Un estudio liderado por Rafel Matamales-Andreu, paleontólogo del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), analiza el registro de vertebrados marinos del Triásico (hace entre 252 y 201 millones de años) de Mallorca. El artículo publicado en la revista Historical Biology incluye la descripción de una vértebra de ictiosaurio, un reptil marino de unos tres metros de longitud que se alimentaba de peces y de otros reptiles. El fósil pertenece al primer ejemplar con anatomía primitiva de este grupo que se ha encontrado en toda Europa.

Un estudi encapçalat pel manacorí Rafel Matamales-Andreu, paleontòleg de l’Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), analitza el registre de vertebrats marins del Triàsic (fa entre 252 i 201 milions d'anys) de Mallorca. L’article publicat a la revista Historical Biology inclou la descripció d’una vèrtebra d’ictiosaure, un rèptil marí d’uns tres metres de longitud que s’alimentava de peixos i d’altres rèptils. El fòssil pertany al primer exemplar amb anatomia primitiva d’aquest grup que s’ha trobat a tot Europa.

El estudio alrededor (entre otros) de las icnitas o huellas fósiles de Puigventós del investigador Chabier de Jaime (Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont) y un trabajo de Joan Olaf (escuela Daina-Isard) sobre el auge de la extrema derecha han sido los ganadores de la edición 2020 de los Premis de Recerca Vila de Olesa, entregados el 10 de septiembre en el salón de sesiones del Ayuntamiento de Olesa, en un acto con aforo limitado a los participantes y presidido por el alcalde, Miquel Riera, y el concejal de Cultura, Xavier Rota.

L'estudi al voltant (entre d'altres) de les icnites o petjades fòssils de Puigventós de l'investigador Chabier de Jaime (Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont) i un treball de Joan Olaf (escola Daina-Isard) sobre el creixement de l'extrema dreta han estat els guanyadors de l'edició 2020 dels premis de Recerca Vila d'Olesa, lliurats el 10 de setembre al saló de sessions de l'Ajuntament d'Olesa, en un acte amb aforament limitat als participants i presidit per l'alcalde, Miquel Riera, i el regidor de Cultura, Xavier Rota.

Divendres, 18 de maig, coincidint amb el Dia Internacional dels Museus, es va inaugurar la nova museografia del Museu d’Alcover “Triàsic, explosió de vida” centrada en l’espectacular registre fòssil dels jaciments de la zona. L’Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) hi ha participat cedint una imatge de la reconstrucció del paleoambient i assessorant part dels continguts a través de Joan Cartanyà, col·laborador de l’ICP.

Els investigadors de l’Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), Josep Fortuny i Eudald Mujal impartiran el 19 i 20 de maig el curs “El Permià i el Triàsic als Pirineus. El registre de la major extinció de la Terra” en el marc del programa de la Institució Catalana d’Història Natural. El curs és fruit de les col·laboracions entre l'ICP i el Parc Natural de l'Alt Pirineu (PNAP), que des del 2013 han estat treballant conjuntament a l'àrea de Port del Cantó, una entrada natural al Parc, a la frontera entre el Pallars Sobirà i l'Alt Urgell. El curs compta amb l'ajut de Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya i el Fons Europeu Agrícola de Desenvolupament Rural.

Crani del laberintodont del Montseny, vista dorsal i ventral.

Josep Fortuny lidera una investigación publicada en la revista ‘Acta Palaeontologica Polonica’ en la que se describe un nuevo género y especie de capitosaurio. Estos fósiles son los restos de anfibio más antiguos de Cataluña. La investigación, además, propone una nueva filogenia para este grupo de anfibios extintos.

El laberintodonte del Montseny, también conocido como capitosaurio, era ya un anfibio conocido en el Vallès, a pesar de que vivió hace unos 240 millones de años. El estudio que se ha publicado recientemente, en el que han participado Josep Fortuny y Ángel Galobart del ICP y Carlos de Santisteban de la Universidad de Valencia, le da nombre y describe con detalle los restos encontrados hasta el momento. La investigación muestra que las características de los espécimenes recuperados en el Montseny, parque natural cercano a Barcelona, no se ajustan a ninguna especie de capitosaurio conocida hasta el momento y, por tanto, los autores le dan nombre con un nuevo género y especie,Calmasuchus acri.

