Imatge de la Cuenca de Guadix. Jorge Garzón

La Cuenca de Guadix, en la Cordillera Bética, es una de las zonas privilegiadas de la paleontología de la Península Ibérica. La formación de la cuenca y su evolución a lo largo de millones de años han dejado expuestos sedimentos marinos y continentales del final del Mioceno hasta el Pleistoceno. Es en esta época cuando la zona mediterránea sufre importantes cambios geológicos hasta llegar a su forma actual. El investigador del ICP Raef Minwer-Barakat es uno de los paleontólogos que conoce mejor esta zona, y nos explica algunos de los hallazgos más importantes así como los resultados de la investigación que acaba de publicar.

P: ¿Cómo empezaste a investigar en la Cuenca de Guadix?

Pues empecé durante mis primeros años como paleontólogo. Realicé mi tesis doctoral sobre roedores e insectívoros del Mioceno superior y el Plioceno de la Cuenca de Guadix. Como resultado de ese estudio, en los últimos años he publicado, junto con varios investigadores de la Universidad de Granada, distintos artículos sobre pequeños mamíferos fósiles de esta zona.

P: ¿Para alguien que no la conoce, podrías contarnos por qué es tan interesante desde un punto de vista paleontológico, y cuáles son los yacimientos más importantes?

La cuenca de Guadix es un lugar excepcional por varias razones. Por una parte, el registro continental de esta cuenca incluye un intervalo temporal muy largo, que va desde el final del Mioceno hasta el Pleistoceno medio (en total más de cinco millones de años). Durante este tiempo, la cuenca estuvo ocupada por ambientes aluviales, fluviales y lacustres donde se depositaron y preservaron numerosos restos de vertebrados. Además, actualmente la zona está sometida a una elevada tasa de erosión, que ha puesto al descubierto secciones largas y continuas de sedimentos continentales. Esto, unido a la escasa vegetación de la zona, hace que las condiciones de exposición sean excepcionales y facilita la localización de yacimientos de vertebrados.

Si hablamos de yacimientos, entre los que han tenido más repercusión mediática destacan Venta Micena, Fuente Nueva y Barracon León. El primero, en Orce, es conocido por unos controvertidos restos fósiles, que algunos científicos defienden que son humanos mientras que otros no están de acuerdo con esta atribución. Pero el equipo con el que yo he trabajado se ha centrado en el estudio de yacimientos más antiguos y exentos de polémicas, donde aparecen restos de pequeños mamíferos (ratones, lirones, ardillas, topos, musarañas...). Los más importantes serían los de la sección de Gorafe, conocidos desde los años 70, el yacimiento kárstico deMoreda, o los yacimientos del Tollo de Chiclana -que estudié en mi tesis doctoral-, por citar sólo algunos. Otra localidad interesante es la de Negratín, donde identificamos roedores de procedencia africana. Este hallazgo constituye una nueva prueba del intercambio de faunas entre África y Europa en el contexto de la desecación del Mediterráneo que se produjo al final del Mioceno.

 

Les sis biozones del registre continental de la Conca de Guadix, segons el treball publicat per Raef Minwer-Barakat i col·laboradors.

P: Cuéntanos algunos detalles de tu investigación. Recientemente se ha publicado en la revista Lethaia unabiozonación de esta Cuenca. ¿Nos puedes explicar qué son las biozonas y cuáles son los resultados de este trabajo?

Sí, el trabajo publicado en Lethaia consiste en una biozonación de los depósitos continentales de la cuenca de Guadix. Una biozona es un cuerpo de rocas sedimentarias caracterizado por su contenido fósil, es decir, por la presencia, ausencia, abundancia o coexistencia de determinadas especies. Para definir estas biozonas hemos tenido que estudiar previamente los restos fósiles de distintos yacimientos de edades diferentes, identificar especies y analizar con detalle los cambios que se producen a lo largo del tiempo, desde los yacimientos más antiguos a los más modernos. Sobre esa base, en el caso de la Cuenca de Guadix, hemos divido el registro en seis biozonas, limitadas por apariciones y desapariciones de especies.

Para establecer biozonas en medios continentales, los fósiles más útiles son los roedores. Por una parte, sus restos, en especial los dientes, son relativamente abundantes y suelen encontrarse bien preservados. Por otro lado, este grupo ha experimentado una evolución muy rápida, de forma que las distintas especies tienen duraciones cortas y nos permiten conocer con detalle la edad de los yacimientos donde se encuentran.

P: ¿Por qué tener las biozonas bien definidas puede ser de mucho interés para otros paleontólogos que investigan en esta Cuenca u en otras zona europeas de esta misma época?

Establecer la sucesión de especies en un área donde existe un registro largo y continuo resulta muy útil porque se convierte en la referencia para la datación de otros yacimientos más aislados. Es decir, si en este trabajo determinamos qué especies aparecen en una edad concreta, al encontrar las mismas especies en otro yacimiento podremos interpretar que tiene una edad similar. Por eso es importante escoger para la definición de los límites de las biozonas aquellas especies que tengan una duración más corta y a la vez una amplia distribución geográfica, ya que así podemos establecer comparaciones con yacimientos lejanos.

 

Peces dentals d'algunes de les espècies estudiades en aquest treballs.

P: En otros de tus trabajos se intenta precisar la datación de los sedimentos continentales más antiguos de esta cuenca. ¿También habéis usado micromamíferos en este caso? ¿Por qué afinar mucho en estas dataciones es tan importante?

Imagino que te refieres al trabajo que se publicado en la edición online de la revista Geobios. La edad se establece, como te comentaba antes, gracias a los fósiles, comparando las especies que aparecen en los yacimientos que estudiamos con otros cuya edad se conoce previamente. En este caso concreto, nuestro trabajo pone en discusión una datación reciente de los depósitos continentales más antiguos de la cuenca de Guadix, que algunos paleontólogos situaban en hace unos 5,4 millones de años. Este es un dato importante para conocer en qué momento la cuenca pasó de ser un ambiente marino a ser un medio continental, un evento que supuso la interrupción de una de las conexiones marinas que existían en el Mioceno entre el Atlántico y el Mediterráneo.

