La reconstrucció de Tethytragus és del paleoil·lustrador Mauricio Antón.

Investigadores del ICP documentan los primeros restos del bóvido mioceno Tethytragus en el yacimiento Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona) en la Cuenca del Vallès-Penedès. Este hallazgo refuerza la hipótesis de un intercambio de faunas entre las cuencas centrales de la Península Ibérica y la Cuenca del Vallès-Penedés a través del área de Calatayud-Daroca (Zaragoza). El trabajo se acaba de publicar en la revista Journal of Vertebrate Paleontology.

Las excavaciones que se llevan realizando durante más de 10 años en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona) han dado como resultado más de 200 localidades de vertebrados fósiles del Mioceno medio, de hace entre 12,5 y 11,5 millones de años. Entre los descubrimientos paleontológicos en esta zona del Vallès-Penedès destacan algunos de los homínidos fósiles más antiguos de Europa, pero se cuentan ya por decenas las especies de mamíferos y de otros grupos que se han identificado. En este trabajo liderado por el investigador del ICP Daniel DeMiguel se difunde el hallazgo de los restos fósiles de Tethytragus, una especie de bóvido que hasta ahora era desconocida en la Cuenca del Vallès-Penedès.

Tethytragus es un bóvido del Mioceno medio descrito en 1994 por los paleontólogos Beatriz Azanza y Jorge Morales a partir de los restos fósiles encontrados en Arroyo de Val-Barranca (Zaragoza) y en otros yacimientos de la Cuenca de Calatayud-Daroca. Posteriormente se ha encontrado también en yacimientos de la Cuenca de Madrid y, fuera de la península, se conocen también restos de este bóvido en Turquía, Francia y Alemania.  El hallazgo de la mandíbula  deTethytragus encontrada en la Cuenca del Vallès-Penedès amplia la distribución geográfica de este género, aporta nuevos datos sobre su sistemática, y permite desarrollar algunas hipótesis sobre sus migraciones por Europa.

 

Les conques amb presència documentada de Tethytragus.

La presencia de Tethytragus en la Cuenca del Vallès-Penedès puede explicarse a partir de dos posibles migraciones, tal y como se detalla en el artículo publicado en el último número de la revista Journal of Vertebrate Paleontology. Por un lado, este bóvido podría haber llegado a esta cuenca desde Francia, para extenderse después por las cuencas interiores de la Península Ibérica.

Sin embargo, Tethytragus podría también haber llegado al Vallès-Penedès desde el interior de la Península, más concretamente a través de la cuenca vecina Calatayud-Daroca. Este segundo escenario se ve favorecido por estudios recientes que muestran que la zona de Daroca sufrió un cambio climático local hace unos 12 millones de años que incrementó la humedad, así como la vegetación arbórea, haciéndola más similar (homogéneización ambiental) a la del Vallès-Penedès, y favoreciendo por tanto el intercambio de faunas entre ambas cuencas. En trabajos anteriores ya se había documentado la migración de algunas especies de cricétidos y úrsidos desde el Vallès-Penedès a la cuenca Calatayud-Daroca. Tethytragus podría ser por tanto la primera prueba de las migraciones en el otro sentido

Los restos de Tethytragus en el Abocador de Can Mata

Los restos fósiles de Tethytragus recuperados en el Abocador de Can Mata comprenden una  hemibandíbula con toda la serie dental completa –que incluye incluso incisivos.

Gracias a una detallada observación de los dientes de esta hemimandíbula, la pieza ha sido asignada a Tethytragus,siendo además los dientes muy similares a los de  la especie T. langai,  encontrada en el resto de España.

 

Hemimandíbula fòssil i dibuix on s'aprecien les principals característiques de Tethytragus. Imatge de Daniel DeMiquel i dibuix de Marta Palmero. ICP

Si observamos la figura anterior, la hemimandíbula muestra unos premolares alargados y estrechos, y unos molares de muralla lingual plana  y de corona bastante alta (mesodontos). Otros rasgos característicos de Tethytragus són que las cúspides linguales de sus tres molares inferiores están alineadas y que carecen de algunas estructuras como el ectostílido y el metastílido.

+ info DeMiguel, D., Sánchez, I.M., Alba, D.M., Galindo, J., Robles, J.M., & Moyà-Solà, S (2012). First evidence of Tethytragus Azanza and Morales, 1994 (Ruminantia, Bovidae) in the Miocene of the Vallès-Penedès Basin (Spain). Journal of Vertebrate Paleontology 32(6): 1457-1462.

 

Paisatge de l'Altai i una tomba escita abans d'excavar.

Un grupo de investigadores liderados por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), y con la participación del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, ha encontrado una de las primeras evidencias de mezcla genética entre europeos y asiáticos en los restos de antiguos guerreros escitas, que vivieron hace más de 2000 años en Mongolia, en el macizo de Altái. Los resultados publicados en la revista PLoS ONE, indican, contra lo que se consideraba hasta ahora, que esta mezcla no fue fruto de una migración europea hacia el este, sino de una expansión demográfica de la población local de Asia Central, favorecida por las mejoras tecnológicas que les supuso adoptar la cultura escita.

