Circamustela peignei es un pequeño carnívoro con una dentición más especializada para consumir carne que otras especies de su género y época. Los fósiles descritos fueron excavados en el yacimiento de Batallones (Madrid), tienen una antigüedad de 9 millones de años y corresponden a cuatro individuos de los que se han encontrado el cráneo y la mandíbula.

Circamustela peignei és un petit carnívor amb una dentició més especialitzada per consumir carn que altres espècies del seu gènere y època. Els fòssils descrits van ser excavats al jaciment de Batallones (Madrid), tenen una antiguitat de 9 milions d'anys i corresponen a quatre individus dels quals s'han trobat el crani i la mandíbula.

Un equip d'investigadors espanyols descriu a la revista Geodiversitas les restes de l'últim os panda de la península ibèrica. L'anàlisi de diferents fòssils del jaciment de Las Casiones (Terol) ha revelat la presència del gènere Indarctos, emparentat amb l'actual panda gegant de la Xina, fa uns 6 milions d'anys. Investigacions anteriors van situar també a la península ibèrica el primer representant a Europa del llinatge de l’os panda .  

Un equipo de investigadores españoles describe en la revista Geodiversitas los restos del último oso panda de la península ibérica. El análisis de distintos fósiles del yacimiento de Las Casiones (Teruel) ha revelado la presencia del género Indarctos, emparentado con el actual panda gigante de China, hace unos 6 millones de años. Investigaciones anteriores situaron también en la península ibérica el primer representante en Europa del linaje del oso panda. 

El análisis de dos cráneos y tres mandíbulas almacenados durante décadas en el Museo Americano de Historia Natural lanza nuevas pistas sobre uno de los antepasados ​​más enigmáticos de hurones, comadrejas y tejones. Megalictis ferox era un depredador que utilizaba sus dientes para triturar huesos, como hacen hoy las hienas. Así lo revela un estudio internacional dirigido por la Universidad Complutense de Madrid que ha contado con la colaboración del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont.

Imatge d’un panda gegant actual.

Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) en colaboración con investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la Universidad de Valencia (UV) publican esta semana en la prestigiosa revista PLOS ONE un trabajo que describe un nuevo género de úrsido, Kretzoiarctos, que sitúa el origen del linaje del panda gigante en España hace entre 11 y 12 millones de años.

El panda gigante Ailuropoda melanoleuca, que actualmente sólo habita en China, habría evolucionado a partir de formas más basales, de las cuales los restos más antiguos se han encontrado en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona) y Nombrevilla (Daroca, Zaragoza).

 

La filogenia del panda gigante, los típicos osos blancos y negros que devoran el bambú en algunas cordilleras del centro de China, ha sido objeto de debate entre biólogos y paleontólogos desde hace décadas. Gracias a los datos moleculares actualmente sabemos que es un úrsido, un taxón hermano de los osos actuales. Pero cuáles son y dónde están sus orígenes son preguntas científicas aún sin respuesta.

 

 

Dibuix de la mandíbula de Kretzoiarctos trobada a l’Abocador de Can Mata.

Hasta hace poco, los restos fósiles del Mioceno superior chino, hace entre 7 y 8 millones de años, eran los restos más antiguos de los Ailuropodinae, el grupo que incluye a los pandas actuales y las formas extintas conocidas de los panda gigantes. En los últimos años se han publicado trabajos presentando restos fósiles más antiguos de este grupo hallados en Europa, pero el registro era pobre y no permitía sacar demasiadas conclusiones. En el trabajo que acaba de publicar la revista PLOS ONE, encabezado por Juan Abella del MNCN y que cuenta con la participación de cuatro investigadores del ICP, se documentan nuevos restos de panda gigante encontradas en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona), que complementan los hallados en el yacimiento de Nombrevilla 2 (Daroca, Zaragoza), y que permiten describir el género basal más antiguo de panda gigante. Kertzoiarctos es el nombre que ha recibido este nuevo panda gigante extinto, en memoria del paleontólogo griego Miklós Kretzoi, quien lideró durante muchos años las excavaciones de los famosos yacimientos de Rudabánya (Hungría).

Los restos encontrados en Zaragoza habían sido asociadas inicialmente al género Agriarctos, y habían permitido crear una nueva especie, Agriarctos Beatrix, similar a otros restos del Mioceno superior encontrados en Hatvan, Hungría. Entre estos restos, sin embargo, no había dentición inferior, lo que dificultaba la comparación con la especie tipo del género, Agriactos gaali. Pero una nueva mandíbula de la misma especie, encontrada ahora en el Abocador de Can Mata, ha permitido comparar los restos españoles con los húngaros y ha mostrado que las diferencias son suficientemente significativas como para describir un nuevo género extinto de panda gigante.

 

Restes fòssils de Kretzoiarctos trobades a l’Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona) i a Nombrevilla 2 (Daroca, Saragossa).