P: Finalmente, para los más alejados de la investigación paleontológica, ¿cómo podemos imaginarnos la Cuenca de Guadix hace entre 6 y 2 millones de años?

En el intervalo de tiempo que hemos estudiado en nuestro trabajo la cuenca de Guadix era una cuenca endorreica. Esto significa que la red fluvial no iba a parar al mar, sino que había una serie de abanicos aluviales y un río que recorría la zona occidental de la cuenca y desembocaba en un gran lago situado en la zona oriental. La presencia de distintas especies de mamíferos nos permite conocer a grandes rasgos las condiciones climáticas que reinaban en la zona en distintos momentos. Por ejemplo, en el Mioceno superior interpretamos la existencia de condiciones cálidas y áridas a partir de la presencia de grupos como los gerbílidos –un grupo de roedores que actualmente solo encontramos en África y Asia- y las ardillas terrestres. Ya en el Plioceno se produce un cambio a condiciones algo más frías y húmedas y existen ambientes boscosos, como atestigua la presencia de animales como los lirones, las ardillas voladoras o los desmanes -un grupo de topos que viven asociados a corrientes de agua permanentes-. Al final del Plioceno y ya en el Pleistoceno se produce un descenso más acusado de las temperaturas y van siendo cada vez más frecuentes los medios herbáceos abiertos, como demuestra el predominio de grupos como los arvicólidos -topillos y ratas de agua.

+info Minwer-Barakat, R., García-Alix, A., Martín-Suárez, E. & Freudenthal, M. (In press). The late Miocene continentalization of the Guadix Basin (southern Spain) reconsidered: a comment on Hüsing et al. (2010). Geobios.

+info Minwer-Barakat, R., García-Alix, A., Martín Suárez, E., Freudenthal, M. & Viseras, C. (2012). Micromammal biostratigraphy of the Upper Miocene to lowest Pleistocene continental deposits of the Guadix Basin (Southern Spain).Lethaia 45: 594-614.

+ info Minwer-Barakat R, García-Alix A, Agustí J, Martín Suárez E, Freudenthal M (2009) The micromammal fauna from Negratín-1 (Guadix Basin, Southern Spain): new evidence of African-Iberian mammal exchanges during the Late Miocene. Journal of Paleontolgy, 83(6):854-879

 

El Museo del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont se suma, una vez más, a la celebración de la Semana de la Ciencia, del 16 al 25 de noviembre. Este año lo hace en colaboración con diferentes instituciones de Sabadell y de otras partes de Cataluña. Entre las actividades más detacadas hay la posibilidad de ver de cerca los restos fósiles del homínido Anoiapithecus brevirsotris, conocido popularmente como Lluc, o las gimcanas, una en sabadell y una virtual sobre Miquel Crusafont. Además, el jueves 22 de noviembre se entregaran los premios del concurso de dibujo convocado con motivo del segundo aniversario del museo.

 

Programa de la Semana de la Ciencia

(programa abreviado, los detalles pueden consultarse en este enlace, en catalán )

  • Durante toda la Semana de la Ciencia 
    Puertas Abiertas en el Museo del ICP  
  • Viernes 16 y 23, y miércoles 21 de Noviembre, en diferentes horaris, en el Museo del ICP 
    Muestra de los restos fósiles de Lluc
    En el marco de la exposición temporal ‘Casi Humanos. Origen y Evolución de los Hominoideos',  los visitantes del museo podrán ver y de cerca los restos fósiles de uno de lps homínidos más conocidos del Mioceno catalán:Anoiapithecus brevirostris, llamado popularmente Lluc.
  • Martes 20 de Noviembre, a partir de las 9:00 
    La ciencia en marcha. Apúntate a la gimcana científica de Sabadell 
    El ICP, la Agrupació Astronòmica de Sabadell, el Museu del Gas de la Fundación Gas Natural Fenosa y la Associació per la Defensa i l’Estudi de la Natura (ADENC) proponemos a los alumnos de 4º de ESO y 1º de Bachillerato una gimcana para conocer la ciencia que se hace en Sabadell. 

  • Miércoles 21 de Noviembre, a las 11:30 
    ¿Cóm hemos llegado hasta aquí? 65 millones de años de cambio climático, charla a cargo de Isaac Casanovas, investigador del ICP 
    Actividad en el marco de “La Ciencia en Primera Persona” dirigida al alumando del CRP del Vallès Occidental VI a Montcada i Reixac, organizada por el Departamento de Educación y la  Fundació Catalana per a la Recerca i la Innovació. 

    El desconocido mundo de la Paleontología; más allá de encontrar y excavar fósiles, charla a cargo de Marc Furió, investigador del ICP 
    Actividad en el marco de “La Ciencia en Primera Persona” en Viladecavalls, organizada por el Departamento de Educación y la Fundació Catalana per a la Recerca i la Innovació.
  • Jueves 22 de Noviembre, de 10:00 a 12:00 
    La ciencia en marcha. Apúntate a la gimcana paleontológica virtual sobre Miquel Crusafont 
    El ICP os propone participar desde el aula en una gimcana paleontológica virtual a partir del juego sobre Miquel Crusafont que ha diseñado la Secretaría de Universidades e Investigación  de la Generalitat, conjuntamente con la Universitat Politècnica de Catalunya y con el asesoramiento científic del ICP. Activitat amb la colaboración de la Secretaría de Universidades e Investigación de la Generalitat de Catalunya y la Universitat Politècnica de Catalunya.
  • Jueves 22 de Noviembre, a las 13:00, en la UAB 
    Charla: El origen de los grandes simios y los humanos: aportaciones del registro fósil catalán 
    A cargo de Salvador Moyà i Solà, investigador ICREA i director del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont. En la Sala de Actos de la Facultad de Ciencias/Biociencias. Universitat Autònoma de Barcelona.
  • Jueves 22 de Noviembre, a las 18:00, en el Museu del ICP 
    Entrega de premios del Concurso de Dibujo "Cuando yo sea paleontólogo...."
    Entrega de premios a los ganadores del Concurso de Dibujo celebrado con motivo del segundo aniversario del nuevo Museo del ICP, y que este año tenía como protagonista a Pau, el homínido fósil Pierolapithecus catalaunicus.

