Reconstrucció titanosaure

Un estudio con mamíferos actuales descarta la hipótesis sobre la cual se sustentaba el ectotermia de los dinosaurios. La metodología utilizada permite observar en los huesos de los mamíferos si los cambios medioambientals actuales pueden poner en peligro una población.

La revista Nature publica un estudio que analiza las líneas de paro del crecimiento (LAGs) en los huesos de un centenar de rumiantes actuales, representativos de la diversidad específica y ecológica de este grupo de mamíferos. Los resultados muestran que la presencia de estas líneas no es un indicador de una fisiología ectoterma (que no genera calor interno), como se había pensado, ya que todos estos mamíferos de sangre caliente las tienen. Este estudiodesmonta así el argumento clave de la hipótesis que los dinosaurios podían haber sido reptiles de sangre fría. El trabajo lo firman investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) en colaboración con un investigador del Instituto Polar de Noruega.

 

Tall d'un fèmur d'un cèrvol alpí.

Las LAGs se ven en cortes de huesos como unos anillos oscuros parecidos a los que encontramos en los troncos de árboles. Los anillos se forman, en los mamíferos estudiados y en los árboles, durante la estación desfavorable (el invierno o la estación seca), en la que se detiene el crecimiento del organismo por falta de recursos. La presencia de LAGs en huesos era, hasta ahora, considerada el indicio de ectotermia más claro, ya que se relacionaba el paro estacional de crecimiento con la incapacidad del animal de mantener una temperatura corporal más o menos constante (endotermia) durante la estación de pocos recursos.

Como nos explica la investigadora de ICREA y paleontóloga del ICP Meike Köhler,

El estudio que hemos hecho es muy potente, por la cantidad de material y la diversidad de especies con las que hemos trabajado, pero no lo diseñamos para encontrar la respuesta a la termofisiología de los dinosaurios.Nosotros pretendíamos conocer mejor la fisiología de los mamíferos actuales y queríamos entender cómo el ambiente los afecta: cómo cambia su crecimiento en función de la temperatura exterior, de las lluvias o de la disponibilidad de alimentos y agua.

Entender bien este hecho era un primer paso para poder fundamentar después discusiones en la investigación paleontológica sobre la fisiología de animales que vivieron hace millones y millones de años.

 

Imatges models

Pero los investigadores se dieron cuenta de que lo que observaban en los huesos de los diferentes rumiantesdesmentía el argumento principal sobre la fisiología ectoterma de los dinosaurios. Muchas hipótesis parten de la premisa que los grandes mamíferos —animales endotermos por excelencia— no presentan líneas de crecimiento en sus tejidos duros, ya que no necesitan parar su crecimiento en respuesta a las condiciones externas de temperatura. De hecho, como en casi todas las especies de dinosaurios se han observado estas LAGs, muchos científicos consideraban que los dinosaurios eran reptiles de sangre fría.

El artículo que publica hoy la revista Nature presenta el primer estudio sistemático, basado en una muestra extensa de mamíferos y representativa de una gran diversidad de ecosistemas, que demuestra que las LAGs no indican una fisiología ectoterma sino que nos hablan de cómo cambia la fisiología (el metabolismo) de un animal en función de los cambios endocrinos estacionales, tanto en animales de sangre fría como de sangre caliente. Estos cambios son una herencia común de todos los vertebrados, una especie de reloj interno que regula las necesidades de los animales en función de la oferta estacional de recursos. Aunque estos cambios fisiológicos tienen un fuerte componente genético, también son funcionales y responden con su intensidad a las condiciones ecológicas en las que se encuentra el animal. Los factores ecológicos condicionantes son más bien las lluvias y las restricciones de alimento y agua, y no tanto la temperatura exterior. Este descubrimiento abre una importante línea de trabajo en la conservación de la biodiversidad actual de nuestro planeta.

 

Ren Svalbard

La investigadora Meike Köhler comenta:

Puede sorprender un poco que hasta ahora no se hubiera hecho un estudio sistemático similar para probar o desmentir si sólo los ectotermos dejan estas marcas en los huesos durante su crecimiento. En el fondo, hay tantas cosas que no sabemos, que la ciencia no avanza siempre linealmente. Las ideas de alguna forma ya hacía tiempo que estaban en el aire, pero el trabajo que hemos publicado las ordena y las basa en datos.

De hecho, algunos trabajos ya habían cuestionado esta hipótesis y entre la comunidad científica internacional cada vez había más consenso sobre el hecho de que las LAGs quizás no eran indicadores de ectotermia. Del mismo modo, habían aparecido ejemplos de mamíferos que sí parecían tener LAGs en los huesos. Este trabajo cierra definitivamente este debate.