 

El Altái es una cordillera de Asia Central que ocupa territorios de Rusia y Kazajstán al oeste y de Mongolia y China en la cara este. Históricamente la estepa de Asia Central ha sido un corredor para las poblaciones asiáticas y europeas, dando lugar a la gran diversidad poblacional actual. En épocas antiguas, sin embargo, las montañas del Altái, situadas en medio de la estepa, supusieron una barrera importante para que las poblaciones de ambos lados convivieran y se mezclaran; así permanecieron diferenciadas durante milenios: la europea en la parte occidental y la asiática en el este.

La investigación realizada por investigadores de la UAB, del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont y del Instituto de Biología Evolutiva (UPF-CSIC) aporta nueva luz sobre cuándo y cómo se produjo esta mezcla genética euroasiática.

En el laboratorio de paleogenética de la UAB los investigadores han analizado el ADN mitocondrial (que se transmite por vía materna y permite seguir el rastro de nuestros antepasados) extraído de huesos y dientes de 19 esqueletos de las edades de Bronce (s. XX a VII aC) y Hierro (s. VII a II aC) de la zona del Altái situada en Mongolia. Estos restos provienen de tumbas localizadas hace siete años en una investigación en que se descubrieron esqueletos de guerreros escitas y que supuso la primera evidencia de esta cultura en el este asiático.

 

Una de les tombes excavades, on s'hi va trobar una caixa de fusta amb 2 homes i els seus cavalls a fora.

Los resultados obtenidos muestran que la población de la Edad de Hierro, correspondiente al periodo escita del Altái, tenía una mezcla perfecta, del 50%, de linajes o secuencias de ADN mitocondrial europeos y asiáticos. Es un dato importante, puesto que las poblaciones anteriores no muestran mezcla de estos linajes: el ADN de las tumbas localizadas en Rusia y Kazajstán pertenece a linajes europeos, mientras que los de la parte del este, en Mongolia muestran linajes asiáticos.

“Los resultados nos aportan una información muy valiosa para saber cómo y cuándo se generó la diversidad poblacional que hay hoy en día a las estepas de Asia Central y nos sugieren que esta diversidad se originó en el Altái hace más de 2000 años, entre la población local de los dos lados de la cordillera, coincidiendo con la expansión de la cultura escita, proveniente del oeste”, explica Assumpció Malgosa, profesora de Antropología Biológica a la UAB y coordinadora de la investigación.

Los estudios hechos hasta ahora sobre ADN antiguo en el Altái ya indicaban que los escitas fueron la primera gran población con mezcla europea y asiática. Pero sólo se habían analizado poblaciones de las estepas euroasiáticas de la parte occidental, lo cual sugería que esta mezcla fue debida a migraciones de población europea hacia el este.

El estudio hecho ahora es el primero en evidenciar esta mezcla poblacional en la cara este del Altái e indica que la mezcla entre linajes europeos y asiáticos se produjo a partir de las poblaciones que ya estaban presentes antes de la Edad del Hierro a ambos lados de la cordillera. El trabajo sugiere que la población asiática adoptó la cultura escita, más avanzada tecnológica y socialmente, lo que les hizo mejorar demográficamente favoreciendo su expansión y encuentro con los europeos.

Esta idea supone una nueva hipótesis sobre el origen de la diversidad poblacional actual en Asia Central y permite entender mejor los procesos demográficos que la han determinado.

 

L'investigador de l'ICP Xavier Jordana a la tenda/laboratori durant les excavacions.

Las tumbas heladas de los guerreros escitas

Entre los años 2005 a 2007 investigadores de la UAB participaron conjuntamente con investigadores franceses y mongoles en un proyecto europeo que tenía como objetivo excavar tumbas escitas en el Altái de Mongolia. Se llevaron a cabo tres campañas de excavación durante las cuales se excavaron más de una veintena de tumbas. Muchas de ellas estaban congeladas y contenían cuerpos humanos momificados acompañados de un rico ajuar y de sus caballos. Esta era la primera vez que se encontraban tumbas de la cultura escita en Mongolia, puesto que hasta el momento sólo se habían localizado en la cara oeste del Altái.

Los escitas eran un pueblo de origen indoeuropeo dedicado al pastoreo nómada y a la cría de caballos, que se expandió por las estepas euroasiáticas desde el mar Caspio hasta las montañas del Altái durante los siglos VII-II aC. Este pueblo es conocido sobre todo por los textos antiguos del historiador griego Herodotus.

+ info "Tracing the origin of the east-west population admixture in the Altai region (Central Asia)". Mercedes González-Ruiz, Cristina Santos, Xavier Jordana, Marc Simón, Carles Lalueza-Fox, Elena Gigli, Maria Pilar Aluja, Assumpció Malgosa. PLoS ONE. http://dx.plos.org/10.1371/journal.pone.0048904

 

Paisatge de Coll de Nargó, a la zona de Pinyes.

El Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) y el Ayuntamiento de Coll de Nargó han firmado recientemente un acuerdo de colaboración en el marco de la puesta en marcha del Centre Paleoambiental Dinosfera en este municipio de la comarca del Alt Urgell. Este acuerdo se suma a la larga historia de trabajo conjunto de las dos organizaciones en la investigación, conservación y difusión del rico patrimonio paleontológico de Coll de Nargó.

