La observación de los huesos actuales y fósiles a través de técnicas de tomografía computarizada se muestra, estudio tras estudio, como una fuente inagotable de datos, que permiten confirmar teorías e hipótesis, o contrarrestarlas. Este último es el caso de un trabajo liderado por investigadores del ICP, que estudia el grosor del hueso cortical en el cuello del fémur del homínido fósil Hispanopithecus laietanus, a partir de los restos recuperados en el yacimiento de Can Llobateres en Sabadell. La distribución homogénea de este grosor ha permitido corroborar el comportamiento locomotor que se había propuesto para la especie, y a la vez constituye la primera evidencia en el registro fósil de este patrón de distribución, indicador de una locomoción suspensora y/o trepadora.

Aunque distinguir entre un primate bípedo de uno que no lo es puede parecer de Perogrullo cuando observamos a las especies actuales, esta distinción no es ni mucho menos trivial cuando intentamos encontrar al primer primate bípedo, o cuando intentamos conocer el tipo de locomoción de un homínido primitivo extinto. El grosor del hueso cortical en el cuello del fémur ha sido durante algunas décadas una de las características clave para inferir bipedismo entre las especies extintas de homínidos. Las diferencias observadas en la distribución de este grosor entre los grandes simios actuales (gorilas, chimpancés y orangutanes) y los humanos, llevaron a algunos investigadores americanos a proponer dicha característica como indicadora de bipedismo. Los humanos, bípedos por excelencia, presentaban unhueso cortical más grueso en la parte inferior del cuello del fémur que en la parte superior. Por otro lado, los grandes simios, trepadores y suspensores, presentaban una distribución del hueso cortical más homogénea.

 

Gruix de l'os cortical al coll del fèmur en un ximpanzé (esquerra) i un humà (dreta).

Años más tarde se descubrió que el patrón encontrado en los humanos no era único entre los primates, ya que las especies cuadrúpedas presentaban también mayor espesor del hueso cortical en la parte inferior del cuello del fémur. Esto se explicaría porque tanto en los comportamientos bípedos como en los cuadrúpedos el peso del cuerpo recae de forma vertical y unidireccional sobre la articulación de la cadera, que resulta en un espesor del hueso cortical más grueso en la parte inferior. Sin embargo, en el caso de los grandes simios, la carga sobre la articulación no tiene una dirección preferencial, por lo que el cuello del fémur presenta una estructura cortical más homogénea.

Precisamente, confirmando esta última hipótesis, investigadores del ICP publicaron este verano un trabajo en elAmerican Journal of Physical Anthropology en el que se midió el grosor del hueso cortical del cuello del fémur del homínido fósil Hispanopithecus laietanus del Mioceno catalán, hace unos 9,6 millones de años. Según investigaciones recientes se atribuye a este homínido un repertorio locomotor muy variado, que incluye adaptaciones a la suspensión de los árboles así como también otros comportamientos ortógrados como la escalada vertical. Según lo esperado, H. laietanus presentaba un grosor del hueso cortical más homogéneo que el de otros homínidos bípedos. Además, comparando con otros primates actuales, se ha visto que las diferencias entre los grosores superiores e inferiores no permiten distinguir entre una locomoción suspensora o trepadora, por lo que siguen en debate las capacidades locomotoras de este homínido.

 

 

El fèmur d'Hispanopithecus laietanus estudiat, on s'observa la distribució del gruix de l'os cortical al coll del fèmur.

Como nos explica Marta Pina, investigadora predoctoral y primera autora de este trabajo,

A pesar de que el estudio del grosor del cuello del fémur de H. laietanus y la comparación con otros primates no nos permite distinguir si practicaba una locomoción de tipo suspensor o de escalada vertical, este trabajo supone la primera cita en el registro fósil de un homínido con una distribución del hueso cortical homogénea en el cuello del fémur. Este patrón, parecido al de los grandes simios actuales, se añade a la tesis de que el estudio del grosor del hueso cortical en el cuello del fémur nos permite identificar a los primates con adaptaciones a suspenderse de los árboles y/o a la escalada vertical.

 

+ info Pina, M., Alba, D.M., Almécija, S., Fortuny, J. & Moyà-Solà, S. (2012). Paleobiological inferences on the locomotor repertoire of extinct hominoids based on femoral neck cortical thickness: the fossil great ape Hispanopithecus laietanus as a testcase study. American Journal of Physical Anthropology 149:142–148

+ info Pina, M., Alba, D.M., Almécija, S. & Moyà-Solà, S. (2011). Is the cortical thickness of the femoral neck a diagnostic trait for inferring bipedalism? Paleontol Evol Memòria especial núm 5:313-317.

 

Last modified on Lunes, 09 Marzo 2015 14:55
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