Con los restos encontrados hasta ahora, el linaje del panda gigante tendría sus orígenes en la Península Ibérica, extendiéndose durante el Mioceno medio por Eurasia. Durante el Plio-Pleistoceno la distribución de este grupo se habría reducido solo a China y el sudeste asiático. Según los métodos genéticos, los ailuropodins se habrían separado de las otras subfamilias de osos actuales durante el Mioceno inferior, hace unos 20 millones de años.

+ info Abella, J., Alba, D.M., Robles, J.M., Valenciano, A., Rotgers, C., Carmona, R., Montoya, P. & Morales, J. (2012). Kretzoiarctos gen. nov., the oldest member of the giant panda clade. PLoS ONE, 7(11):e48985

 

Còpula d'ós bru a Cantàbria (Alberto Valenciano)

El estudio del báculo o hueso peneano de cinco ejemplares del oso extinto Indarctos arctoides del yacimiento de Batallones-3 (Madrid) ha permitido deducir que esta especie mantenía cópulas largas y que probablemente las hembras se apareaban con varios machos en el periodo fértil. El estudio ha sido publicado hoy por Juan Abella, investigador del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont y del Museo de Ciencias Naturales-CSIC en la revista PLOS ONE.

El báculo (también llamado hueso peneano) es el hueso presente en el pene de algunos grupos de mamíferos,incluyendo insectívoros, roedores, carnívoros y primates (excepto los humanos). En el caso concreto de los carnívoros, está bastante desarrollado en los caniformes (perros, tejones u osos) mientras que en los feliformes (por ejemplo gatos y hienas) está reducido o incluso está ausente. Su morfología y tamaño es diferente en cada grupo, y en muchos casos,su función es hacer de soporte físico para mantener la erección y facilitar la cópula.

El investigador Juan Abella, del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) y el Museo de Ciencias Naturales-CSIC, describe en un artículo publicado hoy en la revista PLOS ONE, 5 báculos de Indarctos arctoides, una especie de oso extinta hace unos 9 millones de años hallados en el Cerro de los Batallones, en la Cuenca de Madrid, una zona de cuevas o pseudo-cuevas que actuaron como trampas naturales y que presentan una gran cantidades de carnívoros fósiles. El báculo es un resto fósil que aparece muy raramente en las excavaciones, ya que se trata de un hueso alargado y delicado y que sólo está presente en la mitad de la población viva (los machos).

Los huesos descritos pertenecen a 4 individuos adultos y un subadulto. La longitud media del hueso de los individuos adultos es de unos 24 cm., mucho más largos que los de los osos actuales de tamaño similar, como el oso pardo. Son los primeros báculos de huesos fósiles que se encuentran (sin contar los del oso de las cavernas del pleistoceno, una especie mucho más reciente) y fueron excavados en varias campañas, durante los años 2008, 2010 y 2012..

 

 

Bàculs de diferents espècies d'ós actuals i extintes (la G correspon a I.arctoides)

Los investigadores han comparado el tamaño y la forma de estos báculos con el de algunas especies de mamíferos actuales para inferir algunos aspectos del comportamiento sexual y social de Indarctos arctoides. Los investigadores sugieren que esta especie mantenía cópulas largas y que el báculo actuaba como soporte físico durante la cópula, de modo que podía mantener la penetración y tener eyaculaciones más prolongadas. También es posible que tuvieran un sistema reproductor donde varios machos copulaban con una misma hembra.

Las cópulas largas se dan en especies donde los encuentros sexuales son poco frecuentes para asegurar el éxito de la fecundación. Esto ocurre con especies que presentan una baja densidad de individuos o cuando las poblaciones están muy fragmentadas y separadas geográficamente. En el caso de Indarctos arctoides, su distribución estaría muy restringida a los frondosos bosques de ribera y no podrían vivir en zonas abiertas, donde entrarían en competencia con los grandes tigres de dientes de sable y con los anficiónidos, unos carnívoros extintos con características exteriores tanto los cánidos como los osos.

En humanos y osos, el tamaño quizás si que importa

El hecho que el báculo de Indarctos arctoides sea considerablemente mayor que el de otras especies de oso de tamaño parecido hace suponer a los investigadores que es una característica seleccionada sexualmente, es decir que las hembras perferían aparearse con los machos con báculos más grandes. Esta característica se transmitiría a la descendencia de modo que el tamaño promedio del báculo de esta especie aumentaría a lo largo de la evolución.

Aunque algunos estudios afirman que la selección sexual también ha favorecido los penes grandes en los humanos, no se puede hacer una comparación directa entre el báculo de los osos con el tamaño del pene de los humanos. El pene de los hombres no tiene báculo (de los grandes simios, los gorilas y los chimpancés conservan un báculo pequeño y no es retráctil como el de los carnívoros) y la erección se logra por la irrigación de los cuerpos cavernosos sin la necesidad de un hueso para mantenerla.

+ info: Abella,  J., Valenciano, A., Pérez-Ramos, A., Montoya, P. & Morales, J. (In press). On the socio-sexual behaviour of the extinct ursid Indarctos arctoides: an approach based on its baculum size and morphology. PLOS ONE

 

 

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