Imatges de Beatriz Azanza i Jorge Morales.

Durante las últimas jornadas de la SEP, organizadas por el ICP y celebradas en octubre de 2011, tuvimos la ocasión de conversar con dos de los más destacados paleontólogos de nuestro país. Jorge Morales es profesor de investigación en el Museo Nacional de Ciencias Naturales en Madrid, donde es el responsable del Departamento de Paleobiología.  Beatriz Azanza es profesora de la Universidad de Zaragoza y una de las expertas europeas en mamíferos del Cenozoico.

 

Os dejamos con sus reflexiones y opiniones sobre la paleontología en España: sobre como nos afecta la crisis, sobre la riqueza de nuestro patrimonio, sobre la calidad de la investigación. En resumen, dos voces expertas y conocedoras nos hablan del pasado, presente y futuro de la paleontología. 

Reflexión sobre la situación actual

 

Jorge Morales (JM): La crisis nos afecta, pero no sólo a la paleontología. Tanto la ciencia, como la educación o la formación, deberían ser las últimas en sentir los recortes. De hecho, en estos casos los recursos deberían aumentar porque no es un problema de presente, es también un problema de futuro. La investigación, la educación, la formación de la gente de un país, es el futuro de este país.  Recortar en ciencia es tirar piedras a nuestro propio tejado. Si interrumpimos ahora algo, luego nos costará mucho más recuperarlo.

Beatriz Azanza (BA): Estoy totalmente de acuerdo. Los recortes que se planean pueden ser comida para hoy y hambre para mañana. Hay cierto desfase entre lo que se está estudiando ahora y el aprovechamiento que se hace en un futuro. Si hipotecas el presente, luego no hay futuro. Así es como funciona la investigación básica.

Principales contribuciones de la paleontología a nuestra visión actual del mundo

BA: El primer concepto que me viene a la mente es la visión dinámica de la Tierra. Nosotros vivimos el presente pensando que siempre va a ser todo igual. Demostrar que no, que la vida no ha sido siempre igual, que en el pasado ha habido momentos en que la vida se ha visto drásticamente afectada, con una reducción tremenda de número de especies, nos muestra la fragilidad de nuestro mundo actual.  En cualquier momento, por circunstancias ajenas al hombre o por su causa, la vida tal y como la conocemos podría acabar. Esa visión dinámica y frágil de la Tierra la da la paleontología.

 

L'espiral del temps geològic.  

JM : La paleontología es además como nuestra familia. Nosotros necesitamos conocer a nuestro padre, a nuestra madre. Queremos conocer nuestra genealogía. No venimos al mundo y estamos solos, sino que nos vemos arropados por nuestra familia. A nivel de especie también necesitamos saber como hemos llegado a ser Homo sapiens. Hay una parte que la estudia la historia, pero según nos vamos alejando entramos ya en el dominio de la paleontología. Nuestra especie tiene una necesidad imperiosa de conocer todo lo relacionado con sus orígenes: tanto a nivel histórico, como a nivel geológico, como a nivel paleontológico. La Tierra tiene 4.500 millones de años, y los registros paleontológicos más antiguos tienen alrededor de 3.700 millones de años. Hay todo un mundo por descubrir que no sólo nos sirve para entender qué pasó en la Tierra, sino también para mirar al espacio e intentar descubrir si hay o hubo vida en Marte o qué pasó en Mercurio, o cómo se formó nuestro sistema solar.

La investigación actual en España 

JM: Aunque corremos el riesgo de olvidarnos proyectos importantes, porque nosotros somos paleontólogos de vertebrados, yo tal vez destacaría el estudio de la evolución de los ecosistemas durante los últimos 25-30 millones de años, ya que es imprescindible para comprender lo que está sucediendo ahora. En España tenemos unas condiciones excepcionales para explicar este periodo: nuestras cuencas continentales son únicas. Empezando por aquí, por el Vallès-Penedès, donde además tenéis un registro de homínidos que está aportando mucha información a la evolución del hombre. La presencia de homínidos siempre tiene un valor añadido por ese aspecto del hombre como “centro”, superado a nivel filosófico, pero que siempre es importante a nivel mediático y social. 

BA : Podríamos también hablar de los dinosaurios, y la fascinación de esos monstruos enormes desaparecidos, o de las grandes crisis que ha vivido la Tierra. Son temas que pueden ser analizados gracias a los fósiles: ya sea a través de restos de mamíferos y otros vertebrados, de invertebrados y plantas, o gracias a microorganismos –esos grandes desconocidos. Son muchos los temas en los que España tiene mucho potencial, tanto por el registro fósil como por el potencial humano. Hay cantidad de grupos trabajando en estos y muchos otros temas.

Descubriendo la riqueza paleontológica en España: más allá de Atapuerca y del Vallès-Penedès 

JM: Una vez más, dando ejemplos corremos el riesgo de olvidarnos algo importante. Pero, por ejemplo, en paleontología humana destacaría el Sidrón en Asturias.  Es un yacimiento, una cueva, que está dando una cantidad de restos de neandertales muy importante. También destacaría los yacimientos del Cerro de los Batallones,  en la cuenca de Madrid, que son cuevas o pseudo-cuevas que acumularon como trampas naturales a grandes cantidades de carnívoros.

 

Excavacions al Cerro de los Batallones l'any 2010.