En el estudio han participado también los investigadores del ICP Xavier Jordana, profesor de posgrado de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y Nekane Marín, doctoranda de la misma Universidad, así como Ronny Aanes del Instituto Polar de Noruega y actualmente en el Centre for Conservation Biology (CCB) de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega.

+ info Meike Köhler, Nekane Marin, Xavier Jordana & Ronny Aanes. (published online, 2012). Seasonal Bone Growth and Physiology in Endoterms shed light on Dinosaur Physiology. Nature doi:10.1038/nature11177

 

Reconstrucció de l'espècimen fòssil Hispanopithecus laietanus, a partir de les restes trobades a Can Llobateres.

La revista Plos ONE publicaba la semana pasada el hallazgo de restos fósiles del homínido Hispanopithecus laietanus en el yacimiento de Can Feu (Sant Quirze del Vallès, Barcelona), en un trabajo que firman investigadores del ICP. La investigación confirma que este homínido de hace unos 10 millones de años tenía una locomoción diferente a la del resto de simios antropomorfos conocidos, tanto fósiles como actuales.

Durante los trabajos de construcción de un edificio industrial en Can Feu, Sant Quirze del Vallès, en 2001, se descubrieron restos de un primate fósil, más adelante identificado como Hispanopithecus laietanus. Este yacimiento se encuentra a solo 4 km de Can Llobateres (Sabadell, Barcelona), donde se recuperaron los restos más completas que se conocen de este simio antropomorfo, el espécimen conocido como Jordi.

 

 

Restes de dentició d'Hispanopithecus trobades a Can Feu.

El trabajo que ha publicado la revista PloS ONE, encabezado por el investigador del ICP David M. Alba, describe la quincena de restos fósiles del esqueleto de una hembra adulta de Hispanopithecus laietanus, de entre 22 y 25 kg de masa corporal, recuperadas en el yacimiento de Can Feu, que data del Mioceno superior, hace unos 10 millones de años. La estimación de la masa corporal coincide bien con el sexo inferido a partir de la morfología de los restos fósiles, y en particular del tamaño y la forma de algunos dientes. En el caso de Jordi, un espécimen macho adulto, se estimó una masa de unos 39 kg. Todo ello muestra que H. laietanus presentaría un importante dimorfismo en cuanto al tamaño, con machos un 50% más grandes que las hembras. Esto ocurre también con los homínidos no humanos actuales, que en el caso de chimpancés y bonobos presentan un dimorfismo moderado (los machos suelen ser un tercio más grandes que las hembras), mientras que el dimorfismo es todavía mayor en gorilas y orangutanes (los machos pueden llegar a doblar la masa de las hembras).

La locomoción de este taxón se conocía bastante bien, gracias al esqueleto de Jordi y, especialmente, los abundantes restos de la mano. Estos restos indicaban que H. laietanus no sólo tenía una postura ortògrada (erecta) adecuada para trepar verticalmente por los troncos y adaptaciones para suspenderse de las ramas como hacen los orangutanes actuales, sino que también retenía adaptaciones para moverse de manera cuadrúpeda por encima de las ramas. Esta combinación de suspensión y cuadrupedismo arbóreo no se había documentado en ningún otro homínido actual o fósil, y había sido cuestionada por algunos miembros de la comunidad científica internacional.

 

El cúbit d'Hispanopithecus recuperat al jaciment de Can Feu.

Los restos de Can Feu, sin embargo, incluyen fragmentos de la caja torácica, del hombro y del antebrazo que dan más fuerza a la tesis que H. laietanus tenía un repertorio locomotor diferente del resto de simios antropomorfos conocidos. Concretamente, la primera costilla y los restos de la clavícula muestran una mezcla de rasgos primitivos, como los monos, y más derivados, como los homínidos modernos. Especialmente importante es la morfología del cúbito, muy característica de los homínidos actuales, y que en Hispanopithecus muestra una combinación de adaptaciones suspensoras con algunos rasgos que confirman la retención de comportamientos cuadrúpedos arbóreos.

Este trabajo confirma así que los antropomorfos miocenos poseían repertorios locomotores distintos de los homínidos actuales, y que por tanto resulta imposible reconstruir los comportamientos locomotores de los ancestros de los diversos linajes sólo a partir de las especies actuales. El estudio del registro fósil se muestra, una vez más, clave para entender la diversidad morfológica y de comportamiento de las especies actuales.

La edad del yacimiento de Can Feu
, entre 10,0 y 9,7 Ma, se ha estimado a partir de los restos fósiles de roedores y otros pequeños mamíferos que se encontraron asociadas al esqueleto de Hispanopithecus, y que fueron publicadas hace unos meses por el investigador del ICP, Isaac Casanovas-Vilar y colaboradores, en la revista Journal of Vertebrate Paleontology.