 

La reconstrucció de Tethytragus és del paleoil·lustrador Mauricio Antón.

Investigadores del ICP documentan los primeros restos del bóvido mioceno Tethytragus en el yacimiento Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona) en la Cuenca del Vallès-Penedès. Este hallazgo refuerza la hipótesis de un intercambio de faunas entre las cuencas centrales de la Península Ibérica y la Cuenca del Vallès-Penedés a través del área de Calatayud-Daroca (Zaragoza). El trabajo se acaba de publicar en la revista Journal of Vertebrate Paleontology.

Las excavaciones que se llevan realizando durante más de 10 años en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona) han dado como resultado más de 200 localidades de vertebrados fósiles del Mioceno medio, de hace entre 12,5 y 11,5 millones de años. Entre los descubrimientos paleontológicos en esta zona del Vallès-Penedès destacan algunos de los homínidos fósiles más antiguos de Europa, pero se cuentan ya por decenas las especies de mamíferos y de otros grupos que se han identificado. En este trabajo liderado por el investigador del ICP Daniel DeMiguel se difunde el hallazgo de los restos fósiles de Tethytragus, una especie de bóvido que hasta ahora era desconocida en la Cuenca del Vallès-Penedès.

Tethytragus es un bóvido del Mioceno medio descrito en 1994 por los paleontólogos Beatriz Azanza y Jorge Morales a partir de los restos fósiles encontrados en Arroyo de Val-Barranca (Zaragoza) y en otros yacimientos de la Cuenca de Calatayud-Daroca. Posteriormente se ha encontrado también en yacimientos de la Cuenca de Madrid y, fuera de la península, se conocen también restos de este bóvido en Turquía, Francia y Alemania.  El hallazgo de la mandíbula  deTethytragus encontrada en la Cuenca del Vallès-Penedès amplia la distribución geográfica de este género, aporta nuevos datos sobre su sistemática, y permite desarrollar algunas hipótesis sobre sus migraciones por Europa.

 

Les conques amb presència documentada de Tethytragus.

La presencia de Tethytragus en la Cuenca del Vallès-Penedès puede explicarse a partir de dos posibles migraciones, tal y como se detalla en el artículo publicado en el último número de la revista Journal of Vertebrate Paleontology. Por un lado, este bóvido podría haber llegado a esta cuenca desde Francia, para extenderse después por las cuencas interiores de la Península Ibérica.

Sin embargo, Tethytragus podría también haber llegado al Vallès-Penedès desde el interior de la Península, más concretamente a través de la cuenca vecina Calatayud-Daroca. Este segundo escenario se ve favorecido por estudios recientes que muestran que la zona de Daroca sufrió un cambio climático local hace unos 12 millones de años que incrementó la humedad, así como la vegetación arbórea, haciéndola más similar (homogéneización ambiental) a la del Vallès-Penedès, y favoreciendo por tanto el intercambio de faunas entre ambas cuencas. En trabajos anteriores ya se había documentado la migración de algunas especies de cricétidos y úrsidos desde el Vallès-Penedès a la cuenca Calatayud-Daroca. Tethytragus podría ser por tanto la primera prueba de las migraciones en el otro sentido

Los restos de Tethytragus en el Abocador de Can Mata

Los restos fósiles de Tethytragus recuperados en el Abocador de Can Mata comprenden una  hemibandíbula con toda la serie dental completa –que incluye incluso incisivos.

Gracias a una detallada observación de los dientes de esta hemimandíbula, la pieza ha sido asignada a Tethytragus,siendo además los dientes muy similares a los de  la especie T. langai,  encontrada en el resto de España.

 

Hemimandíbula fòssil i dibuix on s'aprecien les principals característiques de Tethytragus. Imatge de Daniel DeMiquel i dibuix de Marta Palmero. ICP

Si observamos la figura anterior, la hemimandíbula muestra unos premolares alargados y estrechos, y unos molares de muralla lingual plana  y de corona bastante alta (mesodontos). Otros rasgos característicos de Tethytragus són que las cúspides linguales de sus tres molares inferiores están alineadas y que carecen de algunas estructuras como el ectostílido y el metastílido.

+ info DeMiguel, D., Sánchez, I.M., Alba, D.M., Galindo, J., Robles, J.M., & Moyà-Solà, S (2012). First evidence of Tethytragus Azanza and Morales, 1994 (Ruminantia, Bovidae) in the Miocene of the Vallès-Penedès Basin (Spain). Journal of Vertebrate Paleontology 32(6): 1457-1462.

 

Paisatge de l'Altai i una tomba escita abans d'excavar.

Un grupo de investigadores liderados por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), y con la participación del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, ha encontrado una de las primeras evidencias de mezcla genética entre europeos y asiáticos en los restos de antiguos guerreros escitas, que vivieron hace más de 2000 años en Mongolia, en el macizo de Altái. Los resultados publicados en la revista PLoS ONE, indican, contra lo que se consideraba hasta ahora, que esta mezcla no fue fruto de una migración europea hacia el este, sino de una expansión demográfica de la población local de Asia Central, favorecida por las mejoras tecnológicas que les supuso adoptar la cultura escita.