Tenemos una gran diversidad de cuencas, de faunas, de pisos estratigráficos, a pesar que nuestra historia fósil es relativamente corta comparada con otras regiones del mundo. Nuestros registros más antiguos son del Precámbrico superior,  hace entre 600 y 700 millones de años. Pero la historia geológica de la Península Ibérica es complicada y diversa, y además tiene una segmentación casi continua, que permite estudios de gran riqueza.  Volviendo a donde estamos, la cuenca del Vallès-Penedès es la cuna de la paleontología de mamíferos en nuestro país, porque antes de la Guerra Civil española aquí ya hubo una tradición. A poco que se hacía cualquier obra , afloraban numerosos fósiles. Y la curiosidad humana innata llevó a la ciencia.

Y para citar otras zonas, no me gustaría olvidarme de la zona de Teruel, el levante, el yacimiento de Venta del Moro. Este es uno de los yacimientos más maravillosos de España. 

BA: Sí, tampoco deberíamos olvidarnos de la Cuenca de Guadix-Baza. Y esto sólo en mamíferos. En otros grupos están los yacimientos de icnitas de dinosaurio, repartidos por toda la geografía española. El nuevo yacimiento de Lo Hueco, en Cuenca, con miles de restos de dinosaurios. Los yacimientos de Galve en Teruel, o los de Asturias. 

JM: Sí, la cuenca de Tremp tiene también mamíferos y dinosaurios. La verdad es que vayas donde vayas de España, siempre encontrarás montones de yacimientos. 

BA: Y si dejamos los vertebrados, tenemos también yacimientos del Paleozoico y del Mesozoico importantes a nivel mundial. Y en micro, hay una serie de cortes que se están estudiando ahora para entender estos periodos de crisis que se han sucedido a lo largo de la historia de la Tierra. Es tan variado, que es difícil decir qué es más importante sin nombrar a otro. 

JM: Además yo añadiría que no es sólo un tema patrimonial, también hay muy buenos paleontólogos en este país. Y, por suerte, la mayoría de las comunidades autónomas se han preocupado por proteger el patrimonio paleontológico. Hasta  hace relativamente poco el patrimonio paleontológico siempre había sido el gran olvidado. Los esfuerzos se habían centrado en el histórico o arquitectónico.  

La cantera de paleontólogos 

BA: La verdad es que tenemos una buena cantera de jóvenes. Desde Parque Jurásico tenemos a una generación de entusiastas que, aplicando las nuevas tecnologías, está haciendo cosas que hace unos años resultaban increíbles. Cuando se incorporan conocimientos de otras disciplinas o nuevas tecnologías el boom de resultados es tremendo. O sea que a los jóvenes sólo les puedo recomendar que aprendan mucho, y cosas variadas. 

JM: Sí, ahora mismo nuestra preocupación no es tanto animar a los jóvenes a estudiar paleontología, sino que a veces tenemos que desanimarles. Vocaciones tenemos y muchas. Quien sabe, tal vez en un mundo tan difícil tal vez sean las vocaciones las que pueden hacer que nuestros jóvenes tiren adelante.  Por eso es importante no parar el futuro, como hemos dicho al principio. 

BA: Ha habido otras crisis en la ciencia, esto no es nuevo. Pero muchos habíamos empezado a creer que ahora sí, que ya existía una carrera investigadora. Y ahora puede cortarse. Hay que decirle a los políticos y gestores que si cortan ahora, están limitando también lo que podremos hacer en 10 o 20 años.

 

Reconstrucció titanosaure

 

Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) y de las universidades de Zaragoza, UAB, Manchester y Liverpool publican hoy en la revista PLOS ONE un trabajo que confirma que los titanosaurios saurópodos que vivieron en Fumanya (Berguedà) durante el Cretáceo Superior caminaban del mismo modo, independientemente de su tamaño. Estos resultados refuerzan la hipótesis de que estos animales presentaban unas características anatómicas únicas.

En este estudio liderado por Bernat Vila, investigador asociado del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), los paleontólogos han comparado el rastro de un pequeño titanosaurio saurópodo del Cretácico Superior que vivió hace unos 70 millones de años con otros que corresponden a ejemplares más grandes de la misma localidad. La comparación de los rastros ha permitido establecer una relación de causa-efecto entre la forma de caminar, el tamaño de las huellas y las proporciones del cuerpo.

Los titanosaurios son un grupo de dinosaurios saurópodos que presentan una disposición característica del fémur y la cintura pélvica que queda reflejada en los rastros que se han conservado en el registro fósil. Su paso era ancho y las icnitas dejadas por las patas de un lado están bastante separadas de las del otro lado. Las huellas fósiles de los pies son de forma pseudotriangular y muestran que los titanosaurios producían al menos cuatro impresiones de uñas, mientras que las que dejaban las manos eran mucho más reducidas y en forma de media luna.

 

Petjades fòssils de titanosaure a Fumanya

En el estudio que hoy publica la prestigiosa revista americana PLOS ONE, los investigadores del ICP han comparado rastros de individuos de diferentes tamaños y han demostrado que pertenecían a animales que presentan muchas similitudes geométricas en su constitución corporal. La amplitud observada entre las patas de un lado y otro de los rastros permite deducir que tenían unas proporciones corporales parecidas, a pesar de las grandes diferencias en el tamaño del cuerpo. Esto ha permitido concluir que los titanosaurios grandes y pequeños tenían una dinámica locomotora similar al desplazarse y que probablemente lo hacían de manera amblar (moviendo simultaniamente las patas del mismo lado). Todo ello refuerza la hipótesis de que los titanosaurios presentaban un conjunto de características anatómicas únicas entre los dinosaurios saurópodos.

Los saurópodos son el grupo de vertebrados terrestres más grandes que jamás han existido. Eran animales de alimentación herbívora con una cola y un cuello muy largo que les permitía llegar a la vegetación situada a más altura. Los titanosaurios que vivieron en Fumanya, en el Berguedà, podían llegar a medir hasta 15 metros de longitud y pesar hasta 15 toneladas.