+ info Alba, D.M., Almécija, S., Casanovas-Vilar, I., Méndez, J.M., Moyà-Solà, S.(2012). A partial skeleton of Hispanopithecus laietanus from Can Feu and the mosaic evolution of crown-hominoid positional behaviors. PLoS ONE 7(6): e39617. doi:10.1371/journal.pone.0039617.

+ info Casanovas-Vilar, I., Furió, M., Alba, D.M., Moyà-Solà, S. & Méndez, J.M. (2012). Rodents and insectivores from the hominoid-bearing site of Can Feu (Vallès-Penedès Basin, Catalonia, Spain). Journal of Vertebrate Paleontology32(1): 225-230.

 

El pasado día 29 de junio la Asociación de Registros de Museos e Instituciones Culturales Españolas (Armice) se reunió en Barcelona, ​​en el CCCB, para elegir a su nueva junta. Laura Celià, responsable de la colección paleontológica del ICP, es uno de los miembros de esta junta, que incluye a representantes de otras instituciones catalanas.

Armice es una asociación que trabaja para la estandarización de los registros de colecciones patrimoniales así como también para la profesionalización y formación continuada de sus técnicos. En la nueva junta, que encabezan Ariadna Robert del MACBA y Neus Moyano del CCCB, participan además del ICP, la Fundación Miró, el Museo Picasso y el MNAC

 

Imatge de Laura Celià

Es una asociación joven, con un centenar de socios, entre los que los representantes de los museos de ciencias son muy pocos. Laura Celià será la primera representante de un museo de ciencias naturales que formará parte de la junta de Armice. De hecho, hasta ahora la asociación estaba más centrada en las colecciones de arte, pero las reponsables de la nueva candidatura quieren abrir la asociación a los museos de ciencias. Como nos explica Laura,

Los museos de ciencias naturales tenemos mucho que aprender y al mismo tiempo podemos aportar nuevas visiones sobre la gestión de las colecciones. Formar parte de Armice supondrá un enriquecimiento mutuo a nivel profesional y una forma de compartir experiencias para mejorar colectivamente la conservación de nuestro patrimonio.

El mandato de esta nueva junta es por 2 años, en los que los objetivos que se han marcado son: definir la figura del registro dentro de los museos, dar a conocer la asociación en nuevos ámbitos, mejorar los contenidos del web y establecer colaboraciones con empresas, universidades e instituciones.

 

 

Imatge del jaciment Costa de les Solanes.

 

Ayer comenzaron en Basturs (Isona i Conca Dellà, Lleida) las excavaciones en un nuevo yacimiento de dinosaurios, descubierto por dos vecinos: Pere Galcerán, propietario de la quesería Villavella, y su hijo lo Pere Xic. Los restos que afloraban eran de un tamaño muy grande, y los primeros trabajos confirman la excepcionalidad del yacimiento.

Pere Galcerán se puso en contacto con el Museo de la Conca Dellà y el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont hace apenas unas semanas. Su hijo, mientras pastoreaba el rebaño, había encontrado restos fosilizadosmuy cerca de su finca. Enseguida pensaron en dinosaurios, porque los vecinos de Basturs conocen bien los restos de estos animales, de los que se han recuperado más de un millar en el municipio. Los paleontólogos del ICP y del Museo de la Conca Dellà confirmaron el hallazgo, y se dieron cuenta de que seguramente se trataba de un yacimiento espectacular. El nuevo yacimiento se conoce como Costa de les Solanes.

Desde entonces todo ha ido muy deprisa: pedir el permiso al Departamento de Cultura para poder excavar, preparar el equipo de paleontólogos y el material, y todo ello sin hacer demasiado ruido, porque los huesos estaban casi desenterrados y corría el peligro de que algún "cazador de fósiles" furtivo se los llevara.

 

Imatge del jaciment Costa de les Solanes.

Ayer empezaron los trabajos de excavación, y las primeras imágenes ya muestran el tamaño excepcional de los huesos fósiles. Por lo que los investigadores han podido observar, los restos pertenecen a dinosaurios herbívoros del grupo de los hadrosaurios, conocidos también como dinosaurios con pico de pato, por la peculiar forma plana de su hocico. De estos dinosaurios, tanto huesos como huellas, se han encontrado en muchos yacimientos de la Conca. El yacimiento que se acaba de descubrir, sin embargo, será uno de los más destacados.

Este yacimiento, como todos los que se encuentran en la Conca, conserva restos de los últimos dinosaurios que vivieron en Europa, hace entre 70 y 65 millones de años. Precisamente es en esta época cuando una catástrofe planetaria, tal vez la caída de un meteorito que provocó cambios medioambientales brutales, causó la extinción de casi todas las especies de dinosaurios.