El pasado mes de julio el Centro Paleoambiental Dinosfera abría sus puertas. Coll de Nargó inauguraba un nuevo espacio de exposiciones sobre el patrimonio paleontológico del municipio y la comarca: un nuevo edificio que acogía también la vuelta de la puesta de huevos de dinosaurio más grande de Europa.

Con el fin de explicar la importancia de esta puesta, el ICP colaboró ​​en la preparación de un conjunto de paneles que explican su hallazgo, cómo se preparó para la investigación y exposición, y que hemos aprendido de ella. Además, la exposición del Espacio Dinosfera cuenta con una selección de fósiles de la colección Familia Duró-Vidal, que incluye ejemplares de mamíferos del Mioceno de la Seu d’Urgell y cercanías, como son rinocerontes o el équido extinto Hipparion.

 

Restes fòssils d'Hipparion de la col·lecció Família Duró-Vidal

En esta nueva etapa el ICP asesorará al Centro Paleoambiental Dinosfera en temas relacionados con la gestión del centro (merchandising y tienda, precios y públicos), así como también en la creación y mejora de actividades o en la formación de monitores educativos. Como ya hacen desde hace años, colaborarán estrechamente en la difusión del patrimonio paleontológico de Coll de Nargó, incluido el Centro Paleoambiental Dinosfera, y la investigación asociada.

Coll de Nargó y la paleontología

En Coll de Nargó, en el entorno de Pinyes, Santolària y Sallent se conocen más de 400 acumulaciones de huevos de dinosaurio atribuidas a titanosaurios. Estas tres áreas constituyen el conjunto de puestas de huevos de titanosaurio más importante del mundo. En concreto, del entorno de Pinyes se ha excavado y estudiado la puesta de huevos de titanosaurio más grande de Europa, con 28 huevos

 

La posta d'ous de dinosaure més gran d'Europa, en exhibició al Centre Paleoambiental Dinosfera.

El Centro Paleoambiental Dinosfera es el heredero de la antigua Sala Límite K / T, un espacio donde se exponían restos fósiles de vertebrados, invertebrados y plantas procedentes de donaciones de particulares y de miembros de la ADAU (Amigos de los Dinosaurios del Alt Urgell). Desde 2009, acoge además los ejemplares más significativos de la colección Familia Duró-Vidal, cedida al ICP. En el nuevo Centro Paleoambiental Dinosfera, que renovará su proyecto museográfico en breve, se explicará la importancia patrimonial y científica de los yacimientos de Coll de Nargó, poniendo especial énfasis en la reproducción de los dinosaurios.

 

Imatge d’un panda gegant actual.

Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) en colaboración con investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la Universidad de Valencia (UV) publican esta semana en la prestigiosa revista PLOS ONE un trabajo que describe un nuevo género de úrsido, Kretzoiarctos, que sitúa el origen del linaje del panda gigante en España hace entre 11 y 12 millones de años.

El panda gigante Ailuropoda melanoleuca, que actualmente sólo habita en China, habría evolucionado a partir de formas más basales, de las cuales los restos más antiguos se han encontrado en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona) y Nombrevilla (Daroca, Zaragoza).

 

La filogenia del panda gigante, los típicos osos blancos y negros que devoran el bambú en algunas cordilleras del centro de China, ha sido objeto de debate entre biólogos y paleontólogos desde hace décadas. Gracias a los datos moleculares actualmente sabemos que es un úrsido, un taxón hermano de los osos actuales. Pero cuáles son y dónde están sus orígenes son preguntas científicas aún sin respuesta.

 

 

Dibuix de la mandíbula de Kretzoiarctos trobada a l’Abocador de Can Mata.

Hasta hace poco, los restos fósiles del Mioceno superior chino, hace entre 7 y 8 millones de años, eran los restos más antiguos de los Ailuropodinae, el grupo que incluye a los pandas actuales y las formas extintas conocidas de los panda gigantes. En los últimos años se han publicado trabajos presentando restos fósiles más antiguos de este grupo hallados en Europa, pero el registro era pobre y no permitía sacar demasiadas conclusiones. En el trabajo que acaba de publicar la revista PLOS ONE, encabezado por Juan Abella del MNCN y que cuenta con la participación de cuatro investigadores del ICP, se documentan nuevos restos de panda gigante encontradas en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona), que complementan los hallados en el yacimiento de Nombrevilla 2 (Daroca, Zaragoza), y que permiten describir el género basal más antiguo de panda gigante. Kertzoiarctos es el nombre que ha recibido este nuevo panda gigante extinto, en memoria del paleontólogo griego Miklós Kretzoi, quien lideró durante muchos años las excavaciones de los famosos yacimientos de Rudabánya (Hungría).

Los restos encontrados en Zaragoza habían sido asociadas inicialmente al género Agriarctos, y habían permitido crear una nueva especie, Agriarctos Beatrix, similar a otros restos del Mioceno superior encontrados en Hatvan, Hungría. Entre estos restos, sin embargo, no había dentición inferior, lo que dificultaba la comparación con la especie tipo del género, Agriactos gaali. Pero una nueva mandíbula de la misma especie, encontrada ahora en el Abocador de Can Mata, ha permitido comparar los restos españoles con los húngaros y ha mostrado que las diferencias son suficientemente significativas como para describir un nuevo género extinto de panda gigante.