Fumanya, yacimientos únicos de dinosaurios
Los yacimientos de Fumanya, situados en los términos municipales de Fígols y Vallcebre, fueron declarados Bien Cultural de Interés Nacional en el año 2005. El conjunto paleontológico incluye las antiguas explotaciones de carbón a cielo abierto de Fumanya Sur, Mina Esquirol, Fumanya Norte, Tumi. Este conjunto de yacimientos tiene una extensión de más de 38.000m2, donde se han identificado más de 3.000 huellas de dinosaurio, y huevos y huesos de dinosaurio y por esta razón, se le considera como uno de los yacimientos más importantes de Europa con restos fósiles de dinosaurios del Cretácico Superior.

+ info:  Bernat Vila, Oriol Oms, Àngel Galobart, Karl T. Bates, Victoria M. Egerton and Phillip L. Manning. “Dynamic similarity in titanosaur sauropods: ichnological evidence from the Fumanya dinosaur tracksite (southern Pyrenees)”. PLOS ONE http://dx.plos.org/10.1371/journal.pone.0057408

 

Los próximos 14 y 15 de marzo, el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont recibirá la visita del Consejo Científico Asesor del centro, un comité formado por investigadores reconocidos internacionalmente en áreas relacionadas con la paleontología. Aprovechando la visita del Consejo, el profesor Brian Mc Nab, especialista en ecología fisiológica impartirá una conferencia el día 13 de marzo en la Facultad de Ciencias de la UAB.

  Durante dos días, los investigadores que forman parte del Consejo visitarán las nuevas instalaciones del ICP, el aparato de tomografía computerizada que se ha instalado en la sede del Instituto en Sabadell y las nuevas colecciones de fósiles. La función de este Consejo es el de orientar la investigación que se lleva a cabo en el Instituto y establecer futuras líneas de colaboración.

 

El Consejo Científico Asesor que visitará el ICP está formado por:

Michel Brunet. Profesor de paleontología de vertebrados en el Collège de France y Chairde Paleontología Humana. En 2001 anunció el hallazgo de Toumaï en el desierto de Djurab, en Chad. Se trata de un cráneo, una mandíbula y varios dientes de hace 7 millones de años y que han sido atribuidos a la especie de homínido más antigua conocida,Sahelanthropus tchadensis, cronológicamente cercano a la separación de los linajes humanos y los chimpancés de un tronco común.
Jorge Morales. Profesor de investigación del CSIC en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid especializado en Paleobiología. Su campo de investigación se centra en el estudio de los mamíferos del Cenozoico. Es el director del Cerro de los Batallones, un yacimiento paleontológico que presenta una gran diversidad de especies y de donde han salido restos bien conservados de mamíferos carnívoros del Mioceno superior como ejemplares de dos especies de tigre de dientes de sable.
Lorenzo Rook. Catedrático del Departamento de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Florencia. Su investigación se centra en el análisis y estudios de la morfología funcional y la reconstrucción de la historia evolutiva de carnívoros y primates. Ha excavado yacimientos del Neógeno y Cuaternario en Italia, próximo Oriente, África y Sudamérica.
José Luís Sánz. Catedrático de Paleontología de la Universidad Autónoma de Madrid. Ha sido director del proyecto de excavación de Las Hoyas (en Cuenca). Su interés científico se centra en el estudio de dinosaurios y aves fósiles del Cretácico, tema sobre el que ha dirigido diferentes proyectos de investigación. Ha publicado varias obras de divulgación entre las que destacan Pequeña historia de los dinosaurios (2012), Dinosaurios. Señores del pasado (2000), Los dinosaurios voladores. Historia evolutiva de las aves primitivas(1999) o Mitología de los dinosaurios (1999).
David Pilbeam. Es profesor de Evolución Humana de la cátedra Henry Ford II en el Center for the Environment en la Universidad de Harvard. Su área de investigación se centra en el análisis de los cambios faunísticos y su relación con los cambios ambientales, la biología evolutiva del desarrollo (especialmente en el desarrollo y evolución del esqueleto axial antropoide), la reconstrucción del comportamiento y las relaciones filogenéticas de los simios del Mioceno.
Brian K McNab. Profesor en zoología y especialista en ecología fisiológica en la Universidad de Florida. La ecología fisiológica es una disciplina híbrida entre las ciencias biológicas que integra la fisiología y el comportamiento de los organismos con las condiciones físicas y químicas de su entorno. Su investigación se ha centrado especialmente en la evolución de la endotermia en mamíferos tropicales y aves.

 

Conferencia en la Universitat Autònoma de Brian McNab

 

Aprovechando la visita del Comité, el día 13 de Marzo el profesor McNab impartirá una conferencia en la Universidad con el título "Less is more: The economics as the basis of island life", donde hablará de los mecanismos que presentan mamíferos y aves para minimizar el gasto energético, un recurso limitado particularmente en islas. McNab presenta el gasto energético como un elemento unificador clave para el estudio de las especies, ya que se asocia a la morfología, la fisiología, la ecología y el comportamiento de los individuos.

Recientemente Brian McNab ha publicado el libro "Extreme Measures: The Ecological Energéticos of Birds and Mammals", donde uno de los temas centrales es cómo las necesidades energéticas de aves y mamíferos se ven alteradas por los rápidos cambios ambientales y cómo este hecho está acelerando el ritmo de extinción de especies.