Las excavaciones que comenzaron ayer se alargarán hasta el 13 de julio, y se enmarcan en el proyecto de investigación sobre los dinosaurios del Pirineo catalán que encabeza el investigador del ICP Àngel Galobart, y que cuenta con la colaboración -desde hace más de una década- de los paleontólogos del Museo de la Conca Dellà. En el proyecto colaboran también investigadores del Departamento de Geología de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

 

El Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont está instalando en la planta baja del museo en Sabadell un aparato de tomografía computarizada único en el Estado, que permitirá ver el interior y los detalles de fósiles de medidas superiores a un metro de longitud y hasta 500 kg de masa. El aparato, diseñado y construido a medida con la colaboración de la Universidad de Santiago de Compostela y el Centro Tecnológico Aimen. La construcción de esta instalación científica ha sido posible gracias a un programa operativo FEDER de Cataluña 2007-2013.

 

Hace un par de semanas llegaron el detector, la columna de apoyo y la mesa de control, y pocos días después el tubo de rayos X. Ahora el equipo de paleontología virtual del ICP y los técnicos de Aimen trabajan para poner en marcha este aparato de tomografía computarizada (TC) industrial, que permitirá estudiar fósiles desde unos pocos centímetros hasta tamaños superiores al metro de longitud . Una vez en funcionamiento, el TC del ICP será el más polivalente del Estado, y entre los pocos de Europa que permite estudiar fósiles de gran tamaño. La resolución con la que permitirá ver fósiles de tamaño medio y grande es de las mejores del continente.

 

Taula de control del TC de l'ICP

Hasta ahora, los paleontólogos del ICP escaneaban los fósiles en equipamientos de tomografía de hospitales, como es el caso del Hospital Mutua de Terrassa, o en equipamientos de otras instituciones. Gracias a esta nueva instalación científica, el ICP podrá escanear los fósiles en el Museo del ICP, y podrá dar servicio también a paleontólogos de toda Europa. La construcción de este aparato ha supuesto una inversión de casi 500.000 Euros, que ha sido posible gracias a un programa operativo FEDER de Cataluña 2007-2013, en cofinanciación de la Generalitat de Catalunya y fondos europeos.

La fuente de rayos X del TC del ICP tiene una energía de hasta 450 kV (kilo Voltios) y una intensidad máxima de 3,3 mA (mili Ampere). En el caso de los TAC médicos, los aparatos suelen tener una energía máxima de unos 140 kV, a pesar de que operan habitualmente con una energía entre los 60 y 80 kV. Además, en un TAC médico la exposición del paciente a la radiación es de pocos segundos, mientras que el escaneo de un fósil puede durar algunas horas.

 

Part del detector del TC de l'ICP

El TC del ICP, que está sometido al control del Consejo de Seguridad Nuclear del Estado y del Servicio de Coordinación de Actividades Radiactivas de la Generalitat, se prevé que entre en funcionamiento durante el otoño, momento en que será presentado en sociedad y a los diferentes colectivos que se podrían convertirse en usuarios.

 

 

Els canals semicirculars de l'oïda de dos primats.

El diseño de los canales semicirculares del oído es muy sensible al tipo de locomoción de los homínidos actuales. Este sistema detecta las rotaciones de la cabeza y permite coordinar la postura y los movimientos del cuerpo, junto con otras señales acústicas, visuales o de percepción del entorno. El estudio de estos canales en el registro fósil se presenta como una vía alternativa para reconstruir los cambios evolutivos en la locomoción de los primates antropomorfos. Así lo publica la revista Proceddings of the Royal Society B, en un artículo que firman investigadores de diferentes países e instituciones, entre los cuales Meike Köhler y Salvador Moyà investigadores ICREA del ICP.

Las inferencias sobre la locomoción de las formas extintas de primates suelen basarse en los restos fósiles del esqueleto postcraneal. Pero para muchas de las especies de primates antropoides que se conocen, el registro fósil es escaso. El estudio de la estructura del oído interno, cuando este sí que se ha preservado, permite hacer una reconstrucción independiente de la evolución de la locomoción en este grupo de mamíferos, y se convierte así en una manera de comprobar hipótesis sobre el tipo de locomoción de algunos taxones, basadas hasta ahora en el estudio de restos postcraneales.

Los canales semicirculares son unas estructuras compuestas por tres huesos en el interior del oído de los vertebrados, que se orientan en las tres dimensiones del espacio y de los que dependen el sentido del equilibrio o la orientación espacial en el mundo tridimensional de los árboles -en el caso de los primates. En general, los detalles de su diseño son el reflejo de un importante conjunto de información sobre la locomoción de las diferentes especies.

 

 Agilitat en la locomoció pels diferents antropoides.

