Secció transversal d'una de les dents dels micromamífers estudiats, Ruscinomys schaubi

Durante muchos años, los paleontólogos han clasificado a los mamíferos fósiles como consumidores de animales o de plantas en función de un par de mediciones simples de distancia de sus dientes. Sin embargo, estas medidas podrían ser engañosas, según los resultados recientemente publicados por Jan van Dam, Josep Fortuny y LJ Van Ruijven en la revista de 'Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology' (Palaeo3). 

 

Van Dam y Fortuny son investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), cerca de Barcelona.Van Ruijven, del Centro Académico Dental en Amsterdam (ACTA), es experto en exploración microCT, que es el escaneo por tomografía computarizada de objetos pequeños (menos de unos pocos centímetros). Por lo general, la investigación en tomografía está ligada a las enfermedades humanas, pero en el ICP se utiliza para extraer información oculta en la forma y la estructura de fósiles. Un desafío importante es expresar la forma y estructura de un diente en sólo unos pocos parámetros, con el fin de aprender acerca de lo que estos animales comieron hace millones de años.

La hipsodoncia (que mide la altura relativa de la corona dental) y la proporción de esmalte son dos parámetros muy útiles para estudiar el comportamiento en la dieta. Hasta ahora, los paleontólogos han medido la hipsodoncia como una longitud simple, la anchura y la altura, y la proporción de esmalte mirando algunas secciones transversales. La hipsodoncia se ha definido a menudo con la altura máxima, sin embargo según reivindican van Dam, Fortuny y Ruijvenel valor medio podría ser un mejor indicador de la dieta. Este parámetro se calcula en base al volumen de toda la corona dental, medida a partir de una simulación computacional. De manera similar, una proporción 2D del esmalte calculada en una sección transversal puede ser reemplazada por una proporción 3D calculada para todo el diente. La innovación es en dos sentidos: primero, el uso de técnicas de exploración 3D, tales como micro-CT, que permiten medir volúmenes dentales con alta precisión. En segundo lugar, la definición de dos nuevos índices de la dieta dentro de un mismo marco geométrico.

 

Diferències entre la hispodòncia calculada com a valor màxim o mitjà de tres dels micromamífers estudiats.

Ahora es necesario desarrollar una base de datos de especies, dado que los primerosresultados muestran que, utilizando este nuevo método, las posiciones relativasde los taxones en la continuidad entre los consumidores de animales y de plantas cambian. De momento se han analizado algunos roedores e insectívoros, pero elmétodo se puede aplicar a todos los mamíferos, en principio. Parece ser que en otrosgrupos, como los primates, la correlación entre hipsodoncia y grosor delesmalte es más débil, debido a que el espectro de la dieta no es tan amplio comoen micromamíferos, en los que se incluyen consumidores puros de insectos o de hierba.

+ info van Dam, J.A.,Fortuny, J. & van Ruijven, L.J. (2011). MicroCT-scans of fossil micromammalteeth: Re-defining hypsodonty and enamel proportion using true volume. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology311: 303-310.

 

Reconstrucció de la tortuga Polysternon isonae, a partir de les restes fòssils recuperades a Isona. Oscar Sanisidro.

Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), del Museu de la Conca Dellà (MCD) y de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) publican esta semana en la versión digital de la revista "Cretaceous Research" el hallazgo y descripción de una tortuga de finales de la época de los dinosaurios.

Josep Marmi, Ángel Luján, Àngel Galobart del ICP, Rodrigo Gaete del MCD y Violeta Riera y Oriol Oms de la UAB han bautizado esta nueva especie como Polysternon isonae, en reconocimiento al municipio de Isona i Conca Dellà (Cataluña), donde se han encontrado los restos fósiles del espécimen tipo.

 

Es bien conocida la abundancia de restos fósiles de dinosaurios que vivieron hace entre 65 y 70 millones de años en la zona que actualmente ocupan los Pirineos. En esta cordillera encontramos decenas de yacimientos con restos óseos, huellas y huevos de los últimos dinosaurios que habitaron nuestro planeta, siendo la Cuenca de Tremp una de las zonas con mayor concentración de fósiles.

Menos conocidos, sin embargo, son el resto de organismos que completaban los ecosistemas del final del períodoCretáceo, consistentes en otros vertebrados, invertebrados, plantas, hongos, etc. Un elemento habitual de estos ecosistemas eran las tortugas. En los yacimientos pirenaicos, sus fósiles son relativamente abundantes y, en general, consisten en placas del caparazón aisladas o pequeños conjuntos de placas que nos pueden ayudar a hacernos una idea general de la morfología y del tamaño del animal. En cambio, el hallazgo de conchas enteras es poco frecuente y aún más excepcionales son los descubrimientos que conservan partes del esqueleto dentro del caparazón.

 

Imatge dels treballs d'excavació al Barranc de Torrebilles. Rodrigo Gaete. Museu de la Conca Dellà.

Durante los últimos años, en el municipio de Isona i Conca Dellà (en la comarca del Pallars Jussà) se han realizado numerosos descubrimientos de restos de tortugas, repartidos por diferentes yacimientos. Uno de estos yacimientos, el de Barranc de Torrebilles, ha entregado restos bastante completos que han permitido describir una nueva especie:Polysternon isonae. Los restos hallados en el Barranc de Torrebilles consisten en decenas de placas aisladas derivadas de la fragmentación de las conchas a través de sus suturas, y lo que es más importante: un fragmento de la parte ventral de un caparazón y otra cáscara casi entera, que sin ser del todo completas, muestran rasgos morfológicos muy interesantes para los paleontólogos y que han permitido describir esta nueva especie. Estos restos se recuperaron durante dos campañas de excavación llevadas a cabo durante los veranos de los años 2008 y 2009.

Hasta ahora se conocían dos especies del género Polysternon: P. provinciale y P. Atlanticum (además de una posible tercera-P. mechinorum), distribuidas únicamente en lo que correspondería a los actuales sur de Francia y la Península ibérica. Se trata de animales adaptados a la natación que vivían en aguas dulces, en las zonas más profundas de ríos y lagos. Concretamente, el caparazón de la nueva especie P. isonae era ovalado, midiendo unos 50 centímetros de largo y unos 40 de ancho. Sus restos se encontraron conservados dentro de un estrato de arenisca muy duro que actualmente aflora en el Barranc de Torrebilles. Hace poco más de 65 millones de años, cuando murió el animal, este gres no había litificado y consistía en una arena fina que era arrastrada por las corrientes fluviales y que quedó depositada, junto con los restos de las tortugas del Barranc de Torrebilles, en el fondo de uno de estos ríos.