 

Conferencia: “Less is more: The economics as the basis of island life”

A cargo de Brian k McNab, Profesor de la Universidad de Florida

Miércoles, 13 de marzo. 12:00

Sala de Graus II (C5/1068), Facultad de Ciencias de la UAB

 

Reconstrucció de l’aparença d’Albanosmilus jourdani a partir de les restes del Vallès-Penedès. Marta Palmero. ICP.

Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) publican hoy en el Journal of Systematic Palaeontology el hallazgo de nuevos restos del barbourofélido Albanosmilus jourdani. Un cráneo completo, una calota y algunas mandíbulas de yacimientos de Els Hostalets de Pierola y de Terrassa, junto con los restos fósiles que ya se conocían en el Vallès-Penedès, permiten confirmar que esta especie corresponde al géneroAlbanosmilus, y no al género Sansanosmilus como se pensaba hasta ahora. El estudio, que lleva a cabo un análisis de gran parte de los barbourofélidos conocidos, muestra también que el género Barbourofelis se habría originado en Norteamérica durante el Mioceno medio, después de la dispersión de Albanosmilus por este continente desde Eurasia.

Los barbourofélidos son unos carnívoros extintos, también conocidos como falsos dientes de sable, emparentados más o menos lejanamente con los félidos actuales. Se conocen diferentes restos fósiles en África, Eurasia y América del Norte. En el caso del Vallés-Penedés, en Cataluña, los restos más antiguos de Albanosmilus son de hace unos 12 millones de años y se han encontrado en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Anoia). Los restos más modernos, en cambio, se han encontrado en Can Llobateres (Sabadell, Vallès Occidental) y datan de hace unos 9.5 millones de años.

La presencia de Albanosmilus el Vallès-Penedès se conoce desde los años 40 del siglo pasado, pero no ha sido hasta ahora que se han recuperado y descrito algunos de los restos fósiles más interesantes, como son un cráneo completo y una calota encontrados en el Abocador de Can Mata. En su conjunto, sin embargo, el trabajo que publican los investigadores del ICP en el Journal of Systematic Palaeontology recoge los casi 60 restos fósiles de Albanosmilusrecuperados en distintos yacimientos catalanes.

 

Diferents vistes d’un crani d’Albanosmilus jourdani trobat al Vallès-Penedès. ICP.

A pesar de que los orígenes no son absolutamente claros, el registro fósil parece indicar que esta familia de carnívoros se originó en el Mioceno inferior en África, hace unos 20 millones de años, para luego dispersarse por Eurasia a finales del Mioceno inferior, diversificándose durante el Mioceno medio y superior, y dispersándose también hacia Norteamérica.

Hasta ahora, los estudios taxonómicos habían mostrado la existencia de varios géneros de barbourofélidos:Gringsburgsmilus, Syrtosmilus, Afrosmilus, Prosansanosmilus y Vampyrictis serían las formas más primitivas, presentes en África y Europa, mientras que Sansanosmilus y Albanosmilus de Eurasia y posiblemente Norte América, yBarbourofelis sólo de Norte América, corresponderían a las formas más derivadas. Antes de este estudio, Albanosmilusse consideraba un sinónimo de Sansanosmilus, y la especie en cuestión se llamaba Sansanosmilus jourdani. Gracias al estudio del rico registro del Vallès-Penedès, completado por los restos encontrados en otras partes del mundo, el equipo de investigadores del ICP liderado por Josep Robles y David M. Alba muestran que la especie estudiada es ya más derivada que Sansanosmilus palmidens, y que por tanto se debe clasificar en un género diferente, Albanosmilus.

El hecho de que la especie norteamericana más primitiva sea muy parecida a Albanosmilus jourdani, que presenta una morfología intermedia entre Sansanosmilus y Barbourofelis, sugiere que los barbourofélidos norteamericanos se originaron a partir de la dispersión de Albanosmilus hacia América del Norte alrededor del límite entre el Mioceno medio y superior. En Eurasia, los barbourofélidos se extinguieron a principios del Mioceno superior, poco después de la entrada de los verdaderos dientes de sables (félidos macairodontinos). En cambio, en América del Norte originaron varias especies más derivadas de Barbourofelis, entre las que destaca B. fricki, con unos impresionantes caninos en forma de daga de más de 20 centímetros de largo!

+ Info Robles, JM, Alba, DM, Fortuny, J., De Esteban-Trivigno, S., Rotgers, C., Balaguer, J., Carmona, R., Galindo, J., Almécija, S., Bertó, JV, Moyà-Solà, S. (2013). New craniodental remains of the barbourofelid Albanosmilus jourdani(Filhol, 1883) from the Miocene of the Vallès-Penedès Basin (NE Iberian Peninsula) and the Phylogeny of the Barbourofelini. Journal of Systematic Palaeontology. http://dx.doi.org/10.1080/14772019.2012.724090

 

Dragó comú fotografiat al Prepirineu. Arnau Bolet.

El investigador del ICP Arnau Bolet publica, conjuntamente con Susan E. Evans del University College of London(Reino Unido), un artículo donde describe 17 taxones diferentes de lagartos y anfisbenas (un grupo de reptiles escamosos diferente de los lagartos y las serpientes) del yacimiento Eoceno de Sossís (Pallars Jussà). El trabajo que aparece esta semana en la revista Paleontologia Electronica revela una diversidad de lagartos en este yacimiento de hace unos 35 millones de años superior a la que hay en toda Cataluña hoy en día.

La diversidad de lagartos del Eoceno en Europa era bastante bien conocida en países como Francia, Alemania, Suiza e Inglaterra, pero su conocimiento en la Península Ibérica se restringía a un solo yacimiento del Eoceno inferior de Portugal. Aunque el yacimiento de Sossís se conoce desde 1940, nunca hasta ahora se había hecho una descripción exhaustiva de la diversidad de lagartos que escondía.