 

El Altái es una cordillera de Asia Central que ocupa territorios de Rusia y Kazajstán al oeste y de Mongolia y China en la cara este. Históricamente la estepa de Asia Central ha sido un corredor para las poblaciones asiáticas y europeas, dando lugar a la gran diversidad poblacional actual. En épocas antiguas, sin embargo, las montañas del Altái, situadas en medio de la estepa, supusieron una barrera importante para que las poblaciones de ambos lados convivieran y se mezclaran; así permanecieron diferenciadas durante milenios: la europea en la parte occidental y la asiática en el este.

La investigación realizada por investigadores de la UAB, del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont y del Instituto de Biología Evolutiva (UPF-CSIC) aporta nueva luz sobre cuándo y cómo se produjo esta mezcla genética euroasiática.

En el laboratorio de paleogenética de la UAB los investigadores han analizado el ADN mitocondrial (que se transmite por vía materna y permite seguir el rastro de nuestros antepasados) extraído de huesos y dientes de 19 esqueletos de las edades de Bronce (s. XX a VII aC) y Hierro (s. VII a II aC) de la zona del Altái situada en Mongolia. Estos restos provienen de tumbas localizadas hace siete años en una investigación en que se descubrieron esqueletos de guerreros escitas y que supuso la primera evidencia de esta cultura en el este asiático.

 

Una de les tombes excavades, on s'hi va trobar una caixa de fusta amb 2 homes i els seus cavalls a fora.

Los resultados obtenidos muestran que la población de la Edad de Hierro, correspondiente al periodo escita del Altái, tenía una mezcla perfecta, del 50%, de linajes o secuencias de ADN mitocondrial europeos y asiáticos. Es un dato importante, puesto que las poblaciones anteriores no muestran mezcla de estos linajes: el ADN de las tumbas localizadas en Rusia y Kazajstán pertenece a linajes europeos, mientras que los de la parte del este, en Mongolia muestran linajes asiáticos.

“Los resultados nos aportan una información muy valiosa para saber cómo y cuándo se generó la diversidad poblacional que hay hoy en día a las estepas de Asia Central y nos sugieren que esta diversidad se originó en el Altái hace más de 2000 años, entre la población local de los dos lados de la cordillera, coincidiendo con la expansión de la cultura escita, proveniente del oeste”, explica Assumpció Malgosa, profesora de Antropología Biológica a la UAB y coordinadora de la investigación.

Los estudios hechos hasta ahora sobre ADN antiguo en el Altái ya indicaban que los escitas fueron la primera gran población con mezcla europea y asiática. Pero sólo se habían analizado poblaciones de las estepas euroasiáticas de la parte occidental, lo cual sugería que esta mezcla fue debida a migraciones de población europea hacia el este.

El estudio hecho ahora es el primero en evidenciar esta mezcla poblacional en la cara este del Altái e indica que la mezcla entre linajes europeos y asiáticos se produjo a partir de las poblaciones que ya estaban presentes antes de la Edad del Hierro a ambos lados de la cordillera. El trabajo sugiere que la población asiática adoptó la cultura escita, más avanzada tecnológica y socialmente, lo que les hizo mejorar demográficamente favoreciendo su expansión y encuentro con los europeos.

Esta idea supone una nueva hipótesis sobre el origen de la diversidad poblacional actual en Asia Central y permite entender mejor los procesos demográficos que la han determinado.

 

L'investigador de l'ICP Xavier Jordana a la tenda/laboratori durant les excavacions.

Las tumbas heladas de los guerreros escitas

Entre los años 2005 a 2007 investigadores de la UAB participaron conjuntamente con investigadores franceses y mongoles en un proyecto europeo que tenía como objetivo excavar tumbas escitas en el Altái de Mongolia. Se llevaron a cabo tres campañas de excavación durante las cuales se excavaron más de una veintena de tumbas. Muchas de ellas estaban congeladas y contenían cuerpos humanos momificados acompañados de un rico ajuar y de sus caballos. Esta era la primera vez que se encontraban tumbas de la cultura escita en Mongolia, puesto que hasta el momento sólo se habían localizado en la cara oeste del Altái.

Los escitas eran un pueblo de origen indoeuropeo dedicado al pastoreo nómada y a la cría de caballos, que se expandió por las estepas euroasiáticas desde el mar Caspio hasta las montañas del Altái durante los siglos VII-II aC. Este pueblo es conocido sobre todo por los textos antiguos del historiador griego Herodotus.

+ info "Tracing the origin of the east-west population admixture in the Altai region (Central Asia)". Mercedes González-Ruiz, Cristina Santos, Xavier Jordana, Marc Simón, Carles Lalueza-Fox, Elena Gigli, Maria Pilar Aluja, Assumpció Malgosa. PLoS ONE. http://dx.plos.org/10.1371/journal.pone.0048904

 

Paisatge de Coll de Nargó, a la zona de Pinyes.

El Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) y el Ayuntamiento de Coll de Nargó han firmado recientemente un acuerdo de colaboración en el marco de la puesta en marcha del Centre Paleoambiental Dinosfera en este municipio de la comarca del Alt Urgell. Este acuerdo se suma a la larga historia de trabajo conjunto de las dos organizaciones en la investigación, conservación y difusión del rico patrimonio paleontológico de Coll de Nargó.

El pasado mes de julio el Centro Paleoambiental Dinosfera abría sus puertas. Coll de Nargó inauguraba un nuevo espacio de exposiciones sobre el patrimonio paleontológico del municipio y la comarca: un nuevo edificio que acogía también la vuelta de la puesta de huevos de dinosaurio más grande de Europa.

Con el fin de explicar la importancia de esta puesta, el ICP colaboró ​​en la preparación de un conjunto de paneles que explican su hallazgo, cómo se preparó para la investigación y exposición, y que hemos aprendido de ella. Además, la exposición del Espacio Dinosfera cuenta con una selección de fósiles de la colección Familia Duró-Vidal, que incluye ejemplares de mamíferos del Mioceno de la Seu d’Urgell y cercanías, como son rinocerontes o el équido extinto Hipparion.