En el artículo "Evolution of Locomotion in Anthropoidea: the semicircular canal evidence", publicado en la edición digital de la prestigiosa revista Proceedings of the Royal Society B a partir de una colaboración de investigadores de una docena de centros, entre los que destacan la Universidad Estatal de Pensilvania y la Universidad de Toronto en América o el Instituto Max Planck en Europa, se analizan hasta 16 cráneos de primates fósiles de todo el mundo, queregistran la evolución del grupo durante los últimos 35 millones de años. Entre estos encontramos el cráneo deJordi, el espécimen fósil Hispanopithecus laietanus recuperado en Can Llobateres (Sabadell).

El análisis de escáneres de tomografía computarizada de estos canales ha permitido sacar algunas conclusiones sobre la evolución locomotora de los antropoides. Las principales conclusiones son que los antropoides primordiales, que datan de hace unos 35 millones de años, fueron primates lentos con una locomoción arborícola cautelosa. La evolución de este tipo de locomoción derivó en los primates del nuevo mundo, conocidos como platirrinos, que eran más ágiles y rápidos al moverse por los árboles. En cambio, los catarrinos africanos mantuvieron la locomoción ancestral más lenta, y sólo algunos grupos posteriormente se convirtieron en más ágiles. Este sería el caso de los gibones o de algunas formas fósiles como Proconsul heseloni, un hominoide primitivo del Mioceno inferor en África. Los catarrinos incluyen a los monos del viejo mundo, los hilobátidos y los homínidos, entre los cuales los actuales chimpancés, gorilas, bonobos y orangutanes.

Las conclusiones sobre la locomoción basal de estos antropoides coinciden con las obtenidas a partir del estudio de restos postcraneales. En cambio, en el caso de los platirrinos, los restos fósiles postcraneales son muy pocos, y es gracias al estudio de los canales semicirculares del oído que podemos inferir algunos datos de su locomoción más ágil y rápida. En el caso de la locomoción de los catarrinos, los resultados a partir de los restos fósiles del oído interno permiten completar la información que ya se tenía a partir de los restos postcraneales, y que para algunas especies resulta en parte contradictoria. Habrá que esperar al hallazgo de otros restos y a la mejora de las técnicas de análisis morfológico para conocer mejor la evolución de la locomoción de los simios antropomorfos durante el Mioceno.

+info Ryan, T.M., Silcox, M.T., Walker, A., Mao, X., Begun, D.R., Benefit, B.R., Gingerich, P.D., Köhler, M., Kordos, L., McCrossin, M.L., Moyà-Solà, S., Sanders, W.J., Seiffert, E.R., Simons, E., Zalmout, I.S. & Spoor, F. (2012). Evolution of locomotion in Anthropoidea: the semicircular canal evidence. Proceedings of the Royal Society B.

 

 

Imatge d'un jaciment de lignit a Vallcebre.

El carbón, como el petróleo o el gas, es un combustible fósil. ¿Pero de qué tipo de fósiles estamos hablando? Un estudio paleontológico realizado en las antiguas minas de cielo abierto de Fígols y Vallcebre (Barcelona) ayuda a comprender mejor cómo se formó el carbón en la comarca del Berguedà hace entre 68 y 70 millones de años.

 

 En el trabajo que se ha publicado hace pocos días en la edición digital de la revista Geologica Acta, un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona (UB), el Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont (ICP), la Universidad de Lyon y el Instituto de Geociencias (CSIC-UCM), recogen nuevas evidencias geológicas y paleontológicas que permiten explicar el origen de los yacimientos de lignito del Berguedà a partir de la acumulación de restos vegetales transportados por flotación y depositados en un sistema de humedales costeros. El carbón ha sido uno de los motores económicos de esta comarca durante décadas.

 

 

Restes fòssils de la conífera arbustiva Frenelopsis.

En las minas de cielo abierto de Fígols y Vallcebre se pueden observar numerosas capas de carbón, de menos de 1,5 metros de espesor y más de un kilómetro de continuidad lateral, intercaladas con calizas y margas orgánicas. En la base de la primera capa de carbón, que cubría las paredes con huellas de dinosaurios titanosaurio de Fumanya, se pueden identificar los restos fósiles de las plantas que mayoritariamente contribuyeron a su formación. Se trata de grandes acumulaciones de ramas de un tipo de conífera arbustiva extinta llamada Frenelopsis y de decenas de hojas y troncos de una palmera primitiva llamada Sabalites longirhachis. En la base de algunas capas de carbón se pueden observar también marcas de raíces -unas atribuidas a palmeras y otras a una planta desconocida- que penetran en las calizas de origen lacustre de abajo, lo que indica que estos lignitos tuvieron un origen distinto a los anteriores. En este caso, las turberas se formaron en los márgenes de lagos de agua dulce a partir de restos vegetales de plantas que crecían in situ. 