En el trabajo que publica esta semana la revista Paleontologia Electronica, Arnau Bolet, investigador del grupo de Faunas del Mesozoico del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont y Susan E. Evans, del University College of London, describen por primera vez la asociación de lagartos de un yacimiento del Paleógeno (hace entre 65 y 25 millones de años) en España. Los autores describen hasta 17 taxones distintos de lagartos y anfisbenas (el único representante actual de las cuales en Europa es la culebrilla ciega que, pese a su nombre, no es una serpiente) lo que supone que la diversidad en un solo yacimiento sea superior a la que actualmente hay en Cataluña, donde se conocen 11 géneros de lagartos vivos.

En este artículo se confirma la presencia de cordiliformes, un tipo de lagartos cuya presencia en Europa no era clara durante el Eoceno, y que actualmente sólo sobreviven en Madagascar y en África oriental. Los representantes actuales de este grupo tienen el cuerpo y la cabeza aplanada y se caracterizan por la presencia de osteodermos (placas óseas presentes en las escamas de algunos reptiles) rectangulares y/o espinosos dispuestos en hileras regulares por todo el cuerpo y la cola.

 

Lacèrtids, cordiliformes i scincids del jaciment Eocè de Sossís. 1-6: fragments de dentició de diferents lacèrtids; 7: fragment de dentició de possible cordiliforme; 8: fragment de dentició de possible escíncid; 9-11: fragments cranials de lacèrtids; 12: osteoderm de cordiliforme

Algunos de los grupos identificados en este estudio tienen representantes actuales en Cataluña, como por ejemplolacértidos (grupo al que pertenecen los lagartos verdes y las lagartijas), los dragones, los escíncidos (grupo al que pertenecen los actuales eslizones), anguinos (por ejemplo los actuales luciones) y anfisbenas (la actual culebrilla ciega). Otros, como los iguanios y cordiliformes ya no se encuentran en Europa o se han extinguido totalmente, como los gliptosaurinos. Estos últimos fueron un grupo de lagartos típicamente cubiertos por osteodermos tuberculados poligonales o rectangulares, dándoles un aspecto parecido al del actual monstruo de Gila americano (géneroHeloderma).

Lacèrtid fotografiat al Prepirineu. Arnau Bolet.

Algunos de los taxones identificados en este yacimiento son los llamados "termofílicos", e indican un clima más cálido que el actual durante el Eoceno en Cataluña. Estas observaciones confirman las conclusiones basadas en el estudio de otros reptiles y mamíferos, que indican que durante el Eoceno el clima en Europa era de tipo subtropical.

Equivalencia con Francia


La fauna de lagartos de Sossís es parecida a la encontrada en los yacimientos clásicos de las Phosphorites du Quercy(Francia), lo que apoya los estudios que proponen que las faunas francesas de mamíferos del Eoceno comparten muchos taxones con las de las cuencas surpirenaicas en Catalunya.

Un nuevo taxón identificado en este trabajo, compartido por Sossís y un yacimiento francés, será descrito próximamente en otro artículo.

+ info http://palaeo-electronica.org/content/2013/412-eocene-squamates-from-spain

 

Esquirol gris

Los investigadores del ICP Isaac Casanovas y Jan van Dam publican hoy en la revista PLOS ONE un artículo donde reconstruyen la dieta de las primeras ardillas a partir de la integración de datos provenientes de la forma de la mandíbula de especies actuales y extintas y del estudio de su historia evolutiva. El trabajo ha permitido deducir que las ardillas que vivieron hace 36 millones de años se alimentaban de nueces y de semillas y que la mayoría de especies actuales han cambiado poco respecto a sus ancestros.

La anatomía de los seres vivos está determinada por varios factores. Por un lado, la forma de una estructura concreta, como puede ser la de la mandíbula o de las extremidades, puede haber evolucionado como adaptación para realizar una función determinada. Por otro lado, es posible que una especie haya heredado esa morfología de un ancestro. En este caso la filogenia, es decir la relación de parentesco entre dos especies, tendría más peso que la adaptación. Del mismo modo que nosotros nos parecemos más a nuestros padres o hermanos que a personas con las que no estamos emparentadas, dos especies próximas tenderían a parecerse más que dos escogidas al azar. Cuando se estudia la evolución de cualquier estructura, como la mandíbula en este caso, a menudo resulta difícil decidir si la adaptación o la filogenia han determinado la forma. Sin embargo, recientemente se han desarrollado métodos matemáticos muy complejos que permiten evaluarlo.

En el estudio que se publica hoy en la revista PLOS ONE, los investigadores Isaac Casanovas y Jan van Dam del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP)  han aplicado estos métodos a las especies de ardillas actuales y han evaluado qué influencia tiene el tipo de alimentación en la forma de la mandíbula. Han comparado 301 mandíbulas de 44 especies diferentes de ardillas y han determinado que la forma de la mandíbula puede ser utilizada para inferir de forma fiable el tipo de alimentación de una determinada especie. Esto ha permitido concluir que Douglassciurus Jefferson, la especie de ardilla más antigua que se conoce, se alimentaba de nueces y semillas hace unos 36 millones de años.

 

Formes mandibulars d'esquirols, tipus d'alimentació i espècie a la que corresponen. Isaac Casanovas.