 

Restes fòssils d'Hipparion de la col·lecció Família Duró-Vidal

En esta nueva etapa el ICP asesorará al Centro Paleoambiental Dinosfera en temas relacionados con la gestión del centro (merchandising y tienda, precios y públicos), así como también en la creación y mejora de actividades o en la formación de monitores educativos. Como ya hacen desde hace años, colaborarán estrechamente en la difusión del patrimonio paleontológico de Coll de Nargó, incluido el Centro Paleoambiental Dinosfera, y la investigación asociada.

Coll de Nargó y la paleontología

En Coll de Nargó, en el entorno de Pinyes, Santolària y Sallent se conocen más de 400 acumulaciones de huevos de dinosaurio atribuidas a titanosaurios. Estas tres áreas constituyen el conjunto de puestas de huevos de titanosaurio más importante del mundo. En concreto, del entorno de Pinyes se ha excavado y estudiado la puesta de huevos de titanosaurio más grande de Europa, con 28 huevos

 

La posta d'ous de dinosaure més gran d'Europa, en exhibició al Centre Paleoambiental Dinosfera.

El Centro Paleoambiental Dinosfera es el heredero de la antigua Sala Límite K / T, un espacio donde se exponían restos fósiles de vertebrados, invertebrados y plantas procedentes de donaciones de particulares y de miembros de la ADAU (Amigos de los Dinosaurios del Alt Urgell). Desde 2009, acoge además los ejemplares más significativos de la colección Familia Duró-Vidal, cedida al ICP. En el nuevo Centro Paleoambiental Dinosfera, que renovará su proyecto museográfico en breve, se explicará la importancia patrimonial y científica de los yacimientos de Coll de Nargó, poniendo especial énfasis en la reproducción de los dinosaurios.

 

Imatge d’un panda gegant actual.

Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) en colaboración con investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la Universidad de Valencia (UV) publican esta semana en la prestigiosa revista PLOS ONE un trabajo que describe un nuevo género de úrsido, Kretzoiarctos, que sitúa el origen del linaje del panda gigante en España hace entre 11 y 12 millones de años.

El panda gigante Ailuropoda melanoleuca, que actualmente sólo habita en China, habría evolucionado a partir de formas más basales, de las cuales los restos más antiguos se han encontrado en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona) y Nombrevilla (Daroca, Zaragoza).

 

La filogenia del panda gigante, los típicos osos blancos y negros que devoran el bambú en algunas cordilleras del centro de China, ha sido objeto de debate entre biólogos y paleontólogos desde hace décadas. Gracias a los datos moleculares actualmente sabemos que es un úrsido, un taxón hermano de los osos actuales. Pero cuáles son y dónde están sus orígenes son preguntas científicas aún sin respuesta.

 

 

Dibuix de la mandíbula de Kretzoiarctos trobada a l’Abocador de Can Mata.

Hasta hace poco, los restos fósiles del Mioceno superior chino, hace entre 7 y 8 millones de años, eran los restos más antiguos de los Ailuropodinae, el grupo que incluye a los pandas actuales y las formas extintas conocidas de los panda gigantes. En los últimos años se han publicado trabajos presentando restos fósiles más antiguos de este grupo hallados en Europa, pero el registro era pobre y no permitía sacar demasiadas conclusiones. En el trabajo que acaba de publicar la revista PLOS ONE, encabezado por Juan Abella del MNCN y que cuenta con la participación de cuatro investigadores del ICP, se documentan nuevos restos de panda gigante encontradas en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona), que complementan los hallados en el yacimiento de Nombrevilla 2 (Daroca, Zaragoza), y que permiten describir el género basal más antiguo de panda gigante. Kertzoiarctos es el nombre que ha recibido este nuevo panda gigante extinto, en memoria del paleontólogo griego Miklós Kretzoi, quien lideró durante muchos años las excavaciones de los famosos yacimientos de Rudabánya (Hungría).

Los restos encontrados en Zaragoza habían sido asociadas inicialmente al género Agriarctos, y habían permitido crear una nueva especie, Agriarctos Beatrix, similar a otros restos del Mioceno superior encontrados en Hatvan, Hungría. Entre estos restos, sin embargo, no había dentición inferior, lo que dificultaba la comparación con la especie tipo del género, Agriactos gaali. Pero una nueva mandíbula de la misma especie, encontrada ahora en el Abocador de Can Mata, ha permitido comparar los restos españoles con los húngaros y ha mostrado que las diferencias son suficientemente significativas como para describir un nuevo género extinto de panda gigante.

 

Restes fòssils de Kretzoiarctos trobades a l’Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona) i a Nombrevilla 2 (Daroca, Saragossa).

Con los restos encontrados hasta ahora, el linaje del panda gigante tendría sus orígenes en la Península Ibérica, extendiéndose durante el Mioceno medio por Eurasia. Durante el Plio-Pleistoceno la distribución de este grupo se habría reducido solo a China y el sudeste asiático. Según los métodos genéticos, los ailuropodins se habrían separado de las otras subfamilias de osos actuales durante el Mioceno inferior, hace unos 20 millones de años.

+ info Abella, J., Alba, D.M., Robles, J.M., Valenciano, A., Rotgers, C., Carmona, R., Montoya, P. & Morales, J. (2012). Kretzoiarctos gen. nov., the oldest member of the giant panda clade. PLoS ONE, 7(11):e48985

 

La observación de los huesos actuales y fósiles a través de técnicas de tomografía computarizada se muestra, estudio tras estudio, como una fuente inagotable de datos, que permiten confirmar teorías e hipótesis, o contrarrestarlas. Este último es el caso de un trabajo liderado por investigadores del ICP, que estudia el grosor del hueso cortical en el cuello del fémur del homínido fósil Hispanopithecus laietanus, a partir de los restos recuperados en el yacimiento de Can Llobateres en Sabadell. La distribución homogénea de este grosor ha permitido corroborar el comportamiento locomotor que se había propuesto para la especie, y a la vez constituye la primera evidencia en el registro fósil de este patrón de distribución, indicador de una locomoción suspensora y/o trepadora.