A diferencia de otros géneros de tortugas, parece ser que Polysternon no sobrevivió el final del Cretáceo y se extinguió junto con los dinosaurios. La gran proximidad existente del yacimiento de Barranc de Torrebilles al nivel geológico que nos marca esta extinción del final del Cretácico, nos indica que Polysternon isonae posiblemente fue una de las últimas especies del género Polysternon.

+ info Marmi J, Luján AH, Riera V, Gaete R, Oms O, Galobart A (2012) The youngest species of Polysternon: a new bothremydid turtle from the uppermost Maastrichtian of the southern Pyrenees. Cretaceous Research, 35: 133-142.

Selección de impactos en medios y blogs

 

Dibuix de dues de les dents de Pseudoloris cuestai trobades a Mazaterón. Marta Palmero. ICP

 

Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont publican esta semana en la prestigiosa revista 'Journal of Vertebrate Paleontology' una nueva especie de primate, Pseudoloris cuestai. Los restos recuperados en el Yacimiento de Mazaterón en la Cuenca de Almazán (Soria) datan del Eoceno Medio, de hace unos 40 millones de años.

  Los restos fósiles dentales de esta nueva especie de primate, hasta 22 piezas dentales en general muy completas, pertenecen a la colección del ICP. Pseudoloris cuestai habría sido un primate mediano dentro de su género, y se diferencia claramente de las especies encontradas en las cuencas pirenaicas como P. isabenae de Capella (La Ribagorza aragonesa), P. parvulus de Sossís (el Pallars Jussà catalán ) o P. pyrenaicus de Sant Jaume de Frontanyà (el Berguedà catalán). Estas diferencias dan más fuerza a la teoría de que las faunas de mamíferos de las cuencas occidentales de la Península Ibérica eran muy endémicas, tal y como ya lo mostraba el hallazgo de otras especies de perisodáctilos, artiodáctilos, roedores o primates adapiformes como el género Mazateronodon, descrito por estos mismos investigadores en el año 2010. Los perisodáctilos y los artiodáctilos son dos órdenes de mamíferos placentarios, que se caracterizan por tener un número impar y par de dedos en las extremidades, respectivamente.

Las diferentes especies extintas de Pseudoloris eran primates pequeños, de unos 40 gramos de masa, y que por lo que sabemos tendrían un modo de vida similar a los actuales gálagos: de vida nocturna y con una dieta basada principalmente en insectos. La proporción de insectos en su dieta sería más importante que en otros pequeños primates, como los adapiformes. A nivel morfológico Pseudoloris tendría algunos rasgos muy parecidos a los actuales tarsios.

Esta nueva especie del género Pseudoloris ha sido bautizada en honor del paleontólogo Miguel Ángel Cuesta Ruiz-Colmenares de la Universidad de Salamanca, en reconocimiento a sus trabajos en vertebrados del Eoceno en España. Los primeros restos de Pseudoloris documentados en la Península Ibérica se deben a Miquel Crusafont, en 1967, cuando identificó restos de Pseudoloris parvulus en Sossís, y describió dos nuevas especies P. reguanti a partir de restos fósiles de Sant Cugat de Gavadons y P. isabenae de Capella.

La investigación sobre el origen de los primates en el ICP

Los tres investigadores que firman este artículo, Raef Minwer-Barakat, Judit Marigó y Salvador Moyà, han publicado en los últimos meses otros trabajos sobre primates adapiformes y omomiformes, que representan las formas más antiguas del orden de los primates y que fueron abundantes y variadas en el hemisferio norte durante todo el Eoceno.

En junio de 2010, estos investigadores publicaron en la revista 'Journal of Human Evolution’ la descripción deMazateronodon endemicus, un nuevo género de primate adapiforme, descrito a partir de restos recuperados en el yacimiento de Mazaterón en Soria. En octubre del mismo año se publicaba en la revista 'American Journal of Physical Anthropology' una nueva especie primate omómido Pseudoloris pyrenaicus, esta vez a partir de los restos fósiles recuperados en Sant Jaume de Frontanyà (Berguedà). Pocos meses más tarde, en abril de 2011 y otra vez en el 'Journal of Human Evolution', se publicaba la descripción del primate adapiforme Anchomomys frontanyensis, a partir de la dentición más completa de este género en el mundo, recuperada también en St. Jaume de Frontanyà.

 

Imatge del Jaciment de Mazaterón, a Sòria. ICP

El Yacimiento de Mazaterón

El yacimiento de Mazaterón se encuentra situado a unos 40 kilómetros al sudeste de Soria (Castilla y León), en la Cuenca de Almazán. Su secuencia fosilífera es, de hecho, la más antigua de esta cuenca, de hace unos 40,5 millones de años. En este yacimiento se han recuperado los restos de fauna más ricos de todo el Eoceno continental de la Cuenca del Duero: se han identificado hasta 27 vertebrados, que incluyen peces, tortugas, cocodrilos, perisodáctilos, artiodáctilos, primates o roedores. Destacan las tres formas de primates encontradas hasta ahora: Mazateronodon endemicus, restos de un adapiforme mayor asignado de manera tentativa a Adapis, y los 22 dientes que se presentan en este estudio y que han permitido describir la nueva especie Pseudoloris cuestai.

+ info Minwer-Barakat, R., Marigó, J. & Moyà-Solà, S. (2012). Pseudoloris cuestai, a new microchoerine (Primates, Omomyidae) from the Middle Eocene of the Iberian Peninsula. Journal of Vertebrate Paleontology 32(2): 407–418.

 

L'alcalde dels Hostalets de Pierola, Sr. Daniel Vendrell i el director de l'ICP, Sr. Salvador Moyà després de la signatura de l'acord de col·laboració.

El Ayuntamiento de Els Hostalets de Pierola y el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont firman un convenio para dinamizar el municipio a partir de su rico patrimonio paleontológico. 