La forma de la mandíbula de las ardillas que se alimentan de semillas o frutos con cáscaras muy duras, como la ardilla gigante índico, se caracteriza por un cuerpo robusto (la parte de la mandíbula que lleva los dientes) y unos procesos largos (las estructuras hueso que encajan la mandíbula con el cráneo y sirven para la inserción de los músculos). Esta forma les permite morder con mucha fuerza. En cambio, las que se alimentan de hojas, grano o insectos presentan mandíbulas más largas y delicadas porque no requieren un mordisco potente con los dientes incisivos. La ardilla gris, así como la mayoría de especies, tiene una mandíbula intermedia entre estos dos grandes tipos, apto para consumir prácticamente cualquier cosa.

A pesar de que la forma de la mandíbula depende en gran parte de la dieta, este estudio demuestra que también está fuertemente condicionada por la filogenia. Muchas especies han mantenido la dieta a base de nueces y semillas de sus ancestros y su mandíbula no ha cambiado demasiado durante muchos millones de años.

Si funciona, ¿por qué cambiar?

Actualmente hay unas 200 especies de ardillas distribuidas por bosques de casi todo el planeta. En la mayoría de casoshan conservado las características de sus ancestros, lo que hace que a veces se les llame "fósiles vivientes". Aunque las ardillas han sido tradicionalmente consideradas como un grupo conservador que ha sufrido pocos cambios desde su origen, la presencia de especies altamente especializadas demuestra que no es una característica intrínseca de este grupo.

Determinados grupos de ardillas han desarrollado adaptaciones notables que les han permitido especializarse en determinados recursos alimenticios. La subfamilia de los callosciurininos, un grupo formado por más de 60 especies que viven en los bosques tropicales del sudeste asiático, presenta especies con alimentaciones fuerza sorprendentes, incluyendo el único ardilla exclusivamente insectívoro y otras que comen corteza. Los callosciurininos llegaron al sudeste asiático hace unos 21 millones de años y allí se diversificaron para aprovechar los variados recursos que ofrecen los bosques tropicales. En estos bosques hay muchas especies de ardillas y todas muy diferentes, conmandíbulas especializadas para alimentarse de recursos muy concretos. Por el contrario, los bosques templados de Europa o América del Norte tienen una diversidad de plantas y recursos mucho menor, y por tanto también haymenos especies de ardillas, la mayoría de las cuales comen nueces, frutos y semillas como sus ancestros .

De algún modo se puede afirmar que en la naturaleza las formas que funcionan se mantienen a lo largo de la evolución y las ardillas serían un buen ejemplo de esta ley. Si funciona, ¿por qué cambiar?.

 + info: Casanovas-Vilar, I. & Van Dam, J. (2013). Conservatism and adaptability during squirrel radiation: what is mandible shape telling us? PLOS ONE. http://dx.plos.org/10.1371/journal.pone.0061298

 

Reconstrucció d’adàpid. Óscar Sanisidro

Investigadores del ICP han descrito una nueva especie de primate de la tribu de los ancomominis del yacimiento de Sossís, en el Pallars Jussà. Se trata de un pequeño estrepsirrino de hace 35 millones de años y que presenta una dentición muy particular. La investigación ha sido publicada en línea esta semana en la revista Journal of Human Evolution y, conjuntamente con otros hallazgos, ha permitido determinar las implicaciones filogenéticas de varios primates del Eoceno de la Península Ibérica.

La nueva especie ha sido bautizada con el nombre de Nievesia sossisensis y pertenece a la tribu de los ancomominis, un grupo de primates del Eoceno de tamaño muy pequeño (se estima que los individuos del género Anchomomys, por ejemplo, pesaban entre 100 y 150 gramos). Nievesia sossiensis vivió hace unos 35 millones de años y es el primer representante de esta tribu que se encuentra el yacimiento de Sossís, en el Pallars Jussà (Lleida).

Los ancomominis forman parte de los adapiformes, un grupo que comprende varias familias de primates extintos que ocupó gran parte del hemisferio Norte, el Norte de África y Asia tropical desde el Eoceno hasta el Mioceno, hace entre 55 y 5 millones de años. Se caracterizan por una dentición bastante primitiva, con unos premolares alargados, que presentan una cúspide muy grande, con los extremos de delante y detrás cortantes y unos laterales planos.

Nievesia sossisensis, a diferencia de otros ancomominis, no presenta el esmalte arrugado y destaca por la presencia de un mesostilo (una pequeña cúspide) en los molares superiores. También se caracteriza por tener unos molares inferiores más grandes que la mayoría de ancomominis y por no presentar paracónido (una cúspide que corona el diente por la parte de delante).  El artículo que describe la nueva especie se ha publicado esta semana en línea en la revista Journal of Human Evolution y lo firman Judit Marigó, Raef Minwer-Barakat y Salvador Moyà-Solà, investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont.

 

 

Diverses dents de Nievesia sossisensis. D'esquerra a dreta: premolar superior, fragment de maxil·lar amb molars superiors (M2 i M3), molar inferior (M1-2) i molar inferior (M3). Les escales són d'1 mm.

El nombre del nuevo primate ha sido elegido en honor a Nieves López Martínez, paleontóloga destacada por sus estudios en mamíferos del Cretácico y del Cenozoico de los Pirineos y que desarrolló una gran labor en el yacimiento de Sossís. Filogenéticamente, los resultados sitúan esta especie cercana a Mazateronodon y, en segunda instancia aAnchomomys, dos géneros de ancomominis presentes en otros yacimientos de la Península Ibérica.