Aunque distinguir entre un primate bípedo de uno que no lo es puede parecer de Perogrullo cuando observamos a las especies actuales, esta distinción no es ni mucho menos trivial cuando intentamos encontrar al primer primate bípedo, o cuando intentamos conocer el tipo de locomoción de un homínido primitivo extinto. El grosor del hueso cortical en el cuello del fémur ha sido durante algunas décadas una de las características clave para inferir bipedismo entre las especies extintas de homínidos. Las diferencias observadas en la distribución de este grosor entre los grandes simios actuales (gorilas, chimpancés y orangutanes) y los humanos, llevaron a algunos investigadores americanos a proponer dicha característica como indicadora de bipedismo. Los humanos, bípedos por excelencia, presentaban unhueso cortical más grueso en la parte inferior del cuello del fémur que en la parte superior. Por otro lado, los grandes simios, trepadores y suspensores, presentaban una distribución del hueso cortical más homogénea.

 

Gruix de l'os cortical al coll del fèmur en un ximpanzé (esquerra) i un humà (dreta).

Años más tarde se descubrió que el patrón encontrado en los humanos no era único entre los primates, ya que las especies cuadrúpedas presentaban también mayor espesor del hueso cortical en la parte inferior del cuello del fémur. Esto se explicaría porque tanto en los comportamientos bípedos como en los cuadrúpedos el peso del cuerpo recae de forma vertical y unidireccional sobre la articulación de la cadera, que resulta en un espesor del hueso cortical más grueso en la parte inferior. Sin embargo, en el caso de los grandes simios, la carga sobre la articulación no tiene una dirección preferencial, por lo que el cuello del fémur presenta una estructura cortical más homogénea.

Precisamente, confirmando esta última hipótesis, investigadores del ICP publicaron este verano un trabajo en elAmerican Journal of Physical Anthropology en el que se midió el grosor del hueso cortical del cuello del fémur del homínido fósil Hispanopithecus laietanus del Mioceno catalán, hace unos 9,6 millones de años. Según investigaciones recientes se atribuye a este homínido un repertorio locomotor muy variado, que incluye adaptaciones a la suspensión de los árboles así como también otros comportamientos ortógrados como la escalada vertical. Según lo esperado, H. laietanus presentaba un grosor del hueso cortical más homogéneo que el de otros homínidos bípedos. Además, comparando con otros primates actuales, se ha visto que las diferencias entre los grosores superiores e inferiores no permiten distinguir entre una locomoción suspensora o trepadora, por lo que siguen en debate las capacidades locomotoras de este homínido.

 

 

El fèmur d'Hispanopithecus laietanus estudiat, on s'observa la distribució del gruix de l'os cortical al coll del fèmur.

Como nos explica Marta Pina, investigadora predoctoral y primera autora de este trabajo,

A pesar de que el estudio del grosor del cuello del fémur de H. laietanus y la comparación con otros primates no nos permite distinguir si practicaba una locomoción de tipo suspensor o de escalada vertical, este trabajo supone la primera cita en el registro fósil de un homínido con una distribución del hueso cortical homogénea en el cuello del fémur. Este patrón, parecido al de los grandes simios actuales, se añade a la tesis de que el estudio del grosor del hueso cortical en el cuello del fémur nos permite identificar a los primates con adaptaciones a suspenderse de los árboles y/o a la escalada vertical.

 

+ info Pina, M., Alba, D.M., Almécija, S., Fortuny, J. & Moyà-Solà, S. (2012). Paleobiological inferences on the locomotor repertoire of extinct hominoids based on femoral neck cortical thickness: the fossil great ape Hispanopithecus laietanus as a testcase study. American Journal of Physical Anthropology 149:142–148

+ info Pina, M., Alba, D.M., Almécija, S. & Moyà-Solà, S. (2011). Is the cortical thickness of the femoral neck a diagnostic trait for inferring bipedalism? Paleontol Evol Memòria especial núm 5:313-317.

 

http://www.flickr.com/photos/nik-hil/4905373947/

Un día como hoy, hace ahora 10 años, se descubrieron los primeros restos del primate fósil Pierolapithecus catalaunicus en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona). El día siguiente se recupero el cráneo y otros restos, que sumaron hasta 84 una vez terminadas las excavaciones meses después. Desde aquel 4 de diciembre de 2002 han pasado muchas cosas en el mundo de la investigación y, todo ello, consolida aPierolapithecus como el homínido fósil clave para entender el origen de la anatomía moderna de los grandes antropomorfos y los humanos.

Pau, como se denomina popularmente al espécimen fósil Pierolapithecus, se dio a conocer al mundo un 19 de noviembre de 2004, cuando se publicaba en la revista Science su hallazgo y descripción. Este es sólo el primero de una decena de artículos publicados, hasta ahora, en las mejores revistas científicas internacionales como los Proceedings of the National Academy of Sciences, los Proceedings of the Royal Society B, el Journal of Human Evolution o el American Journal of Physical Anthropology. Si a estos añadimos las publicaciones en revistas de menor impacto, los artículos de divulgación y los artículos en prensa, son centenares las publicaciones que han recogido el hallazgo de Pau y los resultados de investigación en los últimos 10 años.

 

Cara de Pierolapithecus catalaunicus.

La singularidad y la importancia de Pierolapithecus las completan el hallazgo de otras cuatro especies de homínidos fósiles en el Vallès-Penedès, lo que convierte a Cataluña en el lugar con un mejor registro de homínidos fósiles del Mioceno, hace entre 13 y 9 millones de años, cuando se produce el origen de la familia Hominidae .