 

Restes fòssils de Kretzoiarctos trobades a l’Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona) i a Nombrevilla 2 (Daroca, Saragossa).

Con los restos encontrados hasta ahora, el linaje del panda gigante tendría sus orígenes en la Península Ibérica, extendiéndose durante el Mioceno medio por Eurasia. Durante el Plio-Pleistoceno la distribución de este grupo se habría reducido solo a China y el sudeste asiático. Según los métodos genéticos, los ailuropodins se habrían separado de las otras subfamilias de osos actuales durante el Mioceno inferior, hace unos 20 millones de años.

+ info Abella, J., Alba, D.M., Robles, J.M., Valenciano, A., Rotgers, C., Carmona, R., Montoya, P. & Morales, J. (2012). Kretzoiarctos gen. nov., the oldest member of the giant panda clade. PLoS ONE, 7(11):e48985

 

La observación de los huesos actuales y fósiles a través de técnicas de tomografía computarizada se muestra, estudio tras estudio, como una fuente inagotable de datos, que permiten confirmar teorías e hipótesis, o contrarrestarlas. Este último es el caso de un trabajo liderado por investigadores del ICP, que estudia el grosor del hueso cortical en el cuello del fémur del homínido fósil Hispanopithecus laietanus, a partir de los restos recuperados en el yacimiento de Can Llobateres en Sabadell. La distribución homogénea de este grosor ha permitido corroborar el comportamiento locomotor que se había propuesto para la especie, y a la vez constituye la primera evidencia en el registro fósil de este patrón de distribución, indicador de una locomoción suspensora y/o trepadora.

Aunque distinguir entre un primate bípedo de uno que no lo es puede parecer de Perogrullo cuando observamos a las especies actuales, esta distinción no es ni mucho menos trivial cuando intentamos encontrar al primer primate bípedo, o cuando intentamos conocer el tipo de locomoción de un homínido primitivo extinto. El grosor del hueso cortical en el cuello del fémur ha sido durante algunas décadas una de las características clave para inferir bipedismo entre las especies extintas de homínidos. Las diferencias observadas en la distribución de este grosor entre los grandes simios actuales (gorilas, chimpancés y orangutanes) y los humanos, llevaron a algunos investigadores americanos a proponer dicha característica como indicadora de bipedismo. Los humanos, bípedos por excelencia, presentaban unhueso cortical más grueso en la parte inferior del cuello del fémur que en la parte superior. Por otro lado, los grandes simios, trepadores y suspensores, presentaban una distribución del hueso cortical más homogénea.

 

Gruix de l'os cortical al coll del fèmur en un ximpanzé (esquerra) i un humà (dreta).

Años más tarde se descubrió que el patrón encontrado en los humanos no era único entre los primates, ya que las especies cuadrúpedas presentaban también mayor espesor del hueso cortical en la parte inferior del cuello del fémur. Esto se explicaría porque tanto en los comportamientos bípedos como en los cuadrúpedos el peso del cuerpo recae de forma vertical y unidireccional sobre la articulación de la cadera, que resulta en un espesor del hueso cortical más grueso en la parte inferior. Sin embargo, en el caso de los grandes simios, la carga sobre la articulación no tiene una dirección preferencial, por lo que el cuello del fémur presenta una estructura cortical más homogénea.

Precisamente, confirmando esta última hipótesis, investigadores del ICP publicaron este verano un trabajo en elAmerican Journal of Physical Anthropology en el que se midió el grosor del hueso cortical del cuello del fémur del homínido fósil Hispanopithecus laietanus del Mioceno catalán, hace unos 9,6 millones de años. Según investigaciones recientes se atribuye a este homínido un repertorio locomotor muy variado, que incluye adaptaciones a la suspensión de los árboles así como también otros comportamientos ortógrados como la escalada vertical. Según lo esperado, H. laietanus presentaba un grosor del hueso cortical más homogéneo que el de otros homínidos bípedos. Además, comparando con otros primates actuales, se ha visto que las diferencias entre los grosores superiores e inferiores no permiten distinguir entre una locomoción suspensora o trepadora, por lo que siguen en debate las capacidades locomotoras de este homínido.

 

 

El fèmur d'Hispanopithecus laietanus estudiat, on s'observa la distribució del gruix de l'os cortical al coll del fèmur.

Como nos explica Marta Pina, investigadora predoctoral y primera autora de este trabajo,

A pesar de que el estudio del grosor del cuello del fémur de H. laietanus y la comparación con otros primates no nos permite distinguir si practicaba una locomoción de tipo suspensor o de escalada vertical, este trabajo supone la primera cita en el registro fósil de un homínido con una distribución del hueso cortical homogénea en el cuello del fémur. Este patrón, parecido al de los grandes simios actuales, se añade a la tesis de que el estudio del grosor del hueso cortical en el cuello del fémur nos permite identificar a los primates con adaptaciones a suspenderse de los árboles y/o a la escalada vertical.