Un grupo poco conocido

 

Los primates del Eoceno han sido un grupo tradicionalmente poco estudiado. El paleontólogo Miquel Crusafont y sus colaboradores en describieron su presencia en los años 60 en yacimientos como el de Sant Jaume de Frontanyà o Sossís. Durante la década de los 90, los investigadores del ICP Salvador Moyà-Solà, Meike Köhler y otros colaboradores, recuperaron y estudiar grandes volúmenes de sedimento que han permitido obtener una de las mayores colecciones de Europa determinados grupos de primates fósiles.

Los últimos años han sido los investigadores del ICP Judit Marigó y Raef MinWin-Barakat, dirigidos por Salvador Moyà-Solà, los que han tomado el relevo y han descrito nuevos géneros y especies como Anchomomys frontanyensis el yacimiento de Sant Jaume de Frontanyà o la misma Nievessia sossisensis, en Sossís. Su investigación está contribuyendo a determinar las relaciones filogenéticas de los primates del Eoceno en la Península Ibérica.

 + info: Marigó, J., Minwer-Barakat, R. & Moyà-Solà, S. (In press). Nievesia sossisensis, a new anchomomyin (Adapiformes, Primates) from the early Late Eocene of the southern Pyrenees (Catalonia, Spain). Journal of Human Evolution, http://dx.doi.org/10.1016/j.jhevol.2012.11.004. 

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El conservador del ICP Jordi Galindo participará en el homenaje a Julio Gómez-Alba, conservador del Museu de Ciències Naturals de Barcelona, ​​fallecido recientemente. El acto tendrá lugar el próximo jueves 18 de abril en la la antigua sede del NAT.

Julio Gómez-Alba ejerció como conservador responsable de las colecciones de flora y vertebrados fósiles, Vidal y Villalta desde el año 1973 hasta su jubilación en 2010. Este próximo jueves 18 de abril, el Museu de Ciències Naturals de Barcelona organiza un acto de homenaje a su figura con parlamentos de varias personas que lo conocieron. En el acto participará Jordi Galindo, conservador del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont.

Homenaje a Julio Gómez-Alba

Fecha: 18 de abril en los 17h

Lugar: Sala de actos del Castell dels Tres Dragons (Psg. Picasso s / ​​n)

Intervendrán:

  • Anna Omedes, directora del Museu de Ciències Naturals
  • Jordi Galindo, conservador i responsable de depósitos paleontológicos del ICP
  • Josep M. Camarasa, biólogo e historiador de la ciencia
  • Amparo Salinas, historiadora de la ciencia
  • Jaume Gallemí, conservador de paleontología del Museu de Ciències Naturals

Jordi Galindo comentó que "para bien o para mal, le debo a Julio el hecho de que haya terminado trabajando como conservador del ICP". La tesis de Gómez-Alba se tituló Catálogo razonado de los vertebrados fósiles de España en el Museo de Geología de Barcelona y sirvió como base para organizar y gestionar la colección de vertebrados del Institut de Paleontologia de Sabadell, la institución predecesora de la actual ICP.

Geólogo, músico y escritor


 

Nacido en Madrid el 13 de noviembre de 1945, Julio Gómez-Alba se licenció en Ciencias Geológicas por la Universidad Complutense de Madrid. Al terminar la carrera se trasladó a Barcelona para doctorarse en la Universitat Autònoma en 1992. Aparte de su labor como conservador en el Museu de Ciencies Naturals de Barcelona, ​​fue miembro fundador de la Sociedad Española de Paleontología..

En 1988 publicó "Guía de Campo de los fósiles de España y Europa", un manual para la clasificación de fósiles que recoge más de 5.800 ilustraciones de vertebrados, invertebrados y plantas. A pesar que su faceta más conocida es la de geólogo, también fue un notable cantautor y escritor. A principios de los 60 fundó el grupo Los Riesgos con el que editó dos discos. Fundó varias revistas literarias como Ciertea y sus textos han sido publicados en revistas como Poesía Hispánica y Hiperión.

 

Reconstrucció d'en Pau (Pierolapithecus catalaunicus) al Museu de l'ICP. Albert Uriach. ICP.

Un equipo internacional de investigadores de la Universidad de Missouri y del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont describen la pelvis de Pau (Pierolapithecus catalaunicus) encontrada en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola) en 2003 , en un artículo publicado en línea en la revista Journal of Human Evolution. Más de 8 años después de la publicación en la revista Science del hallazgo de Pau, sus fósiles aún son objeto de estudio y dan lugar a nuevas publicaciones científicas.

El estudio de la pelvis aporta una valiosa información sobre la forma de desplazarse de los primates, pero son pocas las que se han recuperado del registro fósil de los hominoideos del Mioceno. Hasta ahora, apenas se habían descrito dos pelvis, que pertenecían a Proconsul nyanzae, un primate de la familia proconsúlidos que vivió en África hace unos 18 millones de años, y a Oreopithecus bambolii, un hominoideo hace unos 8 millones de años.

En el artículo publicado en línea en la revista Journal of Human Evolution y que firman la investigadora Ashley Hammond de la Universidad de Missouri y los investigadores David M. Alba, Sergio Almcécija y Salvador Moyà-Solà,del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, se describe la pelvis de Pierolapithecus catalaunicus(popularmente conocido como Pau), un hominoideo que vivió hace unos 12 millones de años en la zona del Vallés-Penedés. Del esqueleto de Pau se recuperaron 83 huesos o fragmentos de hueso, dos de los cuales corresponden a la pelvis y han sido analizados en detalle en este artículo.

 

Diferents vistes del fragment de l'isqui d'en Pau. ICP.

