Cuando las ardillas voladoras planeaban por Sabadell

Ejemplar disecado de una ardilla voladora gigante de Japón (Petaurista leucogenys) del Museo Naturalis de Leiden (Holanda). (Isaac Casanovas).

En el yacimiento de la cuenca del Vallès-Penedès de Can Llobateres (Sabadell) coexistieron hasta cinco especies de ardillas voladoras durante el Mioceno superior, hace unos 9,7 millones de años. Así lo constata un artículo encabezado por el investigador Isaac Casanovas (Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont) publicado en la revista Palaeobiodiversity and Palaeoenvironments en un número especial dedicado al paleontólogo holandés Albert J. Van der Meulen.

Hace entre 23 y 5,3 millones de años, durante el Mioceno, la diversidad de ardillas en Europa era extraordinaria; había ardillas terrestres, arborícolas y, sobre todo, voladoras. En la actualidad, sin embargo, sólo hay dos tipos de ardillas en Cataluña: la ardilla roja y las marmotas, introducidas en los Pirineos en 1948. En cuanto a las ardillas voladoras, hay un único representante en toda Europa , que vive en los bosques fríos de la taiga desde Finlandia a Siberia. Por el contrario, estos son muy abundantes y diversos en los bosques tropicales del sudeste asiático, donde conviven hasta seis especies distintas en un mismo bosque.

Un artículo publicado este mes de septiembre en la revista Palaeobiodiversity and Palaeoenvironments liderado por Isaac Casanovas, investigador del Grupo de Faunas del Neógeno y Cuaternario del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) describe hasta cinco especies de ardillas voladoras en el yacimiento Can Llobateres (en Sabadell) durante el Mioceno superior, hace unos 9,7 millones de años. Por el contrario, en la misma época no hay prácticamente ardillas voladoras en otros lugares de la Península Ibérica y, cuando están presentes, se trata de una sola especie representada por unos pocos ejemplares.

En la investigación se han identificado dos especies del género Miopetaurista (M. neogrivensis y M. crusafonti), que era tan grande o más que la ardilla voladora gigante actual, y varias especies más pequeñas de los géneros Albanensia, Pliopetaurista y Blackia. De éstas, Blackia sería una de los ardillas más pequeñas que se conocen, y seguramente no pasaría de los 20 centímetros de largo. Buena parte de los fósiles proviene de las colecciones históricas de este yacimiento pero también se ha estudiado material recuperado durante las últimas campañas en el yacimiento, uno de los más importantes de la cuenca del Vallès-Penedès y que ha proporcionado algunos fósiles excepcionales, como ahora restos del hominoideo Hispanopithecus laietanus.

 

Fotografía de microscopio electrónico de una molar inferior Miopetaurista Crusafont, una ardilla voladora gigante de Can Llobateres. (Isaac Casanovas).Fotografía de microscopio electrónico de una molar inferior Miopetaurista Crusafonti,
una ardilla voladora gigante de Can Llobateres. (Isaac Casanovas).

El enfriamiento del clima global que hubo a finales del Mioceno hizo que poco a poco estos bosques fueran desapareciendo, y con ellos todos los animales que no se pudieron adaptar a estos cambios.

 

Van der Meulen, un pionero en los mamíferos fósiles de la Península Ibérica

Albert Jan van der Meulen (derecha) y el también paleontólogo Remmert Daams (izquierda) en 1997. (Pablo Pélaez-Campomanes). Albert Jan van der Meulen (derecha) y el también
paleontólogo Remmert Daams (izquierda) en 1997. (Pablo Pélaez-Campomanes).

El artículo forma parte de un número especial que la revista dedica a Albert Van der Meulen, paleontólogo holandés recientemente retirado, que tenía gran estima a las ardillas voladoras. Es uno de los principales especialistas europeos en roedores fósiles y paleoecología de las últimas décadas y uno de los primeros paleontólogos en estudiar el registro de mamíferos de la Península Ibérica utilizando complejos métodos estadísticos. Los resultados de este estudio en concreto demostraron que el número de especies de roedores variaba en función de los cambios climáticos, y representa uno de sus trabajos más importantes.

Nacido en 1940 en Indonesia cuando todavía era una colonia holandesa, pasó parte de su infancia en un campo de prisioneros cuando los japoneses ocuparon el país durante la Segunda Guerra Mundial. Dos días después de que Japón se rindiera, en 1945, Indonesia proclamó su independencia y él y su familia se trasladaron a Holanda, donde estudió Geología y se doctoró en Paleontología por la Universidad de Utrecht en 1970.

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+ info: Casanovas-Vilar, I., Almécija, S. & Alba, D.M. (2015). Late Miocene flying squirrels from Can Llobateres 1 (Vallès-Penedès Basin, Catalonia): systematics and palaeobiogeography. Palaeobiodiversity and Palaeoenvironments 95: DOI: 10.1007/s12549-015-0192-1.

Van den Hoek Ostende, L.W., Pablo Pelaez-Campomanes, P., Wessels, W. (2015). Introduction to the special issue “Old worlds, new ideas. A tribute to Albert van der Meulen”. Palaeobiodiversity and Palaeoenvironments 95: DOI: 10.1007/s12549-015-0213-0

 

Last modified on Viernes, 09 Octubre 2015 09:36
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