El Centro Paleontológico de Els Hostalets será un centro de promoción, difusión y divulgación científica alrededor de la extraordinaria concentración de yacimentos del Mioceno que se conocen en esta localidad. Entre los numerosos fósiles recuperados, destacan los restos de Pierolapithecus catalaunicus –conocido como Pau– uno de los homínidos fósiles más antiguos que se conocen en el mundo y del que se recuperaron 83 huesos. También será una puerta de entrada al territorio y a sus recursos culturales y naturales.

La colaboración del Ayutamiento y el ICP pretende crear un programa dinámico, que atraiga a turistas, aficionados y expertos en paleontología, para conocer la historia y la actualidad de la investigación de este conjunto patrimonial y científico único en el mundo.

El Ayuntamiento de Els Hostalets de Pierola (Anoia) y el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) inician una colaboración con el objectivo de desarrollar actividades relacionadas con la promoción, difusión y divulgación científica en el marco de las intervenciones paleontológicas que se están llevando a cabo en este municipio. El acuerdo marco de colaboración, firmado hoy por el alcalde de Els Hostalets de Pierola, el Sr. Daniel Vendrell y el director del ICP, el Sr. Salvador Moyà, contempla la dinamización científica y técnica del Centro de Interpretación del Patrimonio Paleontológico (CIP) de Els Hostalets de Pierola.

Els Hostalets de Pierola es el municipio catalán con un patrimonio paleontológico más importante: con casi 200 yacimientos documentados y un registro fósil de una riqueza excepcional. La investigación está más viva que nunca, con nuevos resultados de investigación y nuevas excavaciones que hacen crecer día tras día la importancia de este municipio en la ciencia internacional.  Para recordar sólo algunos de los hallazgos, en diferentes yacimientos de Els Hostalets se han recuperado diversas especies de primates (hominoideos y pliopitecoideos), entre los que destacan los especímenes tipo Pierolapithecus catalaunicus y Anoiapithecus brevirostris, conocidos popularmente como Pau y Lluc, y que supusieron dos nuevas especies en la familia de los Homínidos. Pau es, hasta donde sabemos, el homínido más antiguo que se conoce en Europa. Pero más allà de estos primates, se han recuperado restos de centenares de mamíferos, entre los que se han descrito también diversas especies y subespecies, como el équidoAnchitherium nievei recientmente publicado.

 

Imatge de Can Roviralta, edifici que ha estat recuperat per acollir el Centre Paleontològic dels Hostalets de Pierola.

Los habitantes de Els Hostalets de Pierola, con el equipo de gobierno a la cabeza, son plenamente conscientes que el excepcional patrimonio paleontológico convierte a su municipio en un punto de interés científico, cultural y turístico. Desde el año 2004 se inició un programa estratégico de dinamización económico-cultural que se articula alrededor de este patrimonio. En este sentido se ha recuperado el edificio de Can Roviralta, que acogerá el Centro Paleontológico y actualmente se trabaja en el Plan Director que definirá las futuras líneas de actuación.

El Ayuntamiento de Els Hostalets de Pierola, en colaboración con el ICP, centro que ha liderado la investigación en muchos de los yacimientos de este municipio, pone en marcha el Plan Director del CIP que tiene que diseñar el centro de interpretación y sus espacios de exposición, los laboratorios de restauración para poder investigar y mostrar al gran público los fósiles recuperados en esta localidad, así como actividades paleontológicas dirigidas a escolares y familias, de Els Hostales o de visita al municipio. Además, la incorporación del ICP al proyecto permitirá desarrollar actividades científicas en este centro –como congresos o cursos especializados- que darán a conocer Els Hostalets a nivel internacional.

Principales ejes del proyecto

Durante este 2012 las acciones previstas por el Ayuntamiento de Els Hostalets de Pierola son: la redacción del Plan Director del CIP; la creación de paleorutas que permitan descubrir a los excursionistas y turistas diferentes yacimientos paleontológicos e hitos de investigación de Els Hostalets; la propuesta museográfica del CIP; y el diseño del programa educativo, cultural y divulgativo de este centro. 

El ICP participará en aspectos de comisariado científico como la selección, propuesta y elaboración de contenidos científicos ya sea para la exposición, las rutas o el programa educativo. Además, en el marco de este acuerdo se diseñarán sinergias para ligar a Els Hostalets de Pierola a la actividad que desarrolla el equipo de investigación del ICP, así como sus expertos en la gestión y conservación del patrimonio. Un ejemplo de estas sinergias es la incorporación de Els Hostalets al proyecto “Pau, diez años de investigación”, un programa de divulgación del ICP destinado a dar a conocer el impacto que el hallazgo de Pierolapithecus catalaunicus supuso en nuestra comprensión de la evolución humana, concretamente en el momento en el que surge la familia Hominidae, de la que en la actualidad sobreviven los chimpancés, los gorilas, los orangutanes y nosotros los humanos.

 

Excavacions a la Bretxa de Can Vila 1 (Abocador de Can Mata) l'any 2004.

La paleontología en Els Hostalets de Pierola

 

La presencia de restos fósiles en Els Hostalets de Pierola se conoce desde hace casi un siglo. Ya en la época de Josep Ramón Bataller, a principios del siglo XX, se documentaron yacimientos como Pierola, y el mismo Miquel Crusafont excavó en el yacimiento clásico Bretxa de Can Mata. 

Actualmente se conocen unos 200 yacimientos paleontológicos en este municipio, que datan del Mioceno –hace entre 13 y 10,5 milliones de años. El conjunto de las localidades que integran Els Hostalets de Pierola ha librado uncentenar de especies y subespecies de mamíferos fósiles extintos o relacionados con las actuales: erizos, topos, topillos, musarañas, ardillas, hámsters, conejos, primates, osos, ardillas, tejones, jinetas, felinos, cerdos, ciervos, jirafas, rinocerontes, elefantes, calicotéridos y caballos. Hay que mencionar también la presencia frecuente de restos fósiles de tortugas gigantes. La mayor parte de estos restos estan dipositados en la colección paleontológica del ICP, en las instalaciones de su museo en Sabadell. 