El hallazgo de restos de laberintodonte en el Montseny, concretamente en el yacimiento de La Móra, es ya antiguo, de hace más de 20 años. Los restos, sin embargo, se asignaron inicialmente al género Parotosuchus. Los laberintodontes reciben este nombre por la estructura interna de sus dientes, que parece un laberinto. Más adelante, este grupo de anfibios han pasado a llamarse capitosaurios.

El trabajo publicado recientemente revisa esta descripción, mediante el estudio de los restos recuperados en los años 90 del siglo pasado y nuevos restos inéditos recuperadas en excavaciones más recientes realizadas en el año 2008. La investigación, que se basa en los datos mecánicos extraídos durante la preparación del fósil así como de nuevos datos a partir de tomografías computarizadas, concluye que el capitosaurio del Montseny es, de hecho, el espécimen tipo de Calmasuchus acri, que describe un nuevo género y una nueva especie.

 

Emili Ramon, un dels descobridors, visitant les excavacions al jaciment de La Móra

Los investigadores le han bautizado así por el Pla de la Calma, topónimo de la localidad donde se encuentra el yacimiento, y por la dureza de la matriz en la que se encontraban incrustados los fósiles (acre, en latín quiere decir duro o fuerte). El espécimen estudiado por Josep Fortuny hacía un metro y medio de largo y tenía un cráneo de cuarenta centímetros de longitud. Los capitosaurios fueron muy abundantes durante el Triásico de todo el mundo, pero este es el único recuperado en la Península Ibérica.

Por otra parte, Josep Fortuny y sus colaboradores han estudiado también las relaciones filogenéticas de este nuevo taxón con el resto de capitosaurios conocidos-o dicho de otra manera, han estudiado las relaciones de parentesco. Concluyen que el grupo de los capitosaurios tiene siete sinapomorfías, es decir, siete nuevos rasgos evolutivos compartidos por al menos dos miembros de este grupo. Además, sitúan los géneros Cyclotosaurus-Tatrasuchus(conocidos en Alemania y Polonia) y Eryosuchus-Mastodonsaurus (conocidos en Rusia y Alemania) como los taxones más cercanos a Calmasuchus. 

Algunos detalles del estudio filogenético

El estudio se basa en los datos de 26 especies diferentes, entre los que hay espécimenes de todo el mundo, pertenecientes al grupo de los capitosaurios y su grupo hermano los trematosaurios. Hay también tres especies de otros grupos más lejanos filogenéticamente.

Para cada espécimen se evalúan 53 caracteres morfológicos. Tenemos pues una matriz de 26x53, donde el análisis filogenético (de parentesco) identifica estadísticamente qué grupos y especies representan ancestros y descendientes de los capitosaurios. En este caso, el análisis de estas especies y de los datos morfológicos mostró que el ancestro de todos los capitosaurios es probablemente una forma conocida como Wetlugasaurus angustifrons, que vivió en Rusia a principios del período Triásico. Por su parte, el capitosaurio del Montseny se encuentra emparentado con formas europeas, siendo el género Parotosuchus un posible antecesor de Calmasuchus. Este último, por su parte, sería ancestro de los géneros Cyclotosaurus, Tatrasuchus, Eryosuchus y Mastodonsaurus.

El famoso Laberintodonte del Montseny

 

Rèplica del crani i reconstrucció del laberintodont del Montseny feta el 1995.

El laberintodonte del Montseny protagonizó en el año 1995 una exposición en el Museo de Ciencias Naturales La Tela de Granollers, y ha sido también expuesto en el Museo del ICP en Sabadell. En la imagen anterior se puede ver una reconstrucción hecha en 1995. De investigaciones más recientes sabemos, sin embargo, que la forma de las patas no se ajusta a la de los capitosaurios. Y gracias al estudio que recoje este artículo se podría mejorar también la forma del cráneo. 

El yacimiento paleontológico de La Móra

El yacimiento de La Móra (Tagamanent, Barcelona) data del Triásico medio, más concretamente del Anisiense, de hace unos 240 millones de años. En este yacimiento se han recuperado los restos de anfibio más antiguos de Cataluña.

 

Imatge recent d'Emili Ramon i Pere Font, descobridors de La Móra.

