Un equipo internacional de paleontólogos encabezado por la investigadora del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), Novella Razzolini, publica hoy un artículo en la revista PLOS ONE en el cual describe una nueva especie de huella de dinosaurio carnívoro de hace más de 150 millones de años. Los científicos han analizado rastros de más de 300 huellas tridáctilas encontradas en Suiza antes de que fueran destruidos por la construcción de una autopista. En otro artículo reciente, el mismo equipo de investigadores describe una de las huellas de dinosaurio carnívoro más grande del mundo. Corresponde a una especie de las dimensiones del famoso Tyrannosaurus rex.

La investigadora del ICP Novella Razzolini defendió el pasado viernes su trabajo de tesis para obtener el título de doctora en geología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Razzolini ha estudiado huellas y rastros de dinosaurios tridáctilos desde una nueva perspectiva, analizando los diferentes factores que condicionan la forma de las huellas, como la posición anatómica del animal en el momento de dejar el rastro o las características del sedimento.

Una de las icnitas objeto del estudio (Novella Razzolini / ICP)

Una investigación liderada por investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) revela una patología en el pie izquierdo de un dinosaurio ornitópodo a partir del estudio de las huellas encontradas en el yacimiento de El Barranco de la Canal (La Rioja). El animal caminaba de forma irregular probablemente debido al dolor provocado por la lesión. El hallazgo ha sido publicado en la revista Cretaceous Research.

Ignites de Las Cerradicas (Terol)

Un nuevo estudio sobre unas icnitas de dinosaurios en el yacimiento de Las Cerradicas (Teruel) ha revelado un sesgo en la conservación de las impresiones de las manos de estos animales. En esta investigación publicada en la revista PlosOne han colaborado los investigadores del ICP Novella Razzolini, Àngel Galobart y Bernat Vila (investigador asociado), y tiene implicaciones desde el punto de vista biomecánico y paleoecológico.


La semejanza morfológica entre huellas de dinosaurios ornitópodos y terópodos ha provocado a menudo cambios en la asignación taxonómica de individuos en estos grupos. Los terópodos fueron un grupo de dinosaurios carnívoros bípedos mientras que a los ornitópodos les atribuye una locomoción también bípeda u ocasionalmente cuadrúpeda y una alimentación herbívora.

Estos dos grupos de dinosaurios producen unas huellas del pie muy parecidas, y esta es una de las principales dificultades que deben afrontar los investigadores al atribuir las impresiones tridáctilas pequeñas y medianas. A menudo los criterios utilizados para determinar a qué grupo pertenecen dependen mucho del estado de conservación de las icnitas. Las huellas del pie suelen conservarse siempre mientras las impresiones dejadas por las manos son más superficiales y, por tanto, más vulnerables a sufrir el ataque de los agentes externos. Una erosión de un solo centímetro de profundidad puede suponer la desaparición de la marca de la mano.

A raíz de la limpieza de una zona del yacimiento de Las Cerradicas (Teruel) en 2007, quedaron expuestas nuevas icnitas tridáctilas que corresponden al tránsito Jurásico-Cretácico, hace unos 145 millones de años, y que han sido analizadas en este estudio. El trabajo ha sido liderado por Diego Castanera, del Grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza y ha contado con la colaboración de tres investigadores del ICP además de investigadores de la Universidad de Manchester y del Royal Veterinary College de Londres.

 

Los investigadores han realizado un estudio estratigráfico del yacimiento mediante nuevas técnicas de escáner (LiDAR) y fotogrametría tridimensional. Han observado que en la superficie del yacimiento hay, además de huellas de pie, impresiones de manos menos profundas. El efecto de la erosión y un sesgo en  el modo como se preservan las impresiones de manos explicaría porque a veces los rastros de pequeños ornitópodos sólo estarían formados por huellas de pies. Tal como se observa en Las Cerradicas, la presencia de icnitas de las manos se interpreta como un signo inequívoco de marcha cuadrúpeda en el grupo de pequeños dinosaurios ornitópodos.

Las implicaciones de este estudio son importantes no sólo desde el punto de vista icnológico y biomecánico sino también desde el paleoecológico. La orientación de los rastros y la frecuencia y velocidad de las zancadas sugiere que estos dinosaurios ornitópodos se movían en manadas.

+ info Castanera D, Vila B, Razzolini NL, Falkingham PL, Canudo JI, et al. (2013) Manus Track Preservation Bias as a Key Factor for Assessing Trackmaker Identity and Quadrupedalism in Basal Ornithopods. PLoS ONE 8(1): e54177. doi:10.1371/journal.pone.0054177

 

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