 

+ info Pina, M., Alba, D.M., Almécija, S., Fortuny, J. & Moyà-Solà, S. (2012). Paleobiological inferences on the locomotor repertoire of extinct hominoids based on femoral neck cortical thickness: the fossil great ape Hispanopithecus laietanus as a testcase study. American Journal of Physical Anthropology 149:142–148

+ info Pina, M., Alba, D.M., Almécija, S. & Moyà-Solà, S. (2011). Is the cortical thickness of the femoral neck a diagnostic trait for inferring bipedalism? Paleontol Evol Memòria especial núm 5:313-317.

 

http://www.flickr.com/photos/nik-hil/4905373947/

Un día como hoy, hace ahora 10 años, se descubrieron los primeros restos del primate fósil Pierolapithecus catalaunicus en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona). El día siguiente se recupero el cráneo y otros restos, que sumaron hasta 84 una vez terminadas las excavaciones meses después. Desde aquel 4 de diciembre de 2002 han pasado muchas cosas en el mundo de la investigación y, todo ello, consolida aPierolapithecus como el homínido fósil clave para entender el origen de la anatomía moderna de los grandes antropomorfos y los humanos.

Pau, como se denomina popularmente al espécimen fósil Pierolapithecus, se dio a conocer al mundo un 19 de noviembre de 2004, cuando se publicaba en la revista Science su hallazgo y descripción. Este es sólo el primero de una decena de artículos publicados, hasta ahora, en las mejores revistas científicas internacionales como los Proceedings of the National Academy of Sciences, los Proceedings of the Royal Society B, el Journal of Human Evolution o el American Journal of Physical Anthropology. Si a estos añadimos las publicaciones en revistas de menor impacto, los artículos de divulgación y los artículos en prensa, son centenares las publicaciones que han recogido el hallazgo de Pau y los resultados de investigación en los últimos 10 años.

 

Cara de Pierolapithecus catalaunicus.

La singularidad y la importancia de Pierolapithecus las completan el hallazgo de otras cuatro especies de homínidos fósiles en el Vallès-Penedès, lo que convierte a Cataluña en el lugar con un mejor registro de homínidos fósiles del Mioceno, hace entre 13 y 9 millones de años, cuando se produce el origen de la familia Hominidae .

Este mes de diciembre, la revista Investigación y Ciencia publica un artículo de los investigadores del ICP David M. Alba y Salvador Moyà-Solà en el que repasan estos 10 años de investigación paleontológica.

Desde el ICP os invitamos a celebrar esta efeméride científica en nuestro Museo, en Sabadell, donde desde septiembre se puede visitar la exposición "Casi Humanos: Origen y evolución de los hominoideos". Además, los días 4, 12 y 14 de diciembre de 2004, de 5 a 7 de la tarde se pueden ver los restos fósiles de Pau en la colección del ICP. ¡No os lo perdáis!

+ info Moyà-Solà, S., Köhler, M., Alba, D. M., Casanovas-Vilar, I., Galindo, J. (2004). Pierolapithecus catalaunicus, a new Middle Miocene great ape from Spain. Science 306: 1339-1344.

+ info Fossils Found in Spain Seen as Last Link to Great Apes. New York Times, 19 de noviembre de 2004.

+ Info Pau, el bisabuelo de la humanidad y Un día en la vida de Pau. La Vanguardia, 19 de noviembre de 2004.

 

Imatge de Soledad De Esteban Trivigno

Soledad De Esteban Trivigno, investigadora asociada del Grupo de Investigación de Paleobiología del ICP, recibió el jueves el Premio Florentino Ameghino, que otorga la Asociación Paleontológica Argentina. Este galardón premia anualmente a los autores del mejor artículo publicado en la revista Ameghiniana por investigadores jóvenes.

Los trabajos 'Buscando patronas ecomorfológicos comunes entre ungulados actuales y xenartros extintos' y 'Ecomorfología de xenartros extintos: análisis de la mandíbula con Métodos de morfometría geométrica' de Soledad de Esteban Trivigno son los que el jurado del Premio Florentino Ameghino, que se celebra anualmente desde 1974, ha valorado como los mejores artículos publicados en la revista Ameghiniana. Los miembros del jurado eran María José Salas, Raquel Guerstein, Javier Gelfo, Leonardo Salgado, Mario Passalía y Francisco Prevosti. Este premio, que obsequia al ganador con una medalla y un diploma, se otorgó el pasado jueves 13 de diciembre, en el marco de la asamblea anual de la Asociación Paleontológica Argentina. Recogieron el premio Roberto y Juan Trivigno, los abuelos de Soledad que en ese momento estaba haciendo una estancia de investigación en Berlín.

En los trabajos premiados, la paleontóloga del ICP Soledad de Esteban estudia la dieta de los xenartros fósiles, a partir de comparativas con animales actuales. Los xenartros son un grupo de mamíferos que incluyen a los actuales osos hormigueros, perezosos y armadillos. Estos animales sólo se encuentran actualmente en el continente americano y se caracterizan por tener cerebros pequeños, tasas metabólicas reducidas y una dentición muy simplificada o ausente.

 

Mostra de la col·lecció d'armadillos del Museum für Naturkunde de Berlín.