La Móra se descubrió en 1989 un poco por casualidad, como tantos otros yacimientos en todo el mundo. Fueron dos excursionistas aficionados a la arqueología, Emilio Ramon y Pedro Font, que enseguida lo dieron a conocer al Museo de Ciencias Naturales La Tela de Granollers. El hallazgo llegó rápidamente a la Consejería de Cultura de la Generalitat de Catalunya, quien pidió al antiguo Instituto de Paleontología de Sabadell que iniciara las primeras excavaciones. El resultado fueron cientos de restos craneales y postcraneales de capitosaurio. También se encontraron restos de reptiles de tipo arcosaurio, emparentados con los actuales cocodrilos, y de procolofónidos, con una forma similar a los actuales lagartos, pero sin ningún tipo de relación de parentesco.

+ info Fortuny, J., Galobart, À. & De Santisteban, C. (2011). A new capitosaur from the Middle Triassic of Spain and the relationships within the Capitosauria. Acta Palaentologica Polonica 56(3): 553-566.

 

L'equip de l'ICP durant la campanya de prospeccions al Permià i el Triàsic català.

Desde el pasado mes de mayo, el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont ha liderado y participado en una docena de excavaciones, muchas de ellas en Cataluña, pero también en otros lugares de España y de Europa.

Destacan las prospecciones del Pérmico y el Triásico de Cataluña, los registros más antiguos del país en vertebrados fósiles, y que son de gran interés ya que fue a finales del Pérmico cuando se produjo la mayor extinción que ha sufrido la Tierra en su historia.

Hace poco más de una semana el ICP cerraba la campaña de excavaciones 2012 en el yacimiento de Orcau (Pallars Jussà). Finalizaban así más de 4 meses de excavaciones, durante los cuales el ICP ha participado en una docena de excavaciones que han llevado a los investigadores a diferentes puntos de Cataluña, a Madrid y Valencia, así como también a Hungría y Francia.

La de 2012 ha sido una campaña muy provechosa, con numerosos hallazgos de restos fósiles de dinosaurios y otros vertebrados. Destacan también las prospecciones que durante los meses de julio y septiembre se han realizado en diversos lugares de Cataluña, para evaluar los afloramientos de vertebrados fósiles en los sedimentos del Pérmico(hace entre 300 y 250 millones de años) y el Triásico (hace entre 250 y 200 millones de años) de las comarcas del Alt Urgell, el Pallars Sobirà, el Pallars Jussà y la Alta Ribagorça, así como también en algunos puntos del Vallès Occidental. Estos trabajos se han realizado en colaboración con el Departamento de Geología de la Universidad Autónoma de Barcelona y el Museo de la Conca Dellà, y han contado con el apoyo de numerosos voluntarios del Parque Natural del Alto Pirineo y de los alrededores de las áreas prospectadas.

 

Icnites fòssils localizades durant les prospeccions.

El paso del Pérmico al Triásico es una época de gran interés para entender un punto clave en la evolución de la vida en la Tierra. Fue entonces cuando se produjo la mayor de las extinciones ocurridas en el planeta, que provocó la desaparición de hasta el 90% de las formas de vida conocidas, lo que supone una extinción muy superior a la que acabó con los dinosaurios casi 200 millones de años más tarde.

Los yacimientos de vertebrados del Pérmico y el Triásico son poco conocidos en la Península Ibérica, sobre todo en el caso del Pérmico. Antes de estas prospecciones sólo se conocían dos localidades con restos de vertebrados fósiles del Pérmico, una en Cantabria y otra en Cataluña, en la localidad de Palanca de Noves (Ribera d'Urgellet, Alt Urgell). Por este motivo el ICP decidió poner en marcha estas prospecciones para identificar otras localidades que puedan ser excavadas en un futuro próximo.

Los resultados de las prospecciones han sido excepcionales. En la única localidad del Pérmico ya conocida, se ha encontrado evidencias de nuevas huellas de los animales que vivieron hace más de 250 millones de años en aquella zona: anfibios de gran tamaño y reptiles como pelicosauros y cotilosaurios, entre otros. Además, se ha descubierto 4 nuevas localidades del Pérmico, distribuidas entre el Alt Urgell, el Pallars Jussà y la Alta Ribagorça, con gran cantidad de icnitas de anfibios y reptiles, que muestran una diversidad de faunas hasta ahora desconocida en la Península Ibérica y el sur de Europa. También de esta época es una nueva localidad del Pallars Jussà, con restos fósiles de flora, con un estado de preservación extraordinario.

 

Restes fòssils de flora recuperades durant les prospeccions.

En cuanto al Triásico se ha descubierto en el Alt Urgell los primeros restos óseos de un arcosaurio en la Cuenca Pirenaica. Los arcosaurios son el grupo de reptiles que incluyen los actuales cocodrilos y las aves. 

