Descubierto en Libia el antepasado de los cocodrilos americanos

Un estudio publicado hoy en la revista Scientific Reports describe el único cráneo bien conservado de la especie Crocodylus checchiai. Gracias a técnicas de tomografía computarizada se han identificado detalles anatómicos que lo sitúan en la base del árbol evolutivo de los cocodrilos americanos. Algunos ejemplares habrían nadado desde África hasta el continente americano durante el Mioceno. La investigación ha sido liderada por Massimo Delfino, investigador de la Universidad de Torino y asociado al Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont.

El estudio recién publicado revela que el cráneo de este cocodrilo de 7 millones de años de antigüedad excavado hace casi un siglo en el yacimiento de As Sahabi (Libia), comparte con las cuatro especies americanas actuales (Crocodylus intermedius, C. moreleti, C. acutus y C. rhombifer) numerosas peculiaridades anatómicas que lo colocan en la base del árbol evolutivo como un antepasado del género Crocodylus en América. Los fósiles más antiguos de este taxon en el Nuevo Mundo tienen unos 5 millones de años y los investigadores postulan que algunos especímenes de C. checchiai (o una forma similar y aún desconocida) cruzaron el océano Atlántico desde África hasta América del Sur, donde se adaptaron y diversificaron.

“Puede parecer una gesta increíble para un cocodrilo, pero es posible”, explica Massimo Delfino, investigador de la Universidad de Torino y del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont. Entre los cocodrilos actuales hay especies capaces de tolerar la alta salinidad del agua del mar y realizar grandes desplazamientos en mar abierto aprovechando las corrientes superficiales. “Estudios realizados con seguimiento por satélite han demostrado que los cocodrilos australianos pueden recorrer distancias de más de 500 quilómetros por el mar en pocas semanas”, concluye el investigador.

 

Cráneo original de C. checchiai (Bruno Mercurio / Universidad de Roma La Sapienza)

Delfino, junto con otros investigadores italianos de la Universidad de Roma y de la Universidad de Florencia analizaron el fósil mediante métodos no invasivos en el Hospital MG Vannini (Roma). Gracias a un escáner de tomografía computarizada obtuvieron imágenes de gran resolución del exterior y el interior del cráneo. A partir de la información obtenida, concluyeron que se trataba de un ejemplar adulto y estimaron la longitud del cuerpo en más de 3 metros. Los detalles anatómicos también permitieron llevar a cabo un análisis filogenético, es decir, reconstruir la historia evolutiva de este grupo comparando sus características anatómicas mediante un software específico.

Vídeo de las imágenes 3D obtenidas del cráneo de C. checchiai mediante el equipo de tomografia computarizada del Hospital MG vannini (Roma) (Bruno Mercurio / Universidad de Roma La Sapienza).

El yacimiento de As Sahabi se encuentra a unos 130 km de la ciudad de Ajdabiya, en la parte libia del desierto del Sahara. Actualmente es una zona extremadamente árida, pero durante el Mioceno superior era un territorio surcado por ríos y cubierto de una extensa vegetación en el que habitaba una gran diversidad de fauna, incluyendo grandes mamíferos y reptiles. Durante los años 30 del siglo pasado, algunos geólogos y paleontólogos italianos como Ardito Desio, Giuseppe Stefanini y Carlo Petrocchi protagonizaron varias expediciones científicas que sacaron a la luz una gran cantidad de fósiles de mamíferos, peces y reptiles, incluidos cinco cráneos de cocodrilo perfectamente conservados, entre ellos el objeto de esta investigación.

Lamentablemente, durante la II Guerra Mundial muchos de los fósiles alojados en el Museo de Historia Natural de Trípoli se destruyeron o se perdieron. El destino de algunos de los cráneos que fueron enviados a Nápoles no fue mejor; debido a los bombardeos y saqueos de mediados del siglo pasado se perdió su rastro y solo se conservaron dos de los cráneos depositados en Roma. Casi un siglo después, los investigadores firmantes del estudio han podido estudiar el único (el otro se encuentra en paradero desconocido) cráneo “superviviente” de este periplo, que actualmente se conserva en el Museo Universitario de Ciencias de la Tierra (Universidad de Roma La Sapienza).

Imagen principal: Recreación del aspecto en vida y el paleoambiente de C. checchiai (Dawid Iurino / Universitat de Roma La Sapienza)

Artículo original: Delfino, M., Iurino D., Mercurio B., Piras P., Rook L. & Sardella R. (2020). Old African fossils provide new evidence for the origin of the American crocodiles. Scientific Reports. http://nature.com/articles/s41598-020-68482-5.

Last modified on Jueves, 23 Julio 2020 17:58
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