A mediados de los años 70 del siglo pasado se empezó a construir un vertedero cerca de la masía de Can Mata, que con el tiempo se convirtió en el actual Abocador de Can Mata. Desde el momento de su ampliación, se iniciaron estudios paleontológicos para evaluar el sector afectado por las obras. Los resultados recomendaron la realización de una intervención paleontológica preventiva durante la construcción del vertedero, que ha sido financiada por la empresa gestora del Abocador de Can Mata, CESPA. Durante las obras y con la explotación del vertedero se han removido centenares de miles de toneladas de sedimentos del Mioceno, que han resultado una oportunidad única para mejorar el conocimiento científico de las faunas que vivieron en esta zona hace millones de años. En el yacimiento del Abocador de Can Mata son casi 60.000 los restos fósiles recuperados, de los que sólo se ha estudiado una pequeña parte.

 

 

Reconstrucció d'un plesiadapiforme del gènere Carpolestes.

Investigadores del ICP publican esta semana en el ‘Journal of Human Evolution' el hallazgo de los únicos restos fósiles de plesiadapiforme en España. El estudio de estos restos, que se encontraron en el municipio de Àger y datan de hace más de 50 millones de años, no permiten resolver el enigma de la afiliación de los plesiadapiformes.

Los cuatro molares identificados son del yacimiento Masia de l’Hereuet (Àger, La Noguera) y, a pesar de que no hay duda en que son los primeros restos de este grupo identificados en el Estado, su estudio no permite asignarlas a una especie concreta. Sí es clara, sin embargo, su asignación al género Arcius.

La investigación deberá pues continuar, a partir de un registro fósil más completo de este mismo yacimiento. La colección del ICP, donde están depositados los cuatro molares de este trabajo, dispone de otros materiales de este yacimiento que aún no se han estudiado.

 

Imatge d'una de les molars de plesiadapiforme trobada al jaciment Masia de l'Hereuet.

¿Los plesiadapiformes son o no primates?

Más allá de la especie a la que corresponden estos dientes, los investigadores del ICP esperan que el estudio de otros restos contribuya a resolver el enigma sobre la afiliación filogenética de los plesiadapiformes. Este grupo ha sido considerado bien un sub-orden de los primates, bien un sub-orden de los Dermoptera, también conocidos como lémures voladores.

De hecho, últimamente la hipótesis de su relación con el orden Dermoptera ha sido básicamente refutado, gracias a diferentes estudios que muestran que los plesiadapiformes son más cercanos a los euprimates -o primates de aspecto moderno- que a cualquier otro euarconto. Los euarcontos son un superorden de mamíferos, que incluye los primates, los dermópteros, los escandentios así como también los plesiadapiformes -sea cual sea su afiliación filogenética. 

Masia del Hereuet

El yacimiento paleontológico Masia de l’Hereuet se encuentra situado en el Valle de Àger, cerca del camino que conecta Agulló y Corçà. La zona fue estudiada inicialmente por Crusafont y Rosell, durante los años 60 del siglo pasado. Desde entonces en los sedimentos del Eoceno de la cuenca de Àger se han recuperado restos de mamíferos, cocodrilos y tortugas. En el caso de los mamíferos, en la Masia de l’Hereuet se han identificado perisodáctilos, artiodáctilos, roedores, marsupiales e insectívoros.

+info Marigó, J., Minwer-Barakat, R., Moyà-Solà, S. & López-Torres, S. (2012). First record of Plesiadapiformes (Primates, Mammalia) from Spain. Journal of Human Evolution 62: 429-433.

 

Pols ferm a la crisi.

De crisis hablamos todos, paleontólogos o no. Pero en las últimas semanas la forma en que el ICP se enfrenta a la crisis ha despertado el interés entre diferentes públicos. El periodista Antonio Madridejos firmaba hace poco una noticia en El Periódico para mostrar cómo diferentes centros de investigación catalanes combaten la crisis. Y en una charla del director del ICP, Salvador Moyà, ante un grupo paleontólogos españoles surgía la discusión sobre cómo el modelo de gestión de los centros de investigación es una herramienta o un obstáculo más para afrontar esta crisis, que amenaza en convertirse en una de las más largas de nuestra historia reciente.

Por ello, en esta entrevista repasamos con Salvador Moyà la crisis en el ICP. Cómo nos afecta, cómo la estamos combatiendo y cómo vemos el futuro.

P: Empecemos por el principio. ¿Cómo afecta esta crisis que estamos viviendo al ICP, y qué estrategias se han puesto en marcha para combatirla?

Salvador Moyà (SM): La crisis nos ha afectado, como lo ha hecho a todos los centros de investigación, en tanto que hemos visto reducido nuestro presupuesto anual. También nos ha afectado la reducción de las subvenciones vía becas -predoctorales y postdoctorales- y vía proyectos tanto de la Generalitat como del Estado. Y parece que todavía hay que reducir más. Seguro que esto pondrá trabas a nuestra capacidad para conseguir recursos competitivos.

A nivel de estrategias para combatir la crisis, esencialmente son dos: aplicar al mayor número posible de convocatorias nacionales e internacionales para maximizar los recursos competitivos y convertir en servicios aquellas habilidades y competencias en las que somos expertos y que pueden ser útiles para otros centros de investigación, o para otras instituciones y empresas. Un ejemplo sería el proyecto del TAC, pero tenemos otros.

 

L'ICP és un dels centres del Programa CERCA de la Generalitat de Catalunya.

P: El hecho de que el ICP es un centro del programa CERCA de la Generalitat de Catalunya, con lo que ello implica a nivel de su modelo de gestión, ¿es una ventaja o un inconveniente a la hora de afrontar la crisis?

SM: Sin duda es una ventaja. Por un lado porque la Institución CERCA tiene como objetivo el fomento de la buena investigación en nuestro país. De hecho, por eso la Generalitat nutre con recursos y de la estructura necesaria para hacer eficiente la investigación a través de los centros CERCA. Por otro lado, porqué el modelo de gestión de estos centros permite reaccionar rápidamente a las dificultades en épocas como las actuales.