El conjunto de estos nuevos afloramientos han realizado dentro o en zonas próximas al Parque Natural del Alto Pirineo y suponen un punto de inflexión en nuestro conocimiento sobre los ecosistemas del Pérmico y el Triásico, que seguro tendrán importantes implicaciones a nivel europeo para poder interpretar cómo eran los ecosistemas y los cambios que sufrió su biodiversidad.

Las excavaciones del ICP

El Yacimiento de La Valenciana, que se encuentra cerca del barrio con el mismo nombre en Gelida (Alt Penedès), se ha excavado por primera vez este año, con el hallazgo de 200 restos dentales y óseos de pequeños y grandes vertebrados de hace entre 16 y 16,5 millones de años. Destacan hiénidos, rinocerontes así como ciervos primitivos o restos deCainotherium, y restos de reptil como tortugas gigantes o pequeños cocodrilos. Está previsto volver a excavar en este yacimiento el año próximo.

  • Can Llobateres, del 18 de junio al 11 de julio

El yacimiento de Can Llobateres (Sabadell, Barcelona) lo descubrió Miquel Crusafont en 1926. Se han llevado a cabo excavaciones sistemáticas desde finales de los años 50 del siglo pasado, y actualmente el ICP excava anualmente desde 2010. En este yacimiento es donde se recuperaron los restos del homínido fósil Hispanopithecus laietanus, conocido popularmente como Jordi. Esta año se han recuperado diversos restos de micro-y macromamíferos, entre los que destaca un tapir. A diferencia del año pasado, sin embargo, este año no se han recuperado restos de hominoideos. Se prevé continuar las excavaciones el próximo año.

  • Orcau-1, del 18 al 30 de junio y del 3 de septiembre al 7 de octubre

Este yacimiento que se encuentra cerca de la población de Orcau (Isona i Conca Dellà, Pallars Jussà) se excavó inicialmente durante los años 50 y 80 del siglo pasado. En aquellas campañas se recuperaron restos de dinosaurios titanosaurio. Este año, con motivo del rodaje del programa de TV3 "Sota Terra" se reabrió el yacimiento, y se inició una nueva etapa de excavaciones. Los resultados han sido muy positivos y prometen aportar nuevos datos sobre el registro fósil de los últimos dinosaurios.

  • Incarcal, primera quincena de julio

El yacimiento de Incarcal en la cantera de Cal Taco (Crespià, Pla de l'Estany) data de hace aproximadamente 1,5 millones de años y se empezó a excavar en 1984. El actual equipo del ICP trabaja en él desde el año 2002, y están previstas nuevas excavaciones el próximo año. Este año resultado en una campaña muy productiva, con el hallazgo de un esqueleto parcial de la hiena gigante Pachycrocuta brevirostris y diversos restos de hipopótamo.

Primera excavación en este yacimiento de dinosaurios descubierto por dos vecinos de Basturs (Isona i Conca Dellà). Los restos afloradas incluyen algunos de los fósiles más grande recuperados en Europa de dinosaurio hadrosaurio. Están previstas nuevas excavaciones para el próximo verano.

  • Llau de la Costa, del 9 al 21 de julio

Este año se ha realizado una campaña de limpieza del yacimiento de huellas de dinosaurios del Cretácico superior Llau de la Costa (Isona i Conca Dellà, Pallars Jussà). Se ha cartografiado y documentado las principales huellas encontradas. El yacimiento es visitable desde el Museo de la Conca Dellà en Isona.

Esta ha sido la primera campaña en este nuevo yacimiento en el Torrent de Vallparadís (Terrassa, Barcelona). Las primeras excavaciones en esta zona, en el yacimiento Cal Guardiola (1997) y en el yacimiento Vallparadís Estación (2004-2008), condujeron al hallazgo de decenas de miles de restos fósiles de vertebrados, así como también algunos restos vegetales. Los yacimientos son del Pleistoceno inferior, de hace entre 0,6 y 1,5 millones de años. Se prevén nuevas campañas en los próximos años.

Esta ha sido la tercera campaña de excavaciones consecutiva en el Espinau (Àger, la Noguera), en la que se han recuperado nuevos restos de dinosaurio hadrosaure. En total son ya más de 350 los restos óseos hallados en esta localidad. Se prevé reanudar las excavaciones en verano de 2013.