Este mes de diciembre, la revista Investigación y Ciencia publica un artículo de los investigadores del ICP David M. Alba y Salvador Moyà-Solà en el que repasan estos 10 años de investigación paleontológica.

Desde el ICP os invitamos a celebrar esta efeméride científica en nuestro Museo, en Sabadell, donde desde septiembre se puede visitar la exposición "Casi Humanos: Origen y evolución de los hominoideos". Además, los días 4, 12 y 14 de diciembre de 2004, de 5 a 7 de la tarde se pueden ver los restos fósiles de Pau en la colección del ICP. ¡No os lo perdáis!

+ info Moyà-Solà, S., Köhler, M., Alba, D. M., Casanovas-Vilar, I., Galindo, J. (2004). Pierolapithecus catalaunicus, a new Middle Miocene great ape from Spain. Science 306: 1339-1344.

+ info Fossils Found in Spain Seen as Last Link to Great Apes. New York Times, 19 de noviembre de 2004.

+ Info Pau, el bisabuelo de la humanidad y Un día en la vida de Pau. La Vanguardia, 19 de noviembre de 2004.

 

Imatge de Soledad De Esteban Trivigno

Soledad De Esteban Trivigno, investigadora asociada del Grupo de Investigación de Paleobiología del ICP, recibió el jueves el Premio Florentino Ameghino, que otorga la Asociación Paleontológica Argentina. Este galardón premia anualmente a los autores del mejor artículo publicado en la revista Ameghiniana por investigadores jóvenes.

Los trabajos 'Buscando patronas ecomorfológicos comunes entre ungulados actuales y xenartros extintos' y 'Ecomorfología de xenartros extintos: análisis de la mandíbula con Métodos de morfometría geométrica' de Soledad de Esteban Trivigno son los que el jurado del Premio Florentino Ameghino, que se celebra anualmente desde 1974, ha valorado como los mejores artículos publicados en la revista Ameghiniana. Los miembros del jurado eran María José Salas, Raquel Guerstein, Javier Gelfo, Leonardo Salgado, Mario Passalía y Francisco Prevosti. Este premio, que obsequia al ganador con una medalla y un diploma, se otorgó el pasado jueves 13 de diciembre, en el marco de la asamblea anual de la Asociación Paleontológica Argentina. Recogieron el premio Roberto y Juan Trivigno, los abuelos de Soledad que en ese momento estaba haciendo una estancia de investigación en Berlín.

En los trabajos premiados, la paleontóloga del ICP Soledad de Esteban estudia la dieta de los xenartros fósiles, a partir de comparativas con animales actuales. Los xenartros son un grupo de mamíferos que incluyen a los actuales osos hormigueros, perezosos y armadillos. Estos animales sólo se encuentran actualmente en el continente americano y se caracterizan por tener cerebros pequeños, tasas metabólicas reducidas y una dentición muy simplificada o ausente.

 

Mostra de la col·lecció d'armadillos del Museum für Naturkunde de Berlín.

Soledad De Esteban Trivigno no pudo recoger el premio ya que estaba realizando una estancia en Berlín, en el Museum für Naturkunde, con una beca Synthesys. En esta estancia, que se enmarca en el proyecto "Armadillo s skull shape: shaped by Phylogeny oro ecology?", Ha podido estudiar los armadillos y otros grupos que se alimentan de insectos. El objetivo es cuantificar la diversidad morfológica de estos mamíferos a partir del estudio del cráneo y ver si los armadillos habrían tenido una restricción filogenética menor o mayor que otros grupos con estas dietas. Los armadillos, de los cuales actualmente conocemos sólo una treintena de especies, tienen una gran diversidad morfológica en la mandíbula —tal y como habían demostrado precisamente los trabajos publicados en Ameghiniana, que acaban de recibir el premio Folrentino Ameghino.

Tal y como nos comenta Soledad De Esteban desde Berlín

Los miembros del equipo del museo con los que he trabajado son realmente eficientes, además de tener un trato personal increíble. Desde aquí todo mi agradecimiento a Manja Voss, Nora Lange y Frieder Mayer. Las colecciones son buenísimas, especialmente con respecto a la especie Dasypus novemcinctus, de la que tienen hasta 100 especímenes, que me permitirá evaluar la variabilidad intraespecífica de esta especie. D. novemcinctus es la única que ha colonizado América del Norte, con una distribución que va desde el norte de Argentina hasta el sur de los Estados Unidos.

 

La Nora Lange treballant a la rica col·lecció de mamífers del Museum für Naturkende

Soledad estudia la morfología craneal de grandes mamíferos y su relación con la dieta en un contexto evolutivo, evaluando las restricciones que la filogenia ha impuesto en la adaptación de cada grupo, especialmente en ungulados y xenartros. Además, ha desarrollado nuevas ecuaciones para la estimación de la masa corporal de mamíferos extintos. Otras líneas de investigación innovadoras son la aplicación de técnicas de morfología geométrica para el estudio de estrategias del ciclo de la vida de los mamíferos, así como de las modificaciones que sufre el cerebro en condiciones de insularidad.

Cares d'hominoïdeus catalans.

El investigador del ICP David M. Alba publica esta semana en la prestigiosa revista Evolutionary Anthropology un artículo que revisa el conjunto de restos fósiles de hominoideos del Vallès-Penedès y perfila sus implicaciones en la evolución de este grupo. Aunque todavía hay discusión científica en torno a algunos elementos, los homínidos catalanes se muestran cada vez más como formas primitivas de la familia Hominidae (grandes antropomorfos y humanos), aunque no se excluye un parentesco más cercano con orangutanes que con los antropomorfos africanos y los humanos.