Soledad De Esteban Trivigno no pudo recoger el premio ya que estaba realizando una estancia en Berlín, en el Museum für Naturkunde, con una beca Synthesys. En esta estancia, que se enmarca en el proyecto "Armadillo s skull shape: shaped by Phylogeny oro ecology?", Ha podido estudiar los armadillos y otros grupos que se alimentan de insectos. El objetivo es cuantificar la diversidad morfológica de estos mamíferos a partir del estudio del cráneo y ver si los armadillos habrían tenido una restricción filogenética menor o mayor que otros grupos con estas dietas. Los armadillos, de los cuales actualmente conocemos sólo una treintena de especies, tienen una gran diversidad morfológica en la mandíbula —tal y como habían demostrado precisamente los trabajos publicados en Ameghiniana, que acaban de recibir el premio Folrentino Ameghino.

Tal y como nos comenta Soledad De Esteban desde Berlín

Los miembros del equipo del museo con los que he trabajado son realmente eficientes, además de tener un trato personal increíble. Desde aquí todo mi agradecimiento a Manja Voss, Nora Lange y Frieder Mayer. Las colecciones son buenísimas, especialmente con respecto a la especie Dasypus novemcinctus, de la que tienen hasta 100 especímenes, que me permitirá evaluar la variabilidad intraespecífica de esta especie. D. novemcinctus es la única que ha colonizado América del Norte, con una distribución que va desde el norte de Argentina hasta el sur de los Estados Unidos.

 

La Nora Lange treballant a la rica col·lecció de mamífers del Museum für Naturkende

Soledad estudia la morfología craneal de grandes mamíferos y su relación con la dieta en un contexto evolutivo, evaluando las restricciones que la filogenia ha impuesto en la adaptación de cada grupo, especialmente en ungulados y xenartros. Además, ha desarrollado nuevas ecuaciones para la estimación de la masa corporal de mamíferos extintos. Otras líneas de investigación innovadoras son la aplicación de técnicas de morfología geométrica para el estudio de estrategias del ciclo de la vida de los mamíferos, así como de las modificaciones que sufre el cerebro en condiciones de insularidad.

Cares d'hominoïdeus catalans.

El investigador del ICP David M. Alba publica esta semana en la prestigiosa revista Evolutionary Anthropology un artículo que revisa el conjunto de restos fósiles de hominoideos del Vallès-Penedès y perfila sus implicaciones en la evolución de este grupo. Aunque todavía hay discusión científica en torno a algunos elementos, los homínidos catalanes se muestran cada vez más como formas primitivas de la familia Hominidae (grandes antropomorfos y humanos), aunque no se excluye un parentesco más cercano con orangutanes que con los antropomorfos africanos y los humanos.

A medida que vamos conociendo mejor los restos fósiles de los homínidos del Vallès-Penedès, se aleja la hipótesis de que estos simios antropomorfos tengan un parentesco más cercano con los homininos (gorilas, chimpancés, bonobos y nosotros los humanos) que con los orangutanes. Hasta cierto punto, se trata de una información un tanto decepcionante para los que quisieran tener cerca de casa a los orígenes de nuestra especie. Pero, si todo se confirma,nos encontramos una vez más ante uno de los retos científicos a los que el estudio de la evolución nos tiene ya acostumbrados.

Los homínidos del Vallès-Penedès, una mezcla sorprendente de rasgos primitivos y modernos

El espécimen fósil Pierolapithecus catalaunicus (Abocador de Can Mata, els Hostalets de Pierola, 11.9 Ma), conocido como Pau, muestra la primera evidencia inequívoca de ortogradía (tronco erecto) entre los homínidos fósiles conocidos en todo el mundo. Su cara presenta rasgos característicos de las morfologías faciales más modernas de los grandes simios actuales. Pero Pierolapithecus también presenta todavía adaptaciones primitivas para el desplazamiento cuadrúpedo por encima de las ramas.

Los restos faciales de Dryopithecus fontani (Abocador de Can Mata en els Hostalets de Pierola, y Castell de Barberà en Barberà del Vallès, 11.9-10.5 Ma) muestran una morfología más moderna, que en algunos aspectos recuerda la de los gorilas actuales. Además, Dryopithecus presentaba un esmalte dental delgado, como el de los grandes simios africanos. Otros restos postcraneales, en cambio, muestran una mezcla de rasgos modernos, parecidos a los homínidos más modernos, y primitivos, característicos de los homínidos del Mioceno.

 

Reconstruccions d'hominoïdeus catalans.

Los restos fósiles de Hispanopithecus laietanus (Can Llobateres y Estació Depuradora d’Aigües Residuals en Sabadell, Can Feu en Sant Quirze del Vallès, entre otros, 10-9.5 Ma) presentan características faciales y del resto del esqueleto más derivadas que los driopitecinos del Mioceno medio (Pierolapithecus, Dryopithecus y Anoiapithecus), pero no parece nada claro que estas características le emparenten más estrechamente con ninguno de los grandes antropomorfos actuales. En cualquier caso, se trata del primer homínido que presenta adaptaciones para desplazarse suspendido bajo las ramas, como ha mostrado el estudio del espécimen conocido como Jordi, a pesar de conservar aún algunas adaptaciones más primitivas para el desplazamiento cuadrúpedo arbóreo.