Una estructura menos flexible podría hacer gripar el funcionamiento de un centro, dificultando aún más la reacción a la crisis. La estructura que proponen los centros CERCA permite hacer cambios en su dimensión y en su actividad con la suficiente rapidez como para adaptarnos a la nueva situación, concentrarnos en la búsqueda de nuevos recursos y a la vez mantener la calidad de la investigación, a la espera de tiempos mejores que nos permitan volver a crecer. Esta flexibilidad no la tienen muchos otros centros ni en Cataluña ni en el resto del Estado, y cuando conocen el modelo de gestión del ICP lo envidian, porque se ven mermados de oportunidades.

P: ¿Pero de dónde saca los recursos un centro como el ICP, que no tiene una serie de empresas interesadas por la explotación de nuestros resultados de búsqueda?

SM: 
Sí, hoy en día es un inconveniente hacer investigación básica y no investigación bio, nano, tecno, ... La paleontología no podrá nunca competir en este sentido con otros centros para obtener recursos privados. Por eso nos hace falta mucha imaginación para sondear quien -ya sean entidades públicas o privadas- puede necesitar de la paleontología para activar su negocio.

Hemos identificado que entre ellas pueden haber centros de interpretación o museos en el territorio que quieran hacer de la paleontología una atracción para el turismo científico-cultural de calidad. El ICP se convierte en este caso en un socio inmejorable ya que puede facilitar no sólo el conocimiento científico, sino también técnico, para desarrollar este tipo de proyectos.

También estamos haciendo de nuestros laboratorios un servicio para otros centros de investigación o de conservación y divulgación de la paleontología. Tenemos, por ejemplo, un taller de restauración no sólo bien equipado sino también dotado de un personal experto y muy cualificado, que ahora mismo son un referente a nivel internacional en la conservación de colecciones de historia natural. La restauración de la ballena del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona es uno de los ejemplos recientes más importantes de cómo un laboratorio de investigación puede dar servicio a otras instituciones.

Un segundo ejemplo es el TAC, el tomógrafo que estamos a punto de instalar en nuestra sede en Sabadell, que será el más grande de España. Lo diseñamos y desarrollamos a medida, para poder hacer escáneres de alta resolución de piezas fósiles grandes. Pero también tuvimos en cuenta las necesidades que podrían tener otros usuarios potenciales, y una vez esté en marcha pensamos que podría convertirse en una entrada de nuevos recursos.

 

 Treballs de restauració de la balena a l'ICP.

P: Estos servicios, y otros que se puedan poner en marcha, ¿son de alguna manera la solución a la crisis?

SM: No, la solución no es. La investigación básica siempre deberá subvencionarse y en una contribución importante por parte de la administración. Esto es así aquí y en cualquier otro país del mundo. Ahora bien, en la medida que la paleontología pueda ofrecer servicios o bien pueda obtener otros recursos vía patrocinio -que es la otra vía que estamos empezando a explorar- es necesario desarrollar nuevas vías de financiación. Todo esto son recursos que pueden ayudar a la sostenibilidad de la investigación.

P: ¿Y cuál ha sido la respuesta de los investigadores, y del personal técnico y administrativo del centro?

SM:
 Evidentemente inicialmente de preocupación, de preguntarse cómo sobrevivir a los recortes. Pero ha habido una segunda reacción, que es la que a mí personalmente me ha gustado muchísimo, que es que cuando en diferentes reuniones hemos pedido a los investigadores y al resto del personal que a pesar de todo tenemos que demostrar que podemos seguir haciendo bien nuestro trabajo, pues lo han hecho con creces. ¡Una reacción fantástica! Este año, a pesar de las dificultades, ha sido el año más productivo desde la creación del ICP.

P: ¿Y qué pasa con la difusión? El ICP es un centro singular en este sentido, porque tiene también un Museo. ¿Cómo sobrevive bajo estos baremos de eficiencia y recorte de recursos?

SM: 
Todos los centros tienen el reto de difundir su investigación, es una de las herramientas de retorno social más importantes. Nosotros tenemos la gran suerte de tener un Museo para hacerlo. Por qué tenemos un museo es fácil de entender. Nuestra investigación necesita de colecciones paleontológicas. De hecho, es en la riqueza de estas colecciones que se sostiene uno de los pilares de una investigación de calidad en paleontología. A partir de estas colecciones y de la investigación pusimos en marcha hace unos años un proyecto renovado para explicar la investigación que hacemos en el ICP, y es un proyecto que ha ido arraigando en Sabadell y en toda Cataluña. De ninguna manera lo podemos dejar caer. Como todos, está sufriendo los recortes, pero luchamos por mantenerlo y para aumentar su calidad y eco.

 

Salvador Moyà, director de l'ICP.

P: Bueno, para terminar, la pregunta que los trabajadores del ICP pero también todos los que amamos y valoramos la paleontología y la ciencia queremos hacer: ¿cómo ves el futuro del ICP?

SM: La crisis pasará, más tarde o más temprano. Y en este tiempo, pese a las dificultades, habremos aprendido muchas cosas, sobre todo cómo optimizar recursos y afinar más nuestros objetivos. Esto nos prepara seguro para afrontar el futuro. Además, nuestro gran reto a corto-medio plazo es asociarnos con otros centros de investigación en paleontología de vertebrados, tanto a nivel del Estado español como a nivel internacional.

 

Imatge d'un mòsquid actual.

Hispanomeryx andrewsi es la nueva especie extinta de ciervo almizclero del Mioceno medio, descrita a partir de fósiles de las colecciones históricas del Museo Americano de Historia Natural (AMNH),  recogidos en unas excavaciones en China, en la Formación Tunggur, en los años 30 del siglo pasado. El trabajo, publicado en elJournal of Vertebrate Paleontology en noviembre de 2011, lo firman diferentes investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid junto con Daniel DeMiguel, investigador del ICP.

Los mósquidos, o ciervos almizcleros, son una familia de rumiantes inermes (sin apéndices craneales) actualmente reducidos al género Moschus – del que se conocen siete especies-  con presencia en diferentes países asiáticos. Sin embargo, los restos fósiles más antiguos de la familia, Micromeryx e Hispanomeryx se conocían sólo en el Mioceno europeo. En el caso de Hispanomeryx, se habían descrito hasta el momento tres especies, todas a partir de fósiles recuperados en yacimientos de la Península Ibérica.