Bergacarpon viladricii, una nueva especie de planta fósil

Por otra parte, en los cielos abiertos de Fumanya se ha descubierto un nivel muy fino que presenta una gran acumulación de pequeñas semillas, de hasta unos 3 mm de longitud y con una densidad de unas 50.000 semillas por metro cuadrado. Este hallazgo se publicó hace unos meses en la revista Review of Palaeobotany and Palynology, en un trabajo encabezado por el investigador del ICP Josep Marmi. Se trata de una nueva especie que ha sido bautizada como Bergacarpon viladricii, en recuerdo del entusiasta naturalista berguedense Lluís Viladrich i Pons, quien descubrió los yacimientos de huellas de titanosaurio de Fumanya.

 

Llavors de Bergacarpon viladricii.

Las semillas corresponden a un solo tipo de planta, de la que sabemos que posiblemente fue una commelínida, grupo de plantas con flores en el que encontramos, entre otras, las palmeras, el jengibre o las lindes y los juncos. Dado que no se han encontrado otros restos fósiles, los investigadores no han podido detallar más cómo era Bergacarpon viladricii. En cualquier caso, estas semillas no están asociadas al origen del carbón.
 

Reconstrucción del paisaje

El conjunto de restos vegetales estudiados en los diferentes yacimientos de la sinclinal de Vallcebre también nos permiten conocer mejor cómo era el paisaje de esta región pirenaica hace entre 68 y 70 millones de años. Las capas de carbón se encuentran intercaladas entre capas de calizas de origen lacustre y margas orgánicas. A partir de estas y otras evidencias, los investigadores han podido interpretar ese ambiente pretérito como un sistema de humedales costeros formado por llanuras fangosas inundadas y lagos de agua dulce y salobre.

 

Reconstrucció del paisatge de Fumanya, al Berguedà, ara fa uns 70 milions d'anys.

En ese momento los Pirineos aún no se habían elevado y el relieve era completamente plano. Dentro de los lagos crecían densas poblaciones de unos tipos de algas llamadas carófitos. Las plantas vasculares crecían en las zonas pantanosas alrededor de los lagos de agua dulce y sus restos se podían acumular en forma de turba en estos ambientes, originando un carbón de tipo autóctono, o ser transportadas a otras áreas de los humedales más costeras, originando un carbón de tipo parautóctono. El estudio de esporas y pólenes fósiles ha permitido saber también que en estos ecosistemas había una notable diversidad de helechos.

La vegetación que vivía en estos humedales habitados por rebaños de titanosaurios era, pues, de tipo abierto, formada mayoritariamente por plantas de porte arbustivo (entre ellas helechos y coníferas Frenelopsis) y palmerasSabalites de hasta 14 metros de altura que no llegaban a formar bosques densos.

+ info  Villalba-Breva. S., Martín-Closas, C., Marmi, J., Gomez, B. & Fernández-Marrón, M.T. (published online 2012). Peat-forming plants in the Maastrichtian coals of the Eastern Pyrenees. Geologica Acta 10

+ info Marmi J., Gomez B., Villalba-Breva S. & Martín-Closas C. (2012). Bergacarpon viladricii gen. et sp. nov., angiosperm seeds and associated fruits from the early Maastrichtian of the eastern Pyrenees (Catalonia, Spain). Review of Palaeobotany and Palynology 171:83-94.

 

La posta d'ous de dinosaure més gran d'Europa, a punt de marxar de l'ICP

Mañana miércoles, día 25 de julio, a las 13:00, el Alcalde de Coll de Nargó, Sr. Benet Fité i Vergé, y el Consorcio Paleontologia i Entorn presentarán la puesta de huevos de dinosaurio más grande de Europa, recuperada en el yacimiento de Pinyes (Coll de Nargó, Lleida) en el año 2009, que se expondrá a partir de ahora en el Centro Paleoambiental Dinosfera de este municipio. Durante el acto de presentación, el investigador Àngel Galobart, Responsable del Grupo de Investigación de Faunas del Mesozoico del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, explicará su hallazgo y posterior estudio.

Esta puesta, de gran relevancia a nivel internacional, aportó datos inéditos sobre el comportamiento reproductivo de los dinosaurios saurópodos. El ICP y el grupo ADAU "Amigos de los Dinosaurios de l'Alt Urgell" descubrieon esta niada el año 2005. La extracción del conjunto de los huevos, casi una trentena, no fue una tarea fácil. Las excavaciones empezaron en 2007, pero no fue hasta el año 2009 cuando se pudo extraer el conjunto sin dañar la integridad de los fósiles. El traslado de esta pieza singular y de gran magnitud, tanto en su llegada al ICP como en el desplazamiento de vuelta a Coll de Nargó, ha sido también un trabajo complejo, que ha requerido de un transporte especial.