Tampoco el estudio de los restos de Anoiapithecus brevirostris (Abocador de Can Mata en els Hostalets de Pierola, 11.9 Ma) y Hispanopithecus crusafonti (Teueria del Firal en la Seu d'Urgell y Can Poncic en Sant Quirze del Vallès, 10-10.5 Ma ) es concluyente sobre la posición de los homínidos del Mioceno catalán en nuestro linaje.

Un reto cautivador y estimulante

La información que nos han dado los homínidos del Vallès-Penedès se suma a la obtenida con restos fósiles de otros hominoideos en África, en otros lugares de Europa y Asia. Los primeros hominoideos los encontramos en África, hace unos 23 millones de años, mientras que los restos fósiles de los homínidos más antiguos (los keniapitecinos) las encontramos en Europa, Turquía y África hace unos 15-14 Ma. Hace unos 13 Ma, en Europa, estas formas habrían dado lugar a los dripitecinos (representados por los homínidos del Mioceno catalán), que probablemente se habrían acabado extinguiendo sin descendencia, mientras que en cambio en Asia habrían podido dar lugar a los ponginos(representados actualmente por los orangutanes). Queda por resolver, sin embargo, si los homininos africanos se originaron también en este continente a partir de keniapitecinos africanos, o si por el contrario evolucionaron a partir de alguna forma euroasiática que volvió al continente africano hace unos 10 Ma.

Si verdaderamente los driopitecinos se extinguieron sin originar ningún grupo de homínidos actual, y tanto los ponginos como los homininos evolucionaron independientemente a partir de los keniapitecinos, más primitivos ...¿Cómo pueden los driopitecinos catalanes como Hispanopithecus presentar características locomotoras más derivadas, y similares a los homínidos actuales?

La respuesta la encontramos en lo que se conoce como homoplasia, o falsa homología, es decir, caracteres similares que han evolucionado de manera independiente en dos organismos diferentes, a menudo debido a adaptaciones similares. Cuanto más nos adentramos en el estudio de la familia Hominidae, más nos damos cuenta de que la homoplasia se encuentra por todas partes, aunque muy especialmente afectaría aquellos caracteres relacionados con la locomoción.

 

Imatge d'un orangutan

Los homínidos del Mioceno catalán se consideran actualmente homínidos basales, y contrariamente a lo que habían sostenido algunos investigadores en el pasado, no muestran ninguna característica que permita relacionarlos con los homininos. Esto apoyaría una evolución de los homininos exclusivamente africana, a partir de los keniapitecinos africanos en vez de los driopitecinos europeos. Quedan, sin embargo, pendientes de aclarar las relaciones de parentesco entre los diversos driopitecinos europeos, y no sería sorprendente que pudiera tratarse del grupo hermano de los ponginos, en vez de homínidos basales anteriores a la divergencia entre ponginos y homininos.

En cualquier caso, los homínidos del Mioceno juegan un papel muy destacado en el estudio de la familia Hominidae. De hecho, dado el elevado grado de homoplasia que presenta la evolución de este grupo, y la diezmada diversidad actual,resulta del todo imposible reconstruir la historia evolutiva de nuestro linaje exclusivamente a partir de las pocas formas actuales que han sobrevivido. Para hacerlo debemos recurrir al registro fósil.

+ info Alba, D.M. (2012). Fossil apes from the Vallès-Penedès Basin. Evolutionary Anthropology 21:254–269.

La exposición "2013, Any del Patrimoni de Castellbisbal" muestra los diferentes elementos patrimoniales del pueblo y da a conocer el Mapa de Patrimonio, elaborado por el Ajuntament de Castellbisbal y la Diputación de Barcelona. El acto de apertura se celebra hoy viernes, día 21 de diciembre, a las 19:00 en la Biblioteca Josep Mateu i Miró de Castellbisbal. La exposición se podrá visitar hasta el día 22 de enero en la Sala de Exposiciones d'Els Costals.

La exposición producida por el Ayuntamiento de Castellbisbal y el Museu de la Pagesia de Castellbisbal ha contado con la colaboración del ICP, el Museo Municipal de Molins de Rei, la Oficina de Patrimonio Cultural de la Diputación de Barcelona, la Iglesia de Sant Vicenç de Castellbisbal y el Servicio de Patrimonio Arquitectónico Local de la Diputación de Barcelona. El ICP ha cedido algunos restos fósiles y la ilustradora científica de nuestro centro, Marta Palmero, ha hecho algunos dibujos de reconstrucciones de fauna y flora que vivió en este municipio hace unos 20 millones de años.

El Mapa de Patrimonio de este municipio, en el que también ha colaborado el ICP, recoje el rico patrimonio paleontológico de Castellbisbal, que incluye 6 yacimientos del Mioceno catalán: Successió Miocènica Costablanca, La Costablanca, Jaciment Paleontològic Turó de les Forques, Jaciment Paleontològic del Canyet, Jaciment Paleontològic de Can Pedrerol de Baix y El
Canyet. Una parte importante de los restos fósiles recuperados en las excavaciones de estos yacimientos está depositada en ell Musep del ICP.

 

Reconstrucció d'un Oriomerix.