El artículo “The first known Asian Hispanomeryx (Mammalia, Rumimanta, Moschidae)”, sin embargo, da luz a unos fósiles recuperados por investigadores del AMNH hace casi un siglo, que suponen un elemento clave en el estudio de la dispersión y evolución del género. Los restos fósiles pertenecen a diferentes elementos de la dentición de varios individuos así como a una primera falange, todos encontrados en el yacimiento Wolf Camp, en la región de Mongolia (China), en excavaciones realizadas en 1930 por el paleontólogo Roy Chapman Andrews. La nueva especieHispanomeryx andrewsi, que vivió hace unos 12 millones de años en China, ha recibido su nombre en honor a este paleontólogo. Chapman lideró las expediciones al desierto del Gobi en las que se encontraron los ya archi famosos dinosaurios fósiles.

Este trabajo recoge también un estudio filogenético de este género, que situaría a la nueva especie H. andrewsi como una forma intermedia entre H. daamsi y H. aragonensis, especies endémicas de la Península Ibérica. Con esto, se muestra que los mósquidos se habían dispersado ya por toda Eurasia antes de su extinción en Europa, hace unos 8 millones de años.

 

Imatge de les restes fòssils d'Hispanomeryx andrewsi.

Redescubriendo las colecciones clásicas

En palabras del investigador Daniel DeMiguel, los fondos del AMNH nunca dejan de sorprender a uno, tanto por sus increíbles exposiciones, abiertas a todo el público, como por las colecciones de acceso exclusivo a los investigadores. Miembros del equipo encontraron abandonados en un cajón unos restos inéditos de un mósquido, cuya morfología dental era muy  diferente de las que se habían establecido hasta la fecha para las distintas especies de Hispanomeryx. Esto nos hizo “desenpolvar” los restos para estudiarlos con detalle. El hallazgo ha sido tal que demuestra que el género  estuvo también presente en Asia, y que tuvo un gran éxito evolutivo quizá precisamente por esta inesperada plasticidad en su dentición. No me cabe duda de que otras muchas sorpresas están a la espera de ser “descubiertas” en las colecciones clásicas (y ya casi olvidadas) de museos como el AMNH.

+ info Sánchez, I. M., DeMiguel, D., Quiralte, V. & Morales,J. (2011). The first known Asian Hispanomeryx (Mammalia, Ruminantia, Moschidae). Journal of Vertebrate Paleontology 31(6): 1397-1403.

 

 

El X Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología (EJIP 2012) se celebra este año en Sot de Chera (Valencia) del 18 al 21 de abril. Estas jornadas fomentan el intercambio de experiencias entre los jóvenes paleontólogos españoles, especialmente los que están en proceso de formación y los que quieren consolidarse como investigadores.

La organización parte de la colaboración de una serie de investigadores de diferentes instituciones. Este año, han liderado la organización: Marco Furió, del ICP, Carlos Martínez-Pérez, de la Universidad de Valencia ahora de post-doc en la University of Bristol: y Andrés Santos-Cubedo, de la Escuela Taller de Restauración Paleontológica del Gobierno de Aragón .

Un centenar de paleontólogos de todo el Estado, muchos entre los 20 y los 40 años, se reunirán desde mañana miércoles 18 de abril y durante 3 días en Sot de Chera, en Valencia, en el X Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología (EJIP 2012). El tema principal del encuentro es la "Paleoecología y la Paleodiversidad de los Ecosistemas Ibéricos". El EJIP 2012 fomenta también las sinergias entre el mundo académico y el mundo empresarial, a través de las empresas especializadas en paleontología o las del sector cultural y turístico.

El programa del encuentro combina las conferencias de investigadores ya consolidados, con las presentaciones de los jóvenes paleontólogos y una salida de campo. En esta décima edición la conferencia inaugural la da el investigador de la Universidad de Valencia Miquel De Renzi, y la de clausura será a cargo de Manuel Hernández Fernández de la Universidad Complutense de Madrid. Otra de las conferencias destacadas es la del paleontólogo Richard Fariña de la Universidad de la República (Uruguay). Finalmente Marc Furió, Carlos Martínez-Pérez y Andrés Santos-Cubedo darán también una charla repasando la historia de estos diez años del EJIP.

 

Dibuix d'Oscar Sanisidro

En la organización participan el Ayuntamiento de Sot de Chera, la Universidad de Valencia, la Universidad de Bristol, el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, el Grupo Guix de Vila-real, la Universidad Autónoma de Madridy el Museo Nacional de Ciencias Naturales. Además, han colaborado otras instituciones y empresas comprometidas con la paleontología española. Por parte del ICP, además del investigador Marc Furió, que ha sido uno de los impulsores del EJIP 2012, son también miembros del comité organizador las investigadoras Soledad de Esteban Trivigno y Miriam Pérez de los Ríos. Además, los jóvenes investigadores del ICP tienen hasta seis presentaciones diferentes, para dar a conocer entre sus compañeros la investigación que realizan en nuestro centro.

Sot de Chera, sede del EJIP 2012, representa muy bien lo que estos jóvenes paleontólogos quieren conseguir: que la sociedad y la administración ponga en valor la paleontología de nuestro país. En este municipio, en el que se han encontrado importantes yacimientos paleontológicos, hay una costumbre arraigada desde hace ya más de 30 años: "integrar en las fachadas de nuestras viviendas ejemplos de los fósiles recogidos en sus principales yacimientos", como explica el alcalde de este municipio, Rafael Rodrigo Boronat.

EJIP, unas jornadas bottom-up con mucho futuro

El primer EJIP nació hace 10 años en Ariño (Teruel) como una reunión de estudiantes, con pocos recursos y mucha ilusión. La crisis hace que los recursos sigan siendo escasos, pero este encuentro y la colaboración continuada entre los jóvenes paleontólogos que la promueven hacen que la ilusión siga intacta.

 

Imatge de grup del primer EJIP, celebrat a Ariño (Teruel) ara fa 10 anys.