A medida que vamos conociendo mejor los restos fósiles de los homínidos del Vallès-Penedès, se aleja la hipótesis de que estos simios antropomorfos tengan un parentesco más cercano con los homininos (gorilas, chimpancés, bonobos y nosotros los humanos) que con los orangutanes. Hasta cierto punto, se trata de una información un tanto decepcionante para los que quisieran tener cerca de casa a los orígenes de nuestra especie. Pero, si todo se confirma,nos encontramos una vez más ante uno de los retos científicos a los que el estudio de la evolución nos tiene ya acostumbrados.

Los homínidos del Vallès-Penedès, una mezcla sorprendente de rasgos primitivos y modernos

El espécimen fósil Pierolapithecus catalaunicus (Abocador de Can Mata, els Hostalets de Pierola, 11.9 Ma), conocido como Pau, muestra la primera evidencia inequívoca de ortogradía (tronco erecto) entre los homínidos fósiles conocidos en todo el mundo. Su cara presenta rasgos característicos de las morfologías faciales más modernas de los grandes simios actuales. Pero Pierolapithecus también presenta todavía adaptaciones primitivas para el desplazamiento cuadrúpedo por encima de las ramas.

Los restos faciales de Dryopithecus fontani (Abocador de Can Mata en els Hostalets de Pierola, y Castell de Barberà en Barberà del Vallès, 11.9-10.5 Ma) muestran una morfología más moderna, que en algunos aspectos recuerda la de los gorilas actuales. Además, Dryopithecus presentaba un esmalte dental delgado, como el de los grandes simios africanos. Otros restos postcraneales, en cambio, muestran una mezcla de rasgos modernos, parecidos a los homínidos más modernos, y primitivos, característicos de los homínidos del Mioceno.

 

Reconstruccions d'hominoïdeus catalans.

Los restos fósiles de Hispanopithecus laietanus (Can Llobateres y Estació Depuradora d’Aigües Residuals en Sabadell, Can Feu en Sant Quirze del Vallès, entre otros, 10-9.5 Ma) presentan características faciales y del resto del esqueleto más derivadas que los driopitecinos del Mioceno medio (Pierolapithecus, Dryopithecus y Anoiapithecus), pero no parece nada claro que estas características le emparenten más estrechamente con ninguno de los grandes antropomorfos actuales. En cualquier caso, se trata del primer homínido que presenta adaptaciones para desplazarse suspendido bajo las ramas, como ha mostrado el estudio del espécimen conocido como Jordi, a pesar de conservar aún algunas adaptaciones más primitivas para el desplazamiento cuadrúpedo arbóreo.

Tampoco el estudio de los restos de Anoiapithecus brevirostris (Abocador de Can Mata en els Hostalets de Pierola, 11.9 Ma) y Hispanopithecus crusafonti (Teueria del Firal en la Seu d'Urgell y Can Poncic en Sant Quirze del Vallès, 10-10.5 Ma ) es concluyente sobre la posición de los homínidos del Mioceno catalán en nuestro linaje.

Un reto cautivador y estimulante

La información que nos han dado los homínidos del Vallès-Penedès se suma a la obtenida con restos fósiles de otros hominoideos en África, en otros lugares de Europa y Asia. Los primeros hominoideos los encontramos en África, hace unos 23 millones de años, mientras que los restos fósiles de los homínidos más antiguos (los keniapitecinos) las encontramos en Europa, Turquía y África hace unos 15-14 Ma. Hace unos 13 Ma, en Europa, estas formas habrían dado lugar a los dripitecinos (representados por los homínidos del Mioceno catalán), que probablemente se habrían acabado extinguiendo sin descendencia, mientras que en cambio en Asia habrían podido dar lugar a los ponginos(representados actualmente por los orangutanes). Queda por resolver, sin embargo, si los homininos africanos se originaron también en este continente a partir de keniapitecinos africanos, o si por el contrario evolucionaron a partir de alguna forma euroasiática que volvió al continente africano hace unos 10 Ma.

Si verdaderamente los driopitecinos se extinguieron sin originar ningún grupo de homínidos actual, y tanto los ponginos como los homininos evolucionaron independientemente a partir de los keniapitecinos, más primitivos ...¿Cómo pueden los driopitecinos catalanes como Hispanopithecus presentar características locomotoras más derivadas, y similares a los homínidos actuales?

La respuesta la encontramos en lo que se conoce como homoplasia, o falsa homología, es decir, caracteres similares que han evolucionado de manera independiente en dos organismos diferentes, a menudo debido a adaptaciones similares. Cuanto más nos adentramos en el estudio de la familia Hominidae, más nos damos cuenta de que la homoplasia se encuentra por todas partes, aunque muy especialmente afectaría aquellos caracteres relacionados con la locomoción.

 

Imatge d'un orangutan

Los homínidos del Mioceno catalán se consideran actualmente homínidos basales, y contrariamente a lo que habían sostenido algunos investigadores en el pasado, no muestran ninguna característica que permita relacionarlos con los homininos. Esto apoyaría una evolución de los homininos exclusivamente africana, a partir de los keniapitecinos africanos en vez de los driopitecinos europeos. Quedan, sin embargo, pendientes de aclarar las relaciones de parentesco entre los diversos driopitecinos europeos, y no sería sorprendente que pudiera tratarse del grupo hermano de los ponginos, en vez de homínidos basales anteriores a la divergencia entre ponginos y homininos.

En cualquier caso, los homínidos del Mioceno juegan un papel muy destacado en el estudio de la familia Hominidae. De hecho, dado el elevado grado de homoplasia que presenta la evolución de este grupo, y la diezmada diversidad actual,resulta del todo imposible reconstruir la historia evolutiva de nuestro linaje exclusivamente a partir de las pocas formas actuales que han sobrevivido. Para hacerlo debemos recurrir al registro fósil.

+ info Alba, D.M. (2012). Fossil apes from the Vallès-Penedès Basin. Evolutionary Anthropology 21:254–269.

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