 

Gracias al registro fósil podemos reconstruir el paisaje de Castellbisbal hace unos 20 miliones de años, y que habría sido muy diferente del actual. Nos podemos imaginar esta zona como la región de los grandes lagos africanos, habitada por animales emparenados con los actuales elefantes, caballos, rinocerontes, ciervos, súridos y conejos, así como también con las tortugas, carnívoros de la mida de un lince u otros animales extintos que no tienen ningún superviviente actual. 

Horario: Viernes y sábados, de 17.30 a 20.30 horas; y domingos de 11.00 a 14.00 horas.
Festivos (25 y 26 de deciembre; y 1 de enero), de 17.30 a 20.30 horas.
Durante la Fiesta Mayor de Sant Vicenç, del 18 al 22 de enero, cada dia de 11.00 a 14.00 y de 17.30 a 20.30 horas.

+ info Jordi Galindo (2010) Castellbisbal, un viatge a través del temps : l'evolució del seu paisatge des de fa 21 milions d'any. Publicacions Museu de la Pagesia.

+ info Mapa de Patrimoni de Castellbisbal. Diputación de Barcelona.

Bardenas Reales - Navarra

A pesar de que la presencia de restos fósiles del Mioceno es conocida en la Cuenca del Ebro desde mediados del siglo XIX, son todavía pocos los estudios publicados. El paleontólogo sabadellense Miquel Crusafont dio a conocer dos nuevos yacimientos, Tudela I y Tudela II, durante los años 60 del siglo pasado, y a principios de los 90 se descubrieron otros yacimientos cercanos a Tudela y en otras zonas de las Bardenas Reales de Navarra. Desde entonces el número de excavaciones y prospecciones ha ido en aumento, y en los últimos años se han localizado numerosos restos de vertebrados como peces, anfibios, reptiles, aves y también mamíferos.

Durante las décadas de 1990 y 2000, un equipo multidisciplinar de paleontólogos y geólogos de diferentes centros españoles inició una investigación extensiva de la zona de las Bardenas Reales, en la Formación de Tudela, para poder hacer un estudio bioestratigráfico detallado. Los últimos resultados de este estudio se han publicado recientemente en dos artículos, uno en el Journal of Iberian Geology y el otro en el Bulletin of Geosciences. Por parte del ICP, participa el investigador Marc Furió, uno de los pocos expertos europeos en insectívoros fósiles.

El trabajo ha permitido documentar siete nuevas localidades del Mioceno inferior, hace unos 20 millones de años, yotras dos del Mioceno medio, hace unos 16 millones de años. El conjunto de estos yacimientos configura un contexto estratigráfico continuo durante una parte importante del Mioceno en la Formación Tudela, que permitirá datar con más precisión los hallazgos de vertebrados fósiles en la zona y desarrollar estudios comparativos minuciosos con otras zonas del Estado.

 

Restes fòssils d'insectívors del Miocè.

En los yacimientos del Mioceno inferior destaca la riqueza y diversidad de faunas de glíridos, una de las familias de roedores -los lirones son sus representantes actuales- de las que conocemos un registro fósil más antiguo. También cabe destacar la ausencia de cricétidos, la familia de roedores que incluye a los actuales hámsters, y que es indicador de un momento durante el Mioceno inferior en el que estos pequeños mamíferos desaparecieron misteriosamente durante un par de millones de años en toda Europa.

A pesar de contar con uno de los mejores registros fósiles del Neógeno continental de todo el mundo, los yacimientos de comienzos del Mioceno (Ageniense y Rambliense) son más bien escasos en la Península Ibérica. Esto da aún más valor a esta secuencia fosilífera. Como nos comenta el paleontólogo del ICP Marc Furió

Este momento es quizás el más oscuro del Mioceno en la Península Ibérica. Por eso cualquier información sobre lo ocurrido hace entre 22 y 17 millones de años, su periodo inicial, es de gran importancia. Cuanto más atrás vamos en el tiempo, más se diluye el contenido faunístico del Mioceno inferior. Con estos nuevos estudios que combinan paleontología, geología y paleomagnetismo, apenas empezamos a establecer los pilares para poder datar mejor los niveles geológicos de este intervalo temporal en base a su contenido faunístico.

 

+ info Ruiz-Sánchez, F.J., Murelaga, X., Freudenthal, M., Larrasoana, J.C,, Furió, M., Garcés, M., González-Pardos M., Suárez-Hernando, O. (2013). Micromammalian faunas from the Middle Miocene (Middle Aragonian) of the Tudela Formation (Ebro Basin, Spain)   Bulletin of Geosciences 88(1): 131-152.

+ info Ruiz-Sánchez, F.J., Murelaga, X., Freudenthal, M., Larrasoaña, J.C., Furió, M., Garcés, M., González-Pardos, M. & Suárez-Hernando, O. (2012). Rodents and insectivores from the Lower Miocene (Agenian and Ramblian) of the Tudela Formation (Ebro Basin, Spain). Journal of Iberian Geology 38(2): 349-372.

 

Patrons:

logo generalitat        logo uab

Guardons:

Excellence in research

Amb el suport de:

logo icrea    logo ue

Membres de:

logo cerca b