Tal y como nos comenta Marc Furió, "el EJIP es un buen ejemplo de cómo rentabilizar al máximo los recursos disponibles. En el EJIP asisten jóvenes con una situación laboral y / o económica precaria, que no se pueden permitir el lujo de pagar cuatro noches de hotel y las comidas. Esto no debería detener nunca la vocación científica y el empuje para hacer cosas nuevas y por lo tanto los organizadores procuran conseguir las máximas comodidades por un precio mínimo de inscripción. Muchos jóvenes paleontólogos de este país encuentran en el EJIP un buen lugar para debutar con una comunicación oral breve y presentar los resultados de su primer trabajo de investigación. Verte rodeado de gente de tu misma edad y madurez científica te ayuda a minimizar el miedo a hablar en público. Además, de las nueve ediciones anteriores del EJIP han salido numerosas colaboraciones que han acabado convirtiéndose en investigaciones publicadas en revistas científicas de impacto. Este encuentro pretende compatibilizar el rigor científico con el ambiente alegre y distendido, fomentando igualmente el valor de zonas rurales con un gran patrimonio geológico y paleontológico."

De hecho, sin embargo, hay suficientes motivos para querer ser paleontólogo. Así lo explica el paleontólogo británicoMichael Benton, que en el prólogo del libro de resúmenes del EJIP da hasta seis motivos por los que recomendaría a un joven investigador hacer paleontología: conocer nuestros orígenes; nuestra curiosidad por descubrir mundos diferentes; aprender de los cambios climáticos y las crisis de biodiversidad que han pasado a lo largo de la historia de la Tierra; entender las estrategias y mecanismos de la evolución; saber cómo se han extinguido tantas y tantas especies; y poder datar las rocas, para tener una buena escala temporal de nuestro planeta, pero también para mejorar la búsqueda de combustibles y minerales.

Michael Benton cierra su prólogo recordando que en los años 80 del siglo pasado, cuando él acababa de licenciarse, ya le dijeron que no había futuro para la paleontología: demasiado especializado y pasado de moda. Desde entonces son miles los artículos científicos que han confirmado que esto era falso, pero "hay que seguir trabajando al máximo nivel, utilizando los métodos y las tecnologías más nuevos, para continuar sorprendiendo al mundo con nuestros descubrimientos, en palabras de este científico británico.

 + info http://xejip.blogspot.com.es

 

Secció histològica d’una dent de Myotragus balearicus analitzada en microscopia òptica de llum polaritzada.

Investigadores del ICP publican hoy en los Proceedings of the Royal Society B una de las primeras evidencias a partir del registro fósil que apoya la teoría evolutiva del envejecimiento, según la cual las especies que evolucionan en ecosistemas con baja mortalidad y con una limitación de recursos tienden a ser más longevas. Un paradigma de estos ambientes son las islas.

El trabajo muestra que la altura de los dientes de mamíferos endémicos insulares es un indicador de su longevidad, y pone en cuestión el uso de este rasgo morfológico como un indicador exclusivo para inferir la dieta de las especies fósiles, así como para interpretar el clima en el que vivían.

Los sistemas insulares funcionan a menudo como laboratorios naturales para poner a prueba hipótesis evolutivas, dado que son menos complejos que los sistemas continentales. El aumento de la longevidad de las especies endémicas de islas es una adaptación que predice la teoría evolutiva del envejecimiento, en el marco de una estrategia evolutiva que las empuja hacia un ciclo de vida más lento, debido a la ausencia de depredadores y la limitación de recursos. En este contexto, Xavier Jordana y el resto de investigadores que firman el trabajo que publica hoy la edición online de los Proceedings of the Royal Society B se preguntan si el aumento de la altura de los dientes en los herbívoros endémicos de islas puede ser una respuesta evolutiva a esta longevidad. Esto cuestionaría el consenso que hasta ahora explicaba este rasgo morfológico principalmente a partir de diferencias en la dieta y el clima.

La conclusión del trabajo «Evidence of correlated evolution of hypsodonty and exceptional longevity in endemic insular mammals» es que sí, que Myotragus balearicus, la especie fósil escogida para este estudio, necesitaba unos dientes más altos para llegar a vivir tantos años. La hipsodoncia, como denominan los expertos al hecho de tener una corona dental más alta, puede ser un indicador de especies más longevas.

Tal y como explica el investigador del ICP Xavier Jordana, profesor de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) en los másteres oficiales en Biología Humana i en Paleontología y autor principal de este trabajo, «el estudio se centra en una especie fósil, pero nuestros resultados tienen implicaciones en los mamíferos herbívoros en general, extintos y actuales, y más concretamente en las especies endémicas de islas. Los endemismos insulares comparten una serie de características comunes, conocidas como el síndrome de la isla, y diferentes a las de sus parientes continentales, puesto que evolucionan en unas condiciones ecológicas especiales, como son la ausencia de depredadores, la alta densidad poblacional y la escasez de recursos.»

 

L'investigador de l'ICP Xavier Jordana amb una mandíbula de Myotragus balearicus a la mà.

La investigación que se publica ahora analiza la dieta, la longevidad y el patrón de mortalidad de M. balearicus, un bóvido fósil endémico de las Islas Baleares. El trabajo concluye que, a pesar de ser extremadamente hipsodonto, M. balearicus era un herbívoro mayoritariamente ramoneador, que se alimentaba de hojas y brotes de árboles y arbustos, y probablemente, también, de tubérculos y raíces, que implican un mayor desgaste de la dentadura puesto que hay que remover la tierra para llegar a ellos. Aun así, no llegaba a tener una dieta tan abrasiva como la de los herbívoros que se alimentan mayoritariamente de pastos y que, por lo tanto, presentan las dentaduras más altas. Este tipo de dieta, sin embargo, no es suficiente para explicar la hipsodoncia de Myotragus.

Al analizar la longevidad de M. balearicus a partir de las líneas de crecimiento anual del cemento de los dientes, los investigadores obtienen una medida de unos 27 años, casi el doble de lo que se esperaría para un bóvido de su masa corporal. Además, el estudio del patrón de mortalidad en dos poblaciones de M. balearicus, una en Cova Estreta y la otra en Cova des Moro en Mallorca, muestra tasas de supervivencia en edades juveniles y adultas más elevadas que en los bóvidos continentales actuales. Es decir, una gran parte de la población lograba edades avanzadas y, por lo tanto,M. balearicus era una especie con un ritmo de senescencia lento, o, lo que es lo mismo, envejecía tarde.