Aparte de estas excavaciones lideradas por el ICP, diferentes paleontólogos del centro han colaborado en excavaciones en otros lugares del Estado y de Europa. Concretamente, en España han participado en excavaciones en el yacimiento de Cerro de los Batallones (Madrid), dirigida por el investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) Jorge Morales, así como el yacimiento Venta del Moro (Valencia) dirigida por los investigadores Plinio Montoya de la Universidad de Valencia y Juan Abella del MNCN. En cuanto a Europa, han participado en excavaciones en el yacimiento de Rudabánya (Hungría), dirigidas por el paleontólogo de la Universidad de Toronto David Begun, así como también en Francia, en una localidad del Pérmico inferior situada en la Cuenca de Autun, en unas excavaciones lideradas por Sebastian Steyer del Museo de Historia Natural de París y por Georges Gand de la Universidad de Dijon.

 

Reconstrucció de Friularachne rigoi.

El investigador del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) Fabio M. Dalla Vecchia y Paul A. Selden de la Universidad de Kansas (KU) publican hoy en la edición en línea de la revista Acta Palaeontologica Polonica la descripción de una nueva especie de araña migalomorfa, grupo que incluye a las actuales tarántulas. Friularachne rigoi, el nombre que los investigadores han dado a la nueva especie, vivió en el norte de Italia hace unos 215 millones de años, cuando los primeros dinosaurios habitaban esta zona, y es una de las pocas arañas que se conocen del Triásico en todo el mundo.

 

Las arañas migalomorfes son famosas y temidas por el tamaño y la mordedura venenosa que tienen algunas de ellas. Pero el espécimen tipo de Friularachne rigoi, uno de los antepasados ​​más antiguos que conocemos de las tarántulas, era un macho adulto de menos de medio centímetro de longitud. Sus restos fósiles se encontraron en losPrealpes Cárnicos, en la provincia italiana de Udine en el nordeste de Italia, y datan de hace unos 215 millones de años.

Sólo se conocen otras tres arañas fósiles de este periodo, el Triásico, que va desde hace unos 250 millones de años a hace unos 200. Las otras tres se encontraron en Francia, Estados Unidos y Sudáfrica. La araña migalomorfa que publican hoy los paleontólogos Fabio M. Dalla Vecchia (ICP) y Paul A. Selden (KU) en Acta Palaeontologica Polonica es la segunda más antigua que se conoce, sólo la francesa Rosamygale grauvogeli es geológicamente más antigua. De hecho, la historia evolutiva de las arañas migalomorfes es bastante desconocida ya que el hallazgo de restos fósiles de arácnidos es muy rara.

 

Restes fòssils de Friularachne rigoi

El estudio ha permitido ver que Friularachne tenía unas patas delgadas y los quelíceros (los apéndices que utilizan para coger a la presa) mirando hacia fuera y grandes y robustos. Los pedipalpos (los otros apéndices característicos de las arañas) tenían las extremidades anchas, lo que nos indica que se trata de un macho adulto. El abdomen estaba cubierto y protegido por un amplio escudo. En conjunto, Friularachne tiene característiquas que sugieren que podría pertenecer a la superfamília Atypoidea, lo que permitiría extender la evidencia fósiles de este grupo unos 100 millones de años atrás. Las arañas Calommata, género actual de Atypoidea que más se parece a Friularachne, son de tamaño pequeño y, de hecho, es común que los miembros más antiguos de un linaje tiendan a ser más pequeños que otros miembros modernos.

Friularachne vivió en las islas emergidas del mar tropical superficial que cubría la mayor parte de la región alpina hace unos 215 millones de años. Esta araña fue contemporánea de los primeros dinosaurios europeos, de los que tenemos también conocimiento en la zona por huellas encontradas en el Parque Natural de las Dolomitas Friulanas. De hecho, las rocas triásicas de esta zona son famosas internacionalmente no sólo por su belleza, sino también por la cantidad de restos fósiles de reptiles, peces y crustáceos que se han descubierto en los últimos 30 años.

La araña Friularachne rigoi recibe su nombre en honor a la región en la que se han encontrado sus restos y a su descubridor, Robero Rigo. Los fósiles se conservan en el Museo Friulano di Storia Naturale de Udine, en Italia, con el que el ICP tiene un convenio para desarrollar investigaciones conjuntas sobre Mesozoico.

+ info Dalla Vecchia, F.M. & Selden, P.A. (2013). A Triassic spider from Italy. Acta Palaeontologica Polonica. http://dx.doi.org/10.4202/app.2011.0132

 

 

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