La pelvis de Pau está compuesta por un fragmento del ilion (el hueso de la parte superior de la pelvis) y otro del isquion (en la parte baja y trasera del coxal). Pese a que el fragmento del isquion del que se dispone es muy pequeño, su forma se parece a la que presenta Proconsul nyanzae, lo que sugiere una forma más bien primitiva. Otros estudios del esqueleto postcraneal han corroborado que Pierolapithecus catalaunicus presentaba aún adaptaciones primitivas para el desplazamiento cuadrúpedo por encima de las ramas.

Vista dorsomedial i ventrolateral de l'ili de Pau. L'escala equival a 1 cm.

El ilion de Pau, en cambio, presenta algunas diferencias respecto a la forma que se observa en Proconsul nyanzae. Una parte del éste (la llamada ala ilíaca) es más ancha que en la mayoría de monos y que en P. nyanzae. Al mismo tiempo, otra parte del ilion (la tuberosidad ilíaca) se estima que tenía una anchura intermedia entre la que se observa en los hominoideos extintos y los monos, lo que refuerza la hipótesis de que Pau se podía desplazar en una postura ortógrada ( con el tronco erecto) que le permitía trepar verticalmente.

El estudio también sugiere que algunas características morfológicas de la pelvis compartidas por los homínidos actuales (los humanos y sus parientes cercanos, orangutanes, chimpancés y gorilas) habrían evolucionado independientemente en paralelo en vez de haberse heredado a partir de un ancestro común.

+ info: Hammond, A.S., Alba, D.M., Almécija, S. & Moyà-Solà, S. (Published on line). Middle Miocene Pierolapithecus provides a first glimpse into early hominid pelvic morphology. Journal of Human Evolution.http://dx.doi.org/10.1016/j.jhevol.2013.03.002

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La Mandíbula de Banyoles en la plataforma del TC. ICP.

El ICP ha inaugurado el nuevo aparato de tomografía computarizada (TC) con un fóssil emblemático: la mandíbula de Banyoles. Han hecho falta cuatro horas para obtener imágenes de alta resolución que permitirán generar un modelo en tres dimensiones del interior y exterior de la mandíbula y que contribuirán a conocerlo mejor y a responder algunas incógnitas que todavía planean sobre este fósil, por ejemplo, la especie a la que pertenece.

La mandíbula de Banyoles ha sido introducida en el aparato de tomografía computarizada (TC) del ICP a las 12 de la mañana con el objetivo de someterla a una potente fuente de rayos-X que permitan revelar detalles nunca observadosde su interior. Este fósil emblemático ha sido elegido para inaugurar este equipamiento científico de última generación.

En la rueda de prensa posterior, Enric Menéndez, gerente del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, ha destacado "la importancia de poder inaugurar equipamientos científicos de alto valor añadido en el contexto económico actual". El TC ha costado unos 500.000 euros y ha sido posible gracias a un programa operativo FEDER de Cataluña 2007-2013, en cofinanciación de la Generalitat de Catalunya y la Unión Europea.

 

Roda de premsa de presentació de l'aparell de TC. ICP.

El nuevo aparato industrial de tomografía computarizada reúne unas características técnicas que lo hacen único en todo el Estado y permitirá a los investigadores del ICP y de otros centros de investigación analizar el interior de fósiles de grandes dimensiones con una resolución muy superior a la que se obtiene con los TACs médicos a los que tenían que recorrer los paleontólogos hasta ahora.

La fuente de rayos X del TC del ICP tiene una energía de hasta 450 kV (kilo Voltios) y una intensidad máxima de 3,5 mA (mili Amperios), que se ajusta en función de la muestra analizada. En el caso de la mandíbula de Banyoles se ha aplicado una energía de 200 kV, muy superior a los 60 -80 kV en los que habitualmente trabajan los TACs médicos.

Josep Fortuny, Coordinador del Grupo de Paleontología Virtual del ICP ha explicado que el aparato de tomografía computarizada del ICP "puede aceptar muestras de hasta 500 kilos de peso y de un metro de largo y de ancho y de cualquier tipo de material ", lo que lo hace interesante no sólo para la investigación científica sino también para algunos sectores de la empresa privada.

Julià Maroto, profesor de Prehistoria de la Universidad de Girona y uno de los investigadores que más ha trabajado en este fósil confía en que la información obtenida con el TC permita "conocer mejor la mandíbula y que esta información pueda ser utilizada en el caso de que se decida restaurarla ".

La técnica de la tomografía computarizada a menudo es usada en paleontología para estudiar el interior de los fósiles. Los rayos X se hacen pasar por la muestra y sufren una atenuación diferencial en función de la densidad, el espesor y la composición de la muestra, que se visualiza en las zonas más claras y más oscuras.

Un fossil con preguntas abiertas

La Mandíbula de Banyoles fue descubierta en 1887 por el farmacéutico de Banyoles Pere Alsius, que lo extrajo de un bloque de travertino cortado en una cantera cercana a Mata e hizo los primeros estudios. Aunque es un fósil que ha sido muy estudiado, aunque hay algunas incógnitas que no se han podido responder, como su antigüedad. Algunos métodos de datación le atribuyen unos 45.000 años, mientras que otros cálculos apuntan unos 66.000 años.

 

Primer pla de la Mandíbula de Banyoles. ICP.

Una pregunta no resuelta de forma concluyente es a qué especie perteneció la mandíbula. La ausencia de mentón hace pensar que podría corresponder a un neandertal, aunque otras características (la ausencia de espacio retromolar, la posición avanzada del agujero mentoniano o el diámetro ancho entre los dos caninos) lo alejan de esta hipótesis y apuntan a un Homo sapiens. El deseo de los investigadores es que gracias a las imágenes del TC se pueda asignar a una especie de forma definitiva.

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