Todo ello son resultados consistentes con la teoría evolutiva del envejecimiento que predice el retraso de la senescencia en poblaciones con un índice de mortalidad extrínseca bajo. En un entorno en el que pocos elementos externos pueden causar la muerte de los individuos de una especie, como es el caso de la falta de depredadores en una isla, dicha especie se adapta cambiando su ritmo de envejecimiento y la duración de su vida. En el caso de los herbívoros, una manera de hacerlo es seleccionando aquellos individuos de la población que tengan dientes más altos, para los que la senescencia empezará más tarde.

 

Reconstrucció de Myotragus balearicus, exposada al Museu de l'ICP a Sabadell.

Myotragus, un modelo para los estudios de evolución

El género fósil Myotragus ha resultado un modelo ideal para hacer estudios de evolución en las islas y M. balearicuses la especie terminal, que se extinguió hace unos 3.000 años. Myotragus sobrevivió totalmente aislado en Mallorca y Menorca durante más de 5 millones de años, desde el Plioceno hasta el Holoceno. Durante su evolución, Myotragussufrió cambios importantes, que afectaron especialmente el sistema locomotor y su tamaño, así como también su sistema nervioso y alimentario. El enanismo, la disminución del cerebro y los cambios en la dentadura son los rasgos evolutivos más característicos. Muchos de estos rasgos morfológicos son compartidos por el conjunto de las faunas insulares, como es el caso del aumento de la altura de la corona dental de los molares.

En el estudio se han usado restos fósiles de M. balearicus, recuperados en diferentes yacimientos de Mallorca, especialmente en Cova Estreta (Pollença), Cova des Moro (Manacor) y Cova Moleta (Sóller). Actualmente, estos fósiles están depositados en las colecciones del Museo del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, en Sabadell, y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados y el Museo Balear de Ciencias Naturales, en Mallorca.

+ info Jordana, X., Marín-Moratalla, N., DeMiguel, D., Kaiser, Th. & Köhler, M. (2012) Evidence of correlated evolution of hypsodonty and exceptional longevity in endemic insular mammals. Proceedings of the Royal Society B. doi:10.1098/rspb.2012.0689

 

Josep Marmi al seu despatx.

Investigadores del ICP participan en el libro Turtles: Anatomy, Ecology and Conservation, publicado por Nova Science Publishers, con un capítulo sobre la evolución y situación actual de las tortugas. Partiendo del registro fósil y contrastando con los datos de las especies actuales, los autores revisan la relación de las tortugas con sus parientes más cercanos, la evolución de su peculiar patrón corporal, su diversificación y también analizan el riesgo de extinción de los linajes vivientes. Las conclusiones son que gran parte de la diversidad actual de tortugas está en peligro. 

En el libro Turtles: Anatomy, Ecology and Conservation, los investigadores del ICP Josep Marmi y Ángel H. Lujanhacen una revisión del conocimiento que tenemos actualmente sobre la historia evolutiva de las tortugas: desde sus orígenes, hace unos 225 millones de años, hasta hoy mismo. El capítulo que firman estos investigadores, "An overview of the Threatened Phylogenetic diversity of living Testudines based on a review of the complejo evolutionary history of turtles", recoge una revisión actualizada sobre el conocimiento del registro fósil y la filogenia de las tortugas, así como también los datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) sobre el estado de conservación de las especies actuales. Los resultados son preocupantes, ya que sólo tres de los linajes actuales tienen un riesgo de extinción relativamente bajo. El resto, hasta 11 linajes más, tienen un riesgo moderado o alto de desaparecer. De hecho, en tres casos, los linajes tienen una sola especie amenazada o críticamente amenazada. Las conclusiones son, pues, bien claras: la mayoría de las ramas del árbol evolutivo de las tortugas actuales están amenazadas de extinción.

El capítulo se adentra primero en las relaciones filogenéticas de las tortugas con el resto de amniotas, el grupo de vertebrados que incluye los reptiles, las aves y los mamíferos. Las tortugas son una rara avis en este grupo, ya que presentan características muy peculiares como es la presencia del caparazón. A partir de los estudios paleontológicos publicados, se explica la evolución de esta estructura y se describen también sus diversos patrones ecológicos. Como nos explica Josep Marmi, a lo largo de su historia evolutiva, las tortugas se han adaptado a diferentes ambientes, desde los completamente terrestres hasta los completamente marinos. Esto se refleja en la forma de sus extremidades y también en el caparazón. El capítulo continúa explicando cómo se diversificaron los diferentes linajes de tortuga a lo largo de 225 millones de años.

 

Portada i contra del llibre

En la segunda mitad del capítulo el discurso se centra más en el estado actual de las tortugas. Por un lado, se explica cuando se originaron los grupos actuales y por otro se incorpora la información recogida por la UICN en cuanto al estatus de conservación de estos animales. El análisis conjunto de los datos de las especies extintas y actuales, permite a Josep Marmi y Ángel H. Lujan discutir el número de linajes que podrían desaparecer si lo hacen las especies amenazadas que contienen. Y los investigadores del ICP concluyen que la mayor parte del árbol evolutivo sobreviviente de las tortugas está seriamente amenazado de extinción. La extinción de las tortugas representaría, pues, la desaparición de un patrón corporal único en los vertebrados.

En el mismo libro, publicado por Nova Science Publishers, se recogen otros artículos sobre la anatomía, la ecología y la conservación de las tortugas. El resto de capítulos presentan datos y estudios sobre la acumulación y la distribución de metales en los tejidos de las tortugas como bioindicadores de la polución marina; la mortalidad de las tortugas marinas de las Islas Canarias; la tortuga pintada como modelo de tolerancia a la anoxia, la falta de oxígeno respirable en las células o tejidos de un organismo; o sobre cómo las tortugas de agua dulce responden a la sequía. 

+ info Marmi J, Luján AH (2012) An overview of the threatened phylogenetic diversity of living testudines based o a review of the complex evolutionary history of turtles. In: Cosgrove MJ, Roe SA (Eds) Turtles: Anatomy, Ecology and Conservation. Pp. 117-150. Nova Science Publishers, New York. (amazonebook)

 

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