 

Paleontòlegs i tècnics de l'ICP durant els treballs d'extracció de la posta.

Desde ese momento, la puesta ha estado depositada en el ICP, donde primero se hicieron los trabajos de preparación de la puesta, para poder estudiarla y exponerla. Despues que los palontológos la hayan estudiado exhaustivamente, y después de casi dos años expuesta en el Museo del ICP en Sabadell, la puesta vuelve ahora a Coll de Nargó, donde se convertirá en punto de atracción cultural y turística. 

El ICP ha participado en los trabajos de traslado de esta puesta, y colabora estrechamente con el nuevo Centro Paleoambiental Dinosfera en Coll de Nargó, donde asesora sobre los materiales paleontológicos expuestos así como en cómo dar a conocer la riqueza paleontológica de esta localidad de Lleida. Desde hace algunos días, este centro expone también un interactivo que permite ver como era el prepirineo catalán hace unos 70 millones de años, cuando los dinosaurios poblaban ests tierras, así como algunos plafones que explican qué es un fósil y la importancia de la puesta de huevos de dinosaurio. Estos recursos museográficos han sido creados por el ICP y cedidos a este nuevo espacio museístico, que en los próximos meses renovará totalmente la museografía para dar a conocer la importancia del registro fósil del municipio y como ha permitido entender mejor la reproducción de los dinosaurios.

+info Se presenta el nido de huevos de dinosaurio más grande de Europa

 

Imatge gràfica exposició Gairebé Humans

La primera exposición temporal del Museo del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), "Casi humanos: Origen y evolución de los hominoideos", nos descubrirá la historia de la superfamilia de primates de la que formamos parte los humanos. La muestra se inaugurará durante la primera semana de septiembre y cuenta con la financiación de Unnim Obra Social. Algunos de sus protagonistas destacados serán los homínidos fósiles de la cuenca del Vallès-Penedès, de los que Pierolapithecus catalaunicus es el más conocido.

El Museo del ICP se encuentra actualmente terminando el montaje de su primera exposición temporal, que llevará por título "Casi humanos: Origen y evolución de los hominoideos". Esta exposición se inaugurará durante la primera semana de septiembre y pretende dar algunas respuestas a las preguntas que siempre nos hacemos como especie: ¿de dónde venimos? ¿por qué somos como somos? Sólo el estudio de los fósiles nos permite reconstruir la historia de nuestra superfamilia, los hominoideos.

La exposción, una producción propia del ICP con el patrocinio de Unnim Obra Social, ha contado con el comisariado científico de David M. Alba, investigador Ramón y Cajal del ICP, y uno de los expertos en evolución humana de este centro. Laura Celià, responsable del museo y de la colección, ha coordinado los contenidos y la producción. Esta exposición permitirá ver por primera vez el conjunto de hominoideos fósiles catalanes.

 

Imatge del muntatge de l'exposició.

El registro fósil catalán es único en el mundo en cuanto a la cantidad y diversidad de primates fósiles. Concretamente,el conjunto de homínidos fósiles de hace entre 13 y 9 millones de años, poco después de que los homínidos se separaran del resto de hominoideos, hace de la paleontología catalana un punto de referencia en la ciencia internacional. Entre estos fósiles destacan los restos de Pierolapithecus catalaunicus, Hispanopithecus laietanus yAnoiapithecus brevirostris, conocidos como Pau, Jordi y Lluc, respectivamente. La muestra permitirá también conmemorar el décimo aniversario del hallazgo de Pau en el yacimiento de Barranc de Can Vila 1, en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona).

"Casi humanos" se ubicará en la primera planta del museo y ocupará una superficie de 100 m2. El discurso expositivocomienza hace unos 23 millones de años, cuando aparecen los primeros hominoideos, y nos lleva hasta la actualidad. A través de 6 ámbitos se mostrarán a los visitantes los representantes más relevantes de los primates hominoideos, con fósiles, réplicas, reconstrucciones y otros recursos que permiten comprender la evolución desde los primates más arcaicos hasta nuestra especie, Homo sapiens.

 

Imatge homínid.

El ICP cuenta con un grupo de investigación especializado en paleoprimatología y evolución humana, encabezado por el investigador ICREA y director del centro, Salvador Moyà-Solà, que excava y estudia el registro de primates fósiles de Cataluña. Los resultados de esta investigación han supuesto unas 70 publicaciones en las mejores revistas científicas indexadas, entre las que destacan un artículo en Science y dos en Nature.

Els investigadors amb un dels fèmurs estuditats. D'esquerra a dreta, José Ignacio Canudo (UZ), Àngel Galobart (ICP) i Bernat Vila (UZ).

Investigadores del ICP participan en un estudio liderado por el grupo Aragosaurus, en colaboración con otros investigadores catalanes, franceses e italianos, que halla en los actuales Pirineos restos de dinosaurios saurópodos que vivieron al final del Cretácico. Este hallazgo demostraría que estos ejemplares mantuvieron su diversidad hasta la extinción final hace 65 millones de años y, por tanto, su declive no fue gradual como plantean ciertas tesis.

Un estudio liderado por Bernat Vila, investigador de la Universidad de Zaragoza e investigador asociado del ICP, refuerza la hipótesis de que la extinción de los dinosaurios pudo ser brusca y repentina debido al impacto de un asteroide en la Tierra y al gran desajuste medioambiental originado. El trabajo del grupo de investigación Aragosaurus-IUCA, en el que participan investigadores del ICP y otros expertos catalanes, franceses e italianos, muestra que los saurópodos --dinosaurios herbívoros, con cuello y cola largas y de andar cuadrúpedo--, que vivieron al final del Cretácico en Europa mantuvieron su diversidad hasta su extinción, hace unos 65 millones de años. Esto, por tanto, significaría que el declive en su diversidad hasta su extinción no fue gradual, como proponen las hipótesis gradualistas.

La revista científica Paleo 3 recoge en su última edición los resultados científicos obtenidos del análisis de los restos fósiles de dinosaurios saurópodos, que han sido hallados en los actuales Pirineos. En concreto, los investigadores han realizado un estudio pormenorizado de los huesos de fémur encontrados en yacimientos de los Pirineos y el sur y sureste de Francia, áreas que a finales del Cretácico formaban parte de una gran isla llamada Isla Ibero-Armoricana, en un antiguo archipiélago que existió en el sur de Europa.

 

Fèmur d'Ampelosaurus ataci, un de los sauròpodes estudiats.

El trabajo, liderado por investigadores del grupo Aragosaurus de Zaragoza, ha contado con la colaboración de científicos del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, la Universitat Autònoma de Barcelona, el Musée des Dinosaures, el Museu de la Conca Dellà, el Istituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia y el Muséum d’Histoire Naturelle d’Aix-en-Provence. 

La extinción de los dinosaurios es uno de los hechos más relevantes de la historia de la vida en la Tierra al relacionarse con el impacto de un gran objeto extraterrestre. Sin embargo, existen pocos lugares en el mundo en el que exista unregistro fósil de dinosaurios coincidiendo con el límite del Cretácico, hace 65 millones de años. La mayor parte de la información registrada hasta la actualidad se basaba en el abundante y bien conocido registro fósil de dinosaurios del oeste de Norteamérica. Lo que sucedió en el resto del mundo era bastante desconocido.

En el trabajo publicado ahora por la revista Paleo 3 se realiza por primera vez un estudio exhaustivo de los fósiles de dinosaurios saurópodos de Europa en los últimos millones de años del Cretácico. En este sentido, el artículo científico demuestra que los Pirineos es un lugar ideal para dar respuestas a si el impacto del asteroide fue la causa de la extinción de los dinosaurios o no.

 

Reconstrucció d'un titanosaure

El estudio expone nuevos e interesantes datos sobre cuántos taxones de saurópodos vivieron en el sur de Europa en los últimos 6,5 millones de años antes de la extinción. Otro aspecto significativo del trabajo es la correlación y la datación de las localidades con fósiles de dinosaurios, hecho queha permitido establecer una sucesión temporal de estos animales en la isla sur-europea. En ella se ha comprobado que existieron diversas formas de saurópodos del grupo de los titanosaurios.

Además, los investigadores han estudiado una muestra amplia de fémures de dinosaurios saurópodos y han observado múltiples diferencias que apuntan a una destacada diversidad de formas en los últimos diez millones de años del Cretácico (Campaniense y Maastrichtiense). 

Los saurópodos fueron diversos (al menos cuatro formas diferentes) a finales del periodo llamado Campaniense. En el siguiente periodo Maastrichtiense y especialmente en su parte final, estos saurópodos mantuvieron su diversidad hasta la extinción final hace 65 millones de años. Es decir, el trabajo indica que por ahora no hay evidencias que muestren un declive en su diversidad al final del Cretácico antes de su extinción.

+ info Vila, B., Galobart, À., Canudo, J.I., Le Loeuff, J., Dinarès-Turell, J., Riera, V., Oms, O., Tortosa, T. & Gaete, R. (published online 2012). The diversity of sauropod dinosaurs and their first taxonomic succession from the latest Cretaceous of southwestern Europe: Clues to demise and extinction. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology.

 

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