Cares d'hominoïdeus catalans.

El investigador del ICP David M. Alba publica esta semana en la prestigiosa revista Evolutionary Anthropology un artículo que revisa el conjunto de restos fósiles de hominoideos del Vallès-Penedès y perfila sus implicaciones en la evolución de este grupo. Aunque todavía hay discusión científica en torno a algunos elementos, los homínidos catalanes se muestran cada vez más como formas primitivas de la familia Hominidae (grandes antropomorfos y humanos), aunque no se excluye un parentesco más cercano con orangutanes que con los antropomorfos africanos y los humanos.

A medida que vamos conociendo mejor los restos fósiles de los homínidos del Vallès-Penedès, se aleja la hipótesis de que estos simios antropomorfos tengan un parentesco más cercano con los homininos (gorilas, chimpancés, bonobos y nosotros los humanos) que con los orangutanes. Hasta cierto punto, se trata de una información un tanto decepcionante para los que quisieran tener cerca de casa a los orígenes de nuestra especie. Pero, si todo se confirma,nos encontramos una vez más ante uno de los retos científicos a los que el estudio de la evolución nos tiene ya acostumbrados.

Los homínidos del Vallès-Penedès, una mezcla sorprendente de rasgos primitivos y modernos

El espécimen fósil Pierolapithecus catalaunicus (Abocador de Can Mata, els Hostalets de Pierola, 11.9 Ma), conocido como Pau, muestra la primera evidencia inequívoca de ortogradía (tronco erecto) entre los homínidos fósiles conocidos en todo el mundo. Su cara presenta rasgos característicos de las morfologías faciales más modernas de los grandes simios actuales. Pero Pierolapithecus también presenta todavía adaptaciones primitivas para el desplazamiento cuadrúpedo por encima de las ramas.

Los restos faciales de Dryopithecus fontani (Abocador de Can Mata en els Hostalets de Pierola, y Castell de Barberà en Barberà del Vallès, 11.9-10.5 Ma) muestran una morfología más moderna, que en algunos aspectos recuerda la de los gorilas actuales. Además, Dryopithecus presentaba un esmalte dental delgado, como el de los grandes simios africanos. Otros restos postcraneales, en cambio, muestran una mezcla de rasgos modernos, parecidos a los homínidos más modernos, y primitivos, característicos de los homínidos del Mioceno.

 

Reconstruccions d'hominoïdeus catalans.

Los restos fósiles de Hispanopithecus laietanus (Can Llobateres y Estació Depuradora d’Aigües Residuals en Sabadell, Can Feu en Sant Quirze del Vallès, entre otros, 10-9.5 Ma) presentan características faciales y del resto del esqueleto más derivadas que los driopitecinos del Mioceno medio (Pierolapithecus, Dryopithecus y Anoiapithecus), pero no parece nada claro que estas características le emparenten más estrechamente con ninguno de los grandes antropomorfos actuales. En cualquier caso, se trata del primer homínido que presenta adaptaciones para desplazarse suspendido bajo las ramas, como ha mostrado el estudio del espécimen conocido como Jordi, a pesar de conservar aún algunas adaptaciones más primitivas para el desplazamiento cuadrúpedo arbóreo.

Tampoco el estudio de los restos de Anoiapithecus brevirostris (Abocador de Can Mata en els Hostalets de Pierola, 11.9 Ma) y Hispanopithecus crusafonti (Teueria del Firal en la Seu d'Urgell y Can Poncic en Sant Quirze del Vallès, 10-10.5 Ma ) es concluyente sobre la posición de los homínidos del Mioceno catalán en nuestro linaje.

Un reto cautivador y estimulante

La información que nos han dado los homínidos del Vallès-Penedès se suma a la obtenida con restos fósiles de otros hominoideos en África, en otros lugares de Europa y Asia. Los primeros hominoideos los encontramos en África, hace unos 23 millones de años, mientras que los restos fósiles de los homínidos más antiguos (los keniapitecinos) las encontramos en Europa, Turquía y África hace unos 15-14 Ma. Hace unos 13 Ma, en Europa, estas formas habrían dado lugar a los dripitecinos (representados por los homínidos del Mioceno catalán), que probablemente se habrían acabado extinguiendo sin descendencia, mientras que en cambio en Asia habrían podido dar lugar a los ponginos(representados actualmente por los orangutanes). Queda por resolver, sin embargo, si los homininos africanos se originaron también en este continente a partir de keniapitecinos africanos, o si por el contrario evolucionaron a partir de alguna forma euroasiática que volvió al continente africano hace unos 10 Ma.

Si verdaderamente los driopitecinos se extinguieron sin originar ningún grupo de homínidos actual, y tanto los ponginos como los homininos evolucionaron independientemente a partir de los keniapitecinos, más primitivos ...¿Cómo pueden los driopitecinos catalanes como Hispanopithecus presentar características locomotoras más derivadas, y similares a los homínidos actuales?

La respuesta la encontramos en lo que se conoce como homoplasia, o falsa homología, es decir, caracteres similares que han evolucionado de manera independiente en dos organismos diferentes, a menudo debido a adaptaciones similares. Cuanto más nos adentramos en el estudio de la familia Hominidae, más nos damos cuenta de que la homoplasia se encuentra por todas partes, aunque muy especialmente afectaría aquellos caracteres relacionados con la locomoción.

 

Imatge d'un orangutan

Los homínidos del Mioceno catalán se consideran actualmente homínidos basales, y contrariamente a lo que habían sostenido algunos investigadores en el pasado, no muestran ninguna característica que permita relacionarlos con los homininos. Esto apoyaría una evolución de los homininos exclusivamente africana, a partir de los keniapitecinos africanos en vez de los driopitecinos europeos. Quedan, sin embargo, pendientes de aclarar las relaciones de parentesco entre los diversos driopitecinos europeos, y no sería sorprendente que pudiera tratarse del grupo hermano de los ponginos, en vez de homínidos basales anteriores a la divergencia entre ponginos y homininos.

En cualquier caso, los homínidos del Mioceno juegan un papel muy destacado en el estudio de la familia Hominidae. De hecho, dado el elevado grado de homoplasia que presenta la evolución de este grupo, y la diezmada diversidad actual,resulta del todo imposible reconstruir la historia evolutiva de nuestro linaje exclusivamente a partir de las pocas formas actuales que han sobrevivido. Para hacerlo debemos recurrir al registro fósil.

+ info Alba, D.M. (2012). Fossil apes from the Vallès-Penedès Basin. Evolutionary Anthropology 21:254–269.

Reconstrucció de l’aparença d’Albanosmilus jourdani a partir de les restes del Vallès-Penedès. Marta Palmero. ICP.

Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) publican hoy en el Journal of Systematic Palaeontology el hallazgo de nuevos restos del barbourofélido Albanosmilus jourdani. Un cráneo completo, una calota y algunas mandíbulas de yacimientos de Els Hostalets de Pierola y de Terrassa, junto con los restos fósiles que ya se conocían en el Vallès-Penedès, permiten confirmar que esta especie corresponde al géneroAlbanosmilus, y no al género Sansanosmilus como se pensaba hasta ahora. El estudio, que lleva a cabo un análisis de gran parte de los barbourofélidos conocidos, muestra también que el género Barbourofelis se habría originado en Norteamérica durante el Mioceno medio, después de la dispersión de Albanosmilus por este continente desde Eurasia.

Los barbourofélidos son unos carnívoros extintos, también conocidos como falsos dientes de sable, emparentados más o menos lejanamente con los félidos actuales. Se conocen diferentes restos fósiles en África, Eurasia y América del Norte. En el caso del Vallés-Penedés, en Cataluña, los restos más antiguos de Albanosmilus son de hace unos 12 millones de años y se han encontrado en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Anoia). Los restos más modernos, en cambio, se han encontrado en Can Llobateres (Sabadell, Vallès Occidental) y datan de hace unos 9.5 millones de años.

La presencia de Albanosmilus el Vallès-Penedès se conoce desde los años 40 del siglo pasado, pero no ha sido hasta ahora que se han recuperado y descrito algunos de los restos fósiles más interesantes, como son un cráneo completo y una calota encontrados en el Abocador de Can Mata. En su conjunto, sin embargo, el trabajo que publican los investigadores del ICP en el Journal of Systematic Palaeontology recoge los casi 60 restos fósiles de Albanosmilusrecuperados en distintos yacimientos catalanes.

 

Diferents vistes d’un crani d’Albanosmilus jourdani trobat al Vallès-Penedès. ICP.

A pesar de que los orígenes no son absolutamente claros, el registro fósil parece indicar que esta familia de carnívoros se originó en el Mioceno inferior en África, hace unos 20 millones de años, para luego dispersarse por Eurasia a finales del Mioceno inferior, diversificándose durante el Mioceno medio y superior, y dispersándose también hacia Norteamérica.

Hasta ahora, los estudios taxonómicos habían mostrado la existencia de varios géneros de barbourofélidos:Gringsburgsmilus, Syrtosmilus, Afrosmilus, Prosansanosmilus y Vampyrictis serían las formas más primitivas, presentes en África y Europa, mientras que Sansanosmilus y Albanosmilus de Eurasia y posiblemente Norte América, yBarbourofelis sólo de Norte América, corresponderían a las formas más derivadas. Antes de este estudio, Albanosmilusse consideraba un sinónimo de Sansanosmilus, y la especie en cuestión se llamaba Sansanosmilus jourdani. Gracias al estudio del rico registro del Vallès-Penedès, completado por los restos encontrados en otras partes del mundo, el equipo de investigadores del ICP liderado por Josep Robles y David M. Alba muestran que la especie estudiada es ya más derivada que Sansanosmilus palmidens, y que por tanto se debe clasificar en un género diferente, Albanosmilus.

El hecho de que la especie norteamericana más primitiva sea muy parecida a Albanosmilus jourdani, que presenta una morfología intermedia entre Sansanosmilus y Barbourofelis, sugiere que los barbourofélidos norteamericanos se originaron a partir de la dispersión de Albanosmilus hacia América del Norte alrededor del límite entre el Mioceno medio y superior. En Eurasia, los barbourofélidos se extinguieron a principios del Mioceno superior, poco después de la entrada de los verdaderos dientes de sables (félidos macairodontinos). En cambio, en América del Norte originaron varias especies más derivadas de Barbourofelis, entre las que destaca B. fricki, con unos impresionantes caninos en forma de daga de más de 20 centímetros de largo!

+ Info Robles, JM, Alba, DM, Fortuny, J., De Esteban-Trivigno, S., Rotgers, C., Balaguer, J., Carmona, R., Galindo, J., Almécija, S., Bertó, JV, Moyà-Solà, S. (2013). New craniodental remains of the barbourofelid Albanosmilus jourdani(Filhol, 1883) from the Miocene of the Vallès-Penedès Basin (NE Iberian Peninsula) and the Phylogeny of the Barbourofelini. Journal of Systematic Palaeontology. http://dx.doi.org/10.1080/14772019.2012.724090

 

Reconstrucció d'en Pau (Pierolapithecus catalaunicus) al Museu de l'ICP. Albert Uriach. ICP.

Un equipo internacional de investigadores de la Universidad de Missouri y del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont describen la pelvis de Pau (Pierolapithecus catalaunicus) encontrada en el Abocador de Can Mata (els Hostalets de Pierola) en 2003 , en un artículo publicado en línea en la revista Journal of Human Evolution. Más de 8 años después de la publicación en la revista Science del hallazgo de Pau, sus fósiles aún son objeto de estudio y dan lugar a nuevas publicaciones científicas.

El estudio de la pelvis aporta una valiosa información sobre la forma de desplazarse de los primates, pero son pocas las que se han recuperado del registro fósil de los hominoideos del Mioceno. Hasta ahora, apenas se habían descrito dos pelvis, que pertenecían a Proconsul nyanzae, un primate de la familia proconsúlidos que vivió en África hace unos 18 millones de años, y a Oreopithecus bambolii, un hominoideo hace unos 8 millones de años.

En el artículo publicado en línea en la revista Journal of Human Evolution y que firman la investigadora Ashley Hammond de la Universidad de Missouri y los investigadores David M. Alba, Sergio Almcécija y Salvador Moyà-Solà,del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, se describe la pelvis de Pierolapithecus catalaunicus(popularmente conocido como Pau), un hominoideo que vivió hace unos 12 millones de años en la zona del Vallés-Penedés. Del esqueleto de Pau se recuperaron 83 huesos o fragmentos de hueso, dos de los cuales corresponden a la pelvis y han sido analizados en detalle en este artículo.

 

Diferents vistes del fragment de l'isqui d'en Pau. ICP.

La pelvis de Pau está compuesta por un fragmento del ilion (el hueso de la parte superior de la pelvis) y otro del isquion (en la parte baja y trasera del coxal). Pese a que el fragmento del isquion del que se dispone es muy pequeño, su forma se parece a la que presenta Proconsul nyanzae, lo que sugiere una forma más bien primitiva. Otros estudios del esqueleto postcraneal han corroborado que Pierolapithecus catalaunicus presentaba aún adaptaciones primitivas para el desplazamiento cuadrúpedo por encima de las ramas.

Vista dorsomedial i ventrolateral de l'ili de Pau. L'escala equival a 1 cm.

El ilion de Pau, en cambio, presenta algunas diferencias respecto a la forma que se observa en Proconsul nyanzae. Una parte del éste (la llamada ala ilíaca) es más ancha que en la mayoría de monos y que en P. nyanzae. Al mismo tiempo, otra parte del ilion (la tuberosidad ilíaca) se estima que tenía una anchura intermedia entre la que se observa en los hominoideos extintos y los monos, lo que refuerza la hipótesis de que Pau se podía desplazar en una postura ortógrada ( con el tronco erecto) que le permitía trepar verticalmente.

El estudio también sugiere que algunas características morfológicas de la pelvis compartidas por los homínidos actuales (los humanos y sus parientes cercanos, orangutanes, chimpancés y gorilas) habrían evolucionado independientemente en paralelo en vez de haberse heredado a partir de un ancestro común.

+ info: Hammond, A.S., Alba, D.M., Almécija, S. & Moyà-Solà, S. (Published on line). Middle Miocene Pierolapithecus provides a first glimpse into early hominid pelvic morphology. Journal of Human Evolution.http://dx.doi.org/10.1016/j.jhevol.2013.03.002

Notícias relacionadas:

- Afinando el lugar de los simios antropomorfos del Vallès-Penedès en la evolución
- Pierolapithecus: 10 años del hallazgo
- 10 preguntas sobre Pau a Salvador Moyà

 

 

 

Reconstrucció d'Anoiapithecus brevirostris. Marta Palmero.

Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) describen en un artículo publicado en la revista Journal of Human Evolution nuevos restos dentales de dos hembras de la especie Anoiapithecus brevirostris. Uno de los fósiles tiene entre 12.3 y 12.2 millones de años de antigüedad, lo que lo convierte en la evidencia más antigua de una especie de hominoideo (el grupo de primates que incluye los gibones, orangutanes, chimpancés, gorilas y humanos) en la península Ibérica.

En el año 2009, un equipo de investigadores del ICP dirigido por Salvador Moyà-Solà describió un nuevo género y especie de hominoideo a partir de los restos de un cráneo encontrados en el Vertedero de Can Mata, en Hostalets de Pierola (Barcelona). Bautizada como Anoiapithecus brevirostris, este fósil corresponde a un macho que vivió hace 11.9 millones de años. Su nombre en latín responde a la comarca donde fue encontrado (Anoia) y al hecho de presentar un morro corto, aunque popularmente se le conoce como Lluc. Este hallazgo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences USA, añadió una nueva especie de gran simio antropomorfo del Mioceno del Vallés-Penedés a la lista de las que ya conocidas: Pierolapithecus catalaunicus, Hispanopithecus crusafonti, Hispanopithecus laietanus y Dryopithecus fontani.

 

Cara parcial de l'espècie Anoiapithecus brevirostris descrita l'any 2009

El investigador David M. Alba, conjuntamente con otros investigadores del ICP y otras instituciones, ha publicado en la revista Journal of Human Evolution un artículo donde se describen nuevos restos dentales de Anoiapithecus brevirostris del Vertedero de Can Mata. Se trata de dos fragmentos de maxilar superior que conservan varios dientes. Uno de ellos, recuperado durante el proceso de lavado del sedimento que se extrae durante las excavaciones, procede de la misma localidad que la cara de Lluc. El otro fue recolectado el año 2002 de otra localidad que, con una antigüedad de 12.3 y 12.2 millones de años, lo convierte en el resto fósil más antiguo de un hominoideo (el grupo de primates que incluye los gibones, orangutanes, chimpancés, gorilas y humanos) de la Península Ibérica.

Diferents vistes dels fòssils d'Anoiapithecus brevirostris descrits a l'article. El fragment A correspon a l'hominoideu més antic de la península Ibèrica

Los investigadores han evaluado el grosor del esmalte de los dientes mediante microtomografía de rayos-X, una técnica no invasiva que permite ver la estructura interna de los fósiles con gran detalle, así como la morfología del seno maxilar, una cavidad craneal muy informativa desde un punto de vista filogenético. También han estudiado el tamaño y forma de los dientes, y los han comparado con las del holotipo de Anoiapithecus (el fósil que sirvió para definir la especie en su momento) y de otras especies de hominoideos fósiles de la cuenca del Vallés-Penedés. Los análisis realizados han llevado a concluir que los fósiles estudiados pertenecen a la misma especie descrita en 2009.

Aunque la morfología y las proporciones de los restos estudiados permiten confirmar que corresponden a la especieAnoiapithecus brevirostris, los dientes son ligeramente más pequeñas que las ya conocidas. Esto es especialmente evidente en el caso de la raíz de la canina (colmillo), que es bastante más pequeña que en el holotipo. Estas diferencias son habituales entre machos y hembras de muchas especies de grandes antropomorfos actuales y otros homínidos fósiles (lo que se conoce como dimorfismo sexual), lo que ha llevado a los investigadores a inferir que los nuevos restos descritas corresponden a dos individuos de sexo femenino.

El hominoideo europeo más antiguo conocido corresponde a un fragmento de diente de hace unos 16-17 millones de años, encontrado en Alemania y tentativamente atribuido al género Griphopithecus. La presencia de hasta cuatro géneros diferentes de hominoideos fósiles en la cuenca del Vallés-Penedés, en un período de poco más de 3 millones de años (un tiempo muy breve en términos geológicos), supone una extraordinaria paleobiodiversidad de grandes simios antropomorfos en el Mediterráneo occidental durante el Mioceno.

Cataluña es el único lugar de la península Ibérica donde se han encontrado fósiles de simios antropomorfos, posiblemente debido a diferencias paleoambientales respecto al resto de Iberia. Aún así, los restos fósiles de hominoideos miocenos en los yacimientos catalanes son muy escasos comparadas con las de otros mamíferos por lo que a menudo es necesario excavar grandes volúmenes de sedimentos para recuperar alguno de ellos.

Los hominoideos del Vallés-Penedés, una mezcla sorprendente de rasgos primitivos y modernos

 

A. Reconstrucció de la cara d'en Pierolapithecus, per Meike Köhler. B. Reconstrucció d'Anoiapithecus, per Marta Palmero. C. Reconstrucció de Hispanopithecus, per Ramon López. Quagga.

En conjunto, los hominoideos fósiles del Vallés-Penedés muestran una combinación única de caracteres modernos con caracteres primitivos, lo que supone que la evolución de los distintos linajes actuales de este grupo a menudo se ha producido en mosaico y en paralelo, pero a la vez dificulta en gran medida el hecho de descifrar las relaciones de parentesco de las formas extintas con los representantes actuales del grupo.

El esqueleto parcial de Pierolapithecus catalaunicus, conocido como Pau, muestra la primera evidencia inequívoca de ortógrada (tronco erecto) entre los homínidos fósiles conocidos en todo el mundo. Su cara presenta rasgos característicos que muestran su parentesco con los grandes simios antropomorfos actuales, pero a la vez el esqueleto de Pierolapithecus aún presenta características primitivas en el resto del cuerpo (por ejemplo, adaptaciones para el desplazamiento cuadrúpedo sobre las ramas).

Los restos faciales de Dryopithecus fontani muestran una morfología diferente, que en algunos aspectos recuerda la de los gorilas actuales. Además, Dryopithecus presenta un esmalte dental delgado, como el de los grandes simios africanos, aunque esto no necesariamente debe indicar un parentesco más estrecho con estos últimos. De hecho, otros restos del esqueleto muestran aún rasgos primitivos y más similares a otros grandes antropomorfos del Mioceno.

Hispanopithecus laietanus es el gran antropomorfo más antiguo que presenta adaptaciones para desplazarse suspendido bajo las ramas, como ha mostrado el estudio del esqueleto parcial conocido como Jordi, a pesar de conservar también algunas adaptaciones más primitivas al desplazamiento cuadrúpedo arbóreo.

+ info: David M. Alba, Josep Fortuny, Miriam Pérez de los Ríos, Clément Zanolli, Sergio Almécija, Isaac Casanovas-Vilar, Josep M. Robles, Salvador Moyà-Solà, New dental remains of Anoiapithecus and the first appearance datum of hominoids in the Iberian Peninsula, Journal of Human Evolution, Volume 65, Issue 5, November 2013, Pages 573-584, ISSN 0047-2484, http://dx.doi.org/10.1016/j.jhevol.2013.07.003.

 Noticias relacionadas:

- Afinando el lugar de los simios antropomorfos del Vallès-Penedès en la evolución

- 10 preguntas sobre Pau a Salvador Moyà

- ¿Qué nos cuentan Pau, Lluc y Jordi de cómo somos hoy?

 

Página 3 de 3

Patrons:

logo generalitat        logo uab

Guardons:

Excellence in research

Amb el suport de:

logo icrea    logo ue

Membres de:

logo cerca b