| La extinción de Hispanopithecus: ¿una mera cuestión de plantas? |
| Lunes 23 de Enero de 2012 |
Investigadores del ICP publican esta semana en la prestigiosa revista “Journal of Human Evolution” una cuidada reconstrucción del paleoambiente en el que vivió el homínido fósil Hispanopithecus laietanus, conocido popularmente como Jordi. Esta investigación se adentra en las causas que llevaron a la extinción a los homínidos que poblaron Europa durante el Mioceno, hace entre 15 y 9 millones de años. Los restos fósiles de este primate encontrados en Catalunya son los más modernas que se conocen de Europa occidental, y por lo tanto son importantes para entender la extinción de los grandes antropomorfos europeos durante el Mioceno superior. Los restos fósiles vegetales recuperados en las excavaciones hechas por un equipo del ICP en Can Llobateres (Sabadell) durante el verano de 2010 tienen un buen grado de conservación y son más diversas que las conocidas hasta ahora. Este yacimiento, descubierto en 1926, es conocido internacionalmente porqué se han recuperado los restos fósiles más completos del homínido Hispanopithecus laietanus, correspondientes al esqueleto parcial de un macho adulto que Salvador Moyà y su equipo bautizaron como Jordi. Los restos botánicos pertenecen a capas fosilíferas cercanas a donde se han encontrado los restos de homínidos, cosa que ha permitido recuperar muchos datos sobre el paleoambiente en el que vivió este primate. Los resultados los recoge el artículo ‘The paleoenvironment of Hispanopithecus laietanus as revealed by paleobotanical evidence from the Late Miocene of Can Llobateres 1 (Catalonia, Spain)’, publicado ahora online, que firman el experto en paleobotànica Josep Marmi y otros investigadores del ICP.
Entre los restos de plantas recuperadas, destacan helechos, palmeras, carrizo y otras plantas herbáceas acuáticas, así como un tipo de laurel y también restos de zumaque. Este conjunto fósil ha permitido a los investigadores hacer una reconstrucción del paleoambiente en el que vivió Hispanopithecus, mucho más cuidada del que habían logrado estudios previos. La investigación nos muestra un hábitat entre tropical y subtropical que, debido a los cambios climáticos acontecidos más avanzado el Mioceno, vería poco a poco reducidos los elementos tropicales y, por lo tanto, sufriría cambios importantes en la vegetación. Este cambios son, precisamente, los que explicarían la extinción de Hispanopithecus hace más de 9 millones de años. Hispanopithecus, un primate de clima subtropical
La riqueza de la megaflora recuperada en las excavaciones de 2010, así como también los restos de higos fósiles encontrados a mediados del siglo pasado, nos permiten hacer una reconstrución paleoambiental muy cuidada de la región donde vivía Jordi. Según los investigadores del ICP nos encontramos con un paisaje que presentaría un mosaico de zonas boscosas más húmedas y cercanas a masas de agua típicas de climas subtropicales (donde viviría Hispanopithecus) y zonas arboladas más abiertas y con una mayor proporción de árboles caducifolios debido a una mayor estacionalidad.
Las plantas recuperadas nos indican una área pantanosa con carrizo, palmeras, helechos, lauráceas de hoja perenne y ficus arbóreos, lo cual es consistente con el registro faunístico de este yacimiento, típico de ambientes forestales húmedos. Hispanopithecus habría preferido las áreas húmedas de las zonas bajas, donde podía encontrar frutos durante todo el año. Can Llobateres, yacimiento de referencia del Mioceno catalánEl yacimiento paleontológico de Can Llobateres, en Sabadell, es uno de los más ricos de todo el Neógeno europeo con más de 70 especies de mamíferos registradas. A nivel internacional, sin embargo, lo que le ha dado más reconocimiento es el hallazgo de los restos más completos del primate hominoideo Hispanopithecus laietanus, conocido popularmente como Jordi.
El yacimiento fue descubierto en 1926 por Miquel Crusafont y Ramon Arquer, durante la construcción de la carretera de Sabadell a Mollet. Las prospecciones iniciales junto con los restos recuperados durante la explotación de una cantera de arcillas condujeron a excavaciones sistemáticas a partir de 1958. Aquel mismo año se recuperaron los primeros restos de hominoideos fósiles. Las colecciones clásicas incluían ya, por lo tanto, restos dentales de Hispanopithecus, pero no fue hasta la década de 1990 cuando un equipo liderado por Salvador Moyà, actual director del ICP y entonces investigador del Instituto Paleontológico de Sabadell, recuperó un cráneo y esqueleto parciales de esta especie. Estos restos son los conocidos